
Por Ana Esperança
La esquina de Ciudad Vieja, bar ubicado en el barrio platense Meridiano V, se ilumina para que Javier Maldonado y su banda sacudan con estilo el sopor subtropical de diciembre. Afuera, las mesas a cielo abierto parecen la opción más atractiva para quienes se acercan a escuchar. El recital empieza a la medianoche, cuando cuatro músicos montan la escena en un paseo que llevará más de una hora de viaje. Teo Caminos (bajo), Eduardo Carreras (batería), Jorge Leguizamón (guitarra) y el mismo Javier (electroacústica y teclados) harán un recorrido diverso de canciones, una tras otra, apenas intervenidas por aplausos y unos breves monólogos del músico nacido en 9 de Julio, quien arrancó: “Buenas noches, soy Javier Maldonado”.
También aclarará que en el show presentan Los Pasajeros, última producción discográfica compuesta y arreglada por él, y editada por el sello Sonoamérica. Después, agradecerá la invitación para tocar a la banda platense Miro y su fabulosa orquesta de juguete, mientras desenchufa su guitara para pasar al teclado e interpretar «Las Paredes», del disco anterior Musas Domésticas. La lista de canciones deambularon entre los flamantes temas de Los Pasajeros y los cosecha 2010 de Musas Domésticas en el Meridiano V, inspirados en las calles de adoquín y primavera del barrio platense. La trilogía de Maldonado se completa con su disco debut Calle España (2008).
Pocas mesas están ocupadas adentro, desde la ancha ventana de vidrio se ven manos alzando jarras de cerveza helada. Todos miran en dirección al escenario. La banda por fin sube, se cotejan rápidamente cuestiones de sonido, y arrancan de cara a «Los Pasajeros», primer tema del disco homónimo. Y sigue con el también homónimo «Musas domésticas en el Meridiano V». «Hay un hueco en el inquieto y silencioso sol”, dispara la letra de la canción en una exquisita melodía de guitarras westerm. De Musas… también suenan «Serenata 1999», «Rumbo al rosedal» y «Sueños», en una versión quebradiza y rockera, y «Mi Liberación». Las nuevas estrellitas que subieron al escenario fueron «Adiós Buenos Aires», «Melancólica», «Bon voyage», «Barcelona», «Golondrina» y «Camino del resero».
Los Pasajeros es un compendio de ocho canciones líquidas, elegantes y cuidadas, manteniendo su esencia respecto a una mirada de las cosas: el rock, la ciudad, la vida con sus grandes temas universales. Pero, a su vez, es la huella de un camino que continúa la estética folk rock, westerm y country con estelas de tango ya reconocible en Musas… En parte porque el plantel de músicos platenses para el flamante disco es el mismo con el que grabó en 2010, pero con la participación de músicos invitados como Axel Krygier y Germán Giuliodoro, y un renovado conjunto de imágenes que los nuevos paseos dejaron en este músico formado en la ciudad de las diagonales, hoy citadino habitante de la Ciudad de Buenos Aires.
Un territorio en movimiento, ligado a la literatura: la inspiración se disparó a través de la lectura de cartas y crónicas de viaje de Bioy Casares y Pablo Neruda, entre otros. Temas que propiciaron un trabajo convencido de la importancia de la canción, y consciente de la tiranía de las modas, como comentó en algunas entrevista este inquieto compositor que ya está pensando en armar un demo con canciones elegidas de entre cientos que fue creando entre 2003 y 2011. Si hubiera que rastrear alguna continuidad en la obra de este músico, habría que mencionar sin duda su expresión personal, fresca y atemporal. “El río es peligroso / el baile es amor”, advirtió Maldonado en «Los Pasajeros», en la noche de Ciudad Vieja en Meridiano V. Se agradece el consejo.