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Un acto que terminó en golpiza.-

Un grupo de estudiantes del Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda (IDAC) se acercó al intendente Jorge Ferraresi para plantear un reclamo en torno a modificaciones al interior de la carrera, entre otros. Pero, según denunciaron, militantes cercanos al funcionario acallaron el reclamo de la peor manera: golpeando a los jóvenes, tal como puede verse en un video.
Por Ailín Bullentini
Fotografía gentileza de Micol Metzner
Buenos Aires, diciembre 22 (Agencia NAN – 2011).- Las imágenes muestran las banderas celestes y blancas y dejan oír bombos, folclore típico de todo acto político. Aquel que sucedió el lunes pasado en la flamante Universidad Nacional de Avellaneda y que fue filmado por estudiantes del Instituto de Arte Cinematográfico de ese partido bonaerense (IDAC) tuvo como protagonista al intendente de ese municipio, Jorge Ferraresi. Hasta allí se había acercado un grupo de nueve chicos y chicas que estudian en la escuela municipal Realización Cinematográfica con orientación en Documental para recordarle personalmente al jefe comunal que no están de acuerdo con la reducción de esa carrera a una tecnicatura orientada a la televisión, tal como decidió el municipio de manera unilateral, así como tampoco con la falta de recursos para el pago de salarios docentes y el sustento del edificio, y pedirle una reunión en la cual buscar una solución entre todos. Pero la intención recibió un escarmiento que, al igual que el festejo militante, quedó registrado en imágenes.
Desde atrás de la cámara, la voz de Fabio Vallarelli pide “¡¡paraaa!!” y el cuadro se le va de control. Luego se oye a una chica gritar y algunos insultos, que culminan en la calle, en dispersión. Según denunció Vallarelli, los agresores son “militantes a favor de Ferraresi”. Y continuó: “Nos pegaron patadas, codazos y piñas. Me pegaron una trompada de atrás y nos echaron”. Ya fuera del lugar, funcionarios municipales les prometieron que en el transcurso de esta semana se pondrían en contacto con ellos, promesa que hasta hoy permanece incumplida, y una patota los corrió al menos dos cuadras: “Tomátela, tomátela”, los amenazaron. Dos hombres más los siguieron al menos diez cuadras.
El Centro Cultural Hugo Caruso, en Avellaneda, fue el escenario el lunes de la presentación de autoridades de la nueva universidad local, que abrió el año pasado. “Supusimos que iba a participar Ferraresi del acto, y no nos equivocamos. Hablamos con los chicos y dijimos de ir para pedirle al intendente que nos dé una entrevista ya que de otra manera no nos atiende”, explicó Micol Metzner, una de las estudiantes del IDAC que se acercó hasta el “Caruso”. Los intentos de acercamiento de parte de los chicos y chicas comenzaron “hace más de un mes”, cuando comenzaron a escribirle cartas, comentó Vallarelli. No obtuvieron respuesta.
Algunas semanas antes de las cartas, los estudiantes de IDAC se enteraron a través de un volante que recibieron en los pasillos de la escuela que la carrera Realización Cinematográfica con orientación en Documental había cambiado de nombre y de rumbo, y perdido algunas materias en el camino. A partir de 2012, el título que obtendrán luego de tres –y no cuatro– años de estudio los habilitaría como técnicos en televisión, cine y video, tras recorrer una currícula orientada a la realización televisiva en la cual los contenidos cinematográficos fundamentales desaparecerían. Los cambios se aplicarán desde el año próximo y, si bien aquellos estudiantes que eligieron la orientación documental podrán terminar el camino original, “la lucha por que esos cambios finalmente no se apliquen tiene que ver con la defensa de la existencia” de la única opción pública en esa especialización que existe en Latinoamérica.
Los reclamos, el lunes pasado, interrumpieron el discurso de Ferraresi en el “Caruso”. “Su única respuesta fue la arenga contra nosotros. Empezó a decir que había gente que no entendía cómo se construía, que estábamos en democracia y todos tenían derecho a expresarse, pero que algunos iban por más, como ellos, y otros por menos, en alusión a nosotros. Y la gente se puso eufórica. Los militantes que nos rodeaban nos empezaron a increpar. Y todo se puso muy tenso. Los empujones, codazos y patadas no aflojaron en todo el acto”, describió Vallarelli, que no apagó la cámara con la que registró todo el acto y las agresiones. Entre los militantes, los chicos del IDAC aseguraron haber reconocido a miembros de la organización juvenil kirchnerista La Cámpora, a miembros de la JP Descamisados y a otros identificados con insignias del Movimiento Evita, además de “miembros de la barra brava de Ferraresi”, añadió Metzner: “Nos querían comer crudos”.
“Primero llegaron los silbidos y los cantos, que querían tapar nuestros gritos. Entonces nos empezaron a patear por lo bajo”, relató la chica, que mientras se esforzaba por superponer sus reclamos a los “¡Jorgeeeee, jorgeeee. Olé, olé, olé, olé. Jorgeeeee. Jorgeee!”, que llegaban desde varios puntos del salón, se quitaba de encima a un hombre mayor que se le acercaba por detrás y la instaba a callarse en pos de una reunión al finalizar el acto. “Me dijo que era de la municipalidad; que me calle y no grite que ya estaban hablando con otras personas para poder solucionar el tema al final del acto”, definió.
Sin embargo, pasó algo muy distinto a aquella promesa. Cuando Ferraresi bajó del escenario, los chicos reiteraron su reclamo de una reunión. “Nos dijo que no riéndose y se fue –apuntó Vallerelli–. Ahí se desbandó todo. Me pegaron de atrás, me empujaron contra la puerta de salida del lugar. Se rompió el vidrio. Nos fuimos corriendo”.
Pero en la calle siguió la persecución. Dos personas se acercaron a los chicos y las chicas que se alejaban, con miedo. “Uno era (el secretario de Derechos Humanos municipal, Claudio) Yacoy y el otro nunca se presentó y no lo conocemos”, recordó el chico. De jogging, chomba blanca y con un bolso colgando del hombro, este hombre aparece en la filmación que realizó el estudiante, a quien le habló con tono amenazante, mientras lo empujaba cada vez más lejos del «Caruso»: “¿Por qué no nos escuchamos bien? ¿Por qué no nos sentamos a hablar? Vos sabés que empecé las gestiones hace un mes. Pero así no sirve. Fijate con quién están peleando. Calmalos vos a tus compañeros. Vos sabés con qué gente podés hablar y con cuál no”. Por su parte, Yacoy les prometió a los estudiantes del IDAC que “antes de fin de semana” los citaría para una reunión con él y el director de Educación Artística municipal, Horacio Di Pace. “No sabemos nada, todavía”, remarcó Metzner.
Tras la “sugerencia” que el video muestra del hombre de jogging y remera blanca, una patota gana lugar en las imágenes, con clara intención de asegurarse de que los reclamos de los estudiantes de la escuela de arte municipal volvieran a ese edificio, lejos de las autoridades municipales por pura intención de ellas mismas. “Tomátela, tomátela”, amenaza un joven de entre la patota. “Vamos, vamos”, se escucha a alguna de las chicas pedirle a sus compañeros. “Después de eso, dos tipos que estaban al lado de Yacoy mientras nos prometía la reunión, nos siguieron diez cuadras”, denunció Metzner.