
Por Soledad Arréguez Manozzo
Con los acordes de una guitarra criolla es posible pasearse por la pampa húmeda, el litoral, el monte chaqueño y hasta los barrios arrabaleros. Sí, la melodía sabe cómo guiar a los espectadores bajitos por las regiones de la Argentina en un rescate de nuestras costumbres y las de nuestros animales. De la mano de composiciones originales y coloridos títeres, A puro bicho, el espectáculo musical infantil de Francisco Suárez, logra fusionar el talento artístico con una lección de cultura popular. Una pieza con guiños de humor para los más grandes que invita a recorrer el cancionero folklórico y, de paso, conocer más sobre nuestra tierra. “¿Qué animales conocen?”, preguntan. Y allí comienza la magia.
Los tambores del candombe aparecen en escena para hablarnos sobre las tortugas. La música alegre atrapa la atención de los chicos en pocos minutos y las palmas se suman al son de los bombos. Sobre el escenario, Suárez presenta a divertidos animales que serán los protagonistas del repertorio musical. De especie en especie, le llega el turno a un pequeño cuis con acento cordobés, que invita la platea a pasear por las sierras para conocer sobre la vida del roedor con “La chacarrera del cuis”. “¿Querés ir?”, pregunta insistente una nena a su papá. Un interrogante salta a otro. “¿Dónde está el Litoral?”, consulta un chico entre las butacas. Más de un adulto se ve en apuros, pero por suerte aparece el yacaré y su ranchera para dar la respuesta.
Las letras de las canciones de A puro bicho, primer álbum para chicos de Suárez, retratan con originalidad algunas de nuestras costumbres. No faltan el mate ni el fútbol. Así la “Milonga del Tero-Tero”, el “Chamamé de la pulga”, la “Chamarrita de los Sapos”, la “Cueca del Puma” o el “Malambo del Lobizón”, entre otros temas, van reforzando, por medio de la asociación y el juego, los saberes que los chicos tienen de la fauna y geografía argentina. Los versos, divertidos y cargados de contenido, nutren al espectáculo a su vez, con una profunda reflexión sobre la caza indiscriminada y la defensa del medio ambiente. En sus diálogos, Francisco pone el foco sobre la problemática de los animales autóctonos en peligro de extinción como el oso hormiguero y las consecuencias de las acciones depredadoras del ecosistema.
La elección de los ritmos no es al azar: el recorrido musical está ligado con cada región donde habitan estos animales. Las melodías de Suárez –la mayoría de ellas realizadas en coautoría con su padre, el reconocido cantautor Julio Lacarra– cobran vida con los alegres títeres de Ana Wright. Las ranas, el tero y el cuis se lucen en escena con los movimientos que ella les concede y las voces que le otorga Suárez. El talento musical y su expresividad actoral se combinan para dar una pieza única, divertida y pedagógica tanto para chicos como para grandes. La puesta en escena permite que la imaginación de los más chicos supla aquello que no se muestra sobre el escenario. A puro bicho, bajo la dirección de Claudio Gotbeter, es un espectáculo para aprender sobre los animales que habitan en el país, pero el disco se convierte sobre todo en una herramienta valiosa para compartir con los más chicos esas melodías que quedan silenciadas por los hits de Disney.
* A Puro Bicho se presenta los sábados 14, 21 y 28 de diciembre a las 17 hs en Teatro La Máscara, ubicado en Piedras 736, San Telmo.