
Por Emmanuel Videla
Calles céntricas de Rosario. Televisores en TN anuncian un comité de crisis a partir de una inminente desestabilización en la ciudad. Misteriosa cobertura televisiva, mientras peatones caminan, miran vidrieras y compran por cada uno de los rincones. Lejos de la tele la situación cambia. En Salta al 2900, el telón se corre por más de una semana para dar paso a un encuentro artístico que pregona por el espectáculo del aquí y ahora: el teatro. Como todas las obras sobre las tablas del teatro anfitrión, El Rayo Misterioso, Experimenta Teatro es una cita única e irrepetible: cada encuentro anual tiene la misma chispa, la misma magia. Y sin embargo, este encuentro internacional de grupos que se realiza hace catorce años, y que se desarrolló del 7 al 13 de diciembre, no tiene lugar en esos medios que llaman al caos. Aquí la consigna es más clara: hacer del teatro un laboratorio que incluya tanto a teatreros como a espectadores.
Sábado a la tarde, apertura. Acto formal. Mucho, mucho bullicio dentro del teatro. Actores, actrices, directores, en fin, teatreros. Los críticos ya hablaban y debatían. Algunos se conocían. Otros lo hacían ahí. A la noche, para no perder el tiempo, una seguidilla de dos obras: Protocolo Protzess K, del grupo La Escalera de Rosario, y San Martín Vuelve, de Los Desconocidos de Siempre, también de la ciudad anfitriona. Piezas diferentes la una de la otra. Probablemente la función con más estruendo fue San Martín Vuelve, ya que no se trataba de una obra que indagaba sobre el mero aspecto biográfico del Padre de la Patria sino su humanidad, a través de situaciones de acción y reacción cotidianas. Este aspecto que se sintió durante la función produjo el contrato de verosimilitud que firma cada espectador una vez que entra a la sala.
En la calle, no tanto bullicio. Pero el juego del boca en boca y un poco más de difusión se siente. “Conozco eso que hacen ellos”, comenta una comerciante de la zona céntrica de Rosario a este cronista. Su afirmación está plagada de implicaciones: el eso, el hacen, el ellos. Estos implícitos se refieren a los comentarios sobre Experimenta. La comerciante de la calle Santa Fe al 1100 reconoce que no está “metida” en el teatro, pero conoce la propuesta. Es que de acá para allá, en cualquier radio o comercio, algún afiche se encuentra.
El despertar de la noche de Dionisos
Se hacía latente por los comentarios y las expectativas el turno de Dionisos Aut, uno de los espectáculos de mayor vuelo que El Rayo Misterioso propuso para este encuentro. Algunos ya lo conocían por ser parte en años anteriores o por verla en otros festivales. Lo cierto es que en 2009 el espectáculo fue esperado por los especialistas y espectadores que conocen el trabajo de la compañía, además de ser un año clave ya que luego de muchos vaivenes el grupo consiguió estrenar su sala.
Por lo general, la noche es el momento para un espectáculo teatral, pero Dionisos… la amerita. La noche es el momento que mezcla, fusiona. El día aclara y separa. Bajo estas dos metáforas se puede comenzar a entender un poco de qué va el gran espectáculo vivo Dionisos Aut. Está de más decir que Dionisos se acercará a la noche y Apolo al día, paradigma también de los cánones culturales que erigen la cultura occidental. Y fue así que Dionisos… pasó por la noche.
Cada uno de los que vio Dionisos… sentenció lo mismo: “Es único, no hay dos iguales”. Es verdad que el acto teatral es irrepetible, intransferible, auténtico y único, pero Dionisos… –texto, dramaturgia y dirección de Aldo El-Jatib –para cualquiera es vida misma. El teatro se vive ahí. Y así lo entienden también desde El Rayo. Es un hecho auténtico, que se comparte y se (con)vive. No hay dos funciones iguales en Dionisos…. Cada una se vive de una manera diferente. Las palabras para este espectáculo quedan oscuras y son casi materia nula para describir mínimamente de qué se trata. Algo se puede decir, sin embargo: Dionisos… es la apertura a la imaginación de la intuición de lo no dicho, de todo eso que Apolo no puede medir. Y más. Es la consagración de la vida dionisíaca, en la que los cánones de la vida cultural imperante se derrumban.
Es una obra que invita a un antes y después. Que a través de sus actuaciones responde a un ritmo y a la producción de una tensión que parece no terminar el acto teatral, luego de finalizado. “Quería aplaudir en varios momentos, pero no sabía si hacerlo”, comenta una invitada de Rafaela. La gratitud por el aplauso también quedó latente. El grupo se retiró de escena inmediatamente cuando terminó la función. Los espectadores quedamos a la espera de ese gran aplauso que cada uno se merecía: Ada Cottu, Catalina Balbi, María de los Ángeles Oliver, Hani El-Jatib, Sebastián Arriete y el director Aldo El-Jatib.
Tormenta de teatro
Domingo. Segundo día. El debut del reciente grupo belga Alluvion se concretó en el Teatro de la Comedia, pleno centro de Rosario. Si c´est mon frère (“Si es mi hermano” en español) fue la función que cautivó en esa noche de tormenta. La corporalidad, la entrega de los cuerpos de Thibault David Géhin y Thomas Henry, estuvo a tono con la pieza que indaga sobre las relaciones de tortura que se desarrollan a nivel estatal en aquella Francia que había pasado por la guerra contra Argelia. ¿Por qué contar este episodio de la historia? Los actores comentan a NaN que en Francia no hace mucho tiempo la figura de la guerra contra Argelia era vista simplemente como un “evento” y no como un crimen. Bajo esta consiga, la de querer contar a todos una interpretación de esa guerra, los actores decidieron traducir la obra al español y atrevérsele a la lengua del Quijote.
Es merecedor destacar la casi perfecta modulación y pronunciación de las voces y de los cuerpos a la idiosincrasia argentina. De vez en cuando a alguno de ellos se lo podría confundir con un porteño. La obra que transcurrió entre truenos y una lluvia intensa se propagó por 70 minutos, en una poética que se despegó de la obra teatral panfletaria, que buscó su estética a través de la historia que atraviesan dos hermanos que se ven trasvasados por historias personales en escena. Esta misma obra aterrizará también en Buenos Aires, en el marco del Festival de la Víspera que organiza el Baldío Teatro en Ciudad Jardín.
Lunes. Tercer día. El Collectif Alluvion también se encaminó al teatro temprano. ¿La razón? Cada tarde se realizó el desmontaje de cada una de las obras que pasaron por el Experimenta. En ese espacio de reflexión, toda crítica, comentario o debate era bienvenido para conocer un poco más sobre la obra en cuestión. Los actores, sin dirección actoral, realizaron sus comentarios y escucharon atentamente a los críticos que no tardarían en buscar preguntas y puntos de fuga en la pieza del grupo belga.
Mesa de debate
Sábado otra vez. A la tarde. El bar del teatro estaba lleno. Revistas por un lado, revistas por el otro. Una mesa redonda. Allí muchas publicaciones fueron premiadas por su participación en el encuentro. Entre ellas se encontraban Saverio (de circulación por los teatros independientes porteños), Teatro XXI (de la facultad de Filosofía de la UBA), Truenos y Misterios (entrega y realización de El Rayo Misterioso), Balletin Dance (dedicada a la danza), Inquieta (también del mismo rubro), la española Artez (publicación dedicada a las artes escénica y conocida por todo el mundo teatral así como su coordinador Carlos Gil Zamora) y la misma NaN.
En una charla que se desarrolló por más de una hora, cada uno de los representantes comentaba el surgimiento y la línea editorial de trabajo para su publicación. Sus desafíos y sus inconvenientes a la hora de financiarse, de circular y, claro, de producir información se volcaron casi sin preámbulos en esa mesa. La charla entre integrantes de revistas siguió luego de finalizar la mesa. Parece ser que el Experimenta aceitó las relaciones entre ellas. Como un rayo pasó ese encuentro.
Domingo. Sábado. Viernes. Lunes. Martes. Jueves. Miércoles. Cada día en el que se desarrolló el Experimenta 14 dejó comentarios y debates para contar. En esos días no solamente pasaron espectadores, actores, actrices, directores de República Checa, de Brasil, de la misma Argentina, de España, de Bélgica, entre otros, sino que pasó ese rayo misterioso que todos los años en Rosario da que hablar tanto a fanáticos como detractores. Lo cierto es que cuando uno está en ese teatro anfitrión se siente en otro lugar, tan misterioso como para contarlo con palabras.