Con el acento puesto en las temáticas de reconstrucción de identidad latinoamericana, desde el lunes y hasta el 23 de septiembre se desarrollará el Primer Encuentro Latinoamericano de Teatro Independiente. Habrá compañías de Perú, Chile, Brasil, Colombia y Argentina.
Por Emmanuel Videla
Fotografía gentileza de Te hago la prensa.
“El arte no es un espejo para reflejar la realidad,
sino un martillo para darle forma”.
Bertolt Brecht
Buenos Aires, septiembre 14 (Agencia NAN-2012).-La pregunta, como demanda, como crítica, como excusa para accionar de otra forma, emergió rápidamente: “¿Por qué nosotros como realizadores del teatro independiente en Buenos Aires estamos mirando a Europa siempre como referente de lo nuevo, lo talentoso y lo copado a seguir?”. Así, desde la vereda de las reivindicaciones de la Patria Grande cultural, la directora Florencia Suárez Bignoli marcó el camino del Primer Encuentro Latinoamericano de Teatro Independiente (ELTI), que comenzará el lunes a las 19 con una intervención de teatro y música en el Obelisco. “Es un hecho político, no hablo de partidismo sino de visibilizar, de mostrar, de dar a conocer en pleno horario en donde todo el mundo está saliendo de los subtes, totalmente alienado por sus trabajos”, apostó, en diálogo con Agencia NaN, una de las organizadoras de Andamio 90, Natacha Delgado.
-¿Cómo definen a esta primera experiencia en una ciudad con una fuerte producción teatral?
Florencia Suárez Bignoli: –Creo que lo más importante es el proceso, no el hecho en sí de este encuentro. Los resultados ya los veremos. Queremos compartir nuestra palabra, que la gente se entere de que hay otra forma de hacer teatro. Por ejemplo, ¿por qué tengo que conocer recién ahora a Arístides Vargas? Por eso las intervenciones en el Obelisco y en Plaza de Mayo con el grupo Yuyachkani. Hay una necesidad de que el otro se entere.
Maite Velo: –Estamos en esta ciudad gigante, muy rica y vasta, llena de proyectos, festivales, de obras. Pero sigo sintiendo que es un encuentro pequeño a pesar de lo que está creciendo. ¿Estamos representando a toda Argentina? ¡Por supuesto que no! Somos algunos grupos de la ciudad. Tampoco representamos a Latinoamérica, pero nos encantaría. Vamos a agregar una post-función que va a funcionar como especie de foro donde se pueda dialogar con los actores porque creemos que es importante intercambiar.
Gabriela Julis: –Lo que nos interesa es el proceso de trabajo de cada una de las compañías y el nuestro, acá en Buenos Aires. El proceso de trabajo del teatro independiente, la autogestión que genera hacer una obra. Veíamos las diferencias y las dificultades de montar una obra en los lugares de Latinoamérica que fuimos conociendo y está bueno como intercambio desde la diversidad el ver cómo se arman como compañía, qué es lo que priorizan, cuáles son sus códigos.
Yuyachkani, de Perú para Argentina y el mundo
Antes de que finalice esta fiesta del teatro, que contará con la presencia de diez compañías provenientes de Perú, Chile, Brasil, Colombia y Argentina, se presentará -el 22 de septiembre en Plaza de Mayo- el prestigioso grupo peruano Yuyachkani. Lo hará con el espectáculo “Rosa Cuchillo” (ese día a las 18), que narra, a grandes rasgos, la historia de una madre que busca más allá de la desaparición de su hijo. En este contexto, el Encuentro pretenderá incorporar piezas teatrales, talleres y conferencias, leídas en clave de la historia compartida entre los pueblos latinoamericanos y la conciencia de la memoria.
A tono con el espíritu del festival, nada mejor que Yuyachkani, grupo que lleva 30 años “realizando una actividad escénica en diálogo con la memoria y las problemáticas de su entorno” y que concibe al teatro como una acción política dentro de la cultura popular peruana, como reza en su portal web. En la misma línea, Delgado sentencia: “Nuestro objetivo es ir borrando fronteras. Nuestra historia se asimila más a nuestros países vecinos que los de Europa, que son los que nos oprimieron”.
Diversidad y Teatro Independiente
“Viva la diversidad”, lanzó en tono de chiste pero con dimensión de realidad, una de las actrices de este Primer Encuentro. Y no es para menos. Basta pensar en el unipersonal “Vía”, de Maite Velo, la “Dieta del Calango” del brasileño Josuel Junior o “Como en Aire Invisible”, de Suárez Bignoli con actuaciones de Gabriela Julis y Verónica López Olivera. Las compañías tienen cada una su particularidad, su historia, pero las nuclea un hecho: son parte del teatro independiente, de un modo de pensar, hacer y sentir el arte frente a la vasta producción teatral que se desarrolla en el país y en especial en la Ciudad de Buenos Aires.
-¿Cómo se entiende el Teatro Independiente?
Verónica López Olivera: –Uno sabe que es duro el trabajo de uno como intérprete, como director, como escritor. También cuesta saber cómo sigue el trabajo del actor en el día a día, si apuntar a un bar cultural los viernes a la noche o rebuscársela como profesor de teatro. Cuando uno comparte la forma de trabajar se siente más acompañado, pero estamos un poco todos en la misma.
Natacha Delgado: –Creo que hay un boom de salas y de grupos que la gente empieza a reconocer. Así como van al cine de un shopping, también se elige ver una obra de teatro independiente. Particularmente me emociona mucho. Cuando Alejandra Boero abre Andamio 90 eramos un montón de compañeros de esa época y ella lo abrió para abrirnos la puerta para que podamos trabajar, para que podamos dar nuestros primeros pasos. Ahora muchos de aquellos son profesores, actores, directores.
Guardapolvos, la búsqueda de la identidad en la cotidianidad
Búsqueda, recodificación de la identidad de un médico desaparecido en 1976 y construcción de la memoria post-dictadura cívico-militar son algunos de los conceptos que también aflorarán en este primer Encuentro Latinoamericano de Teatro Independiente de la mano de “Guardapolvos”, de la directora argentina Tamara Kiper. La pieza, -que se verá en Timbre 4 (México 3554, CABA) el martes 18 a las 20:30, tiene la impronta de la historia personal atravesada, con la que, palabra a palaba, se construye esa identidad colectiva y vivida en el pasado reciente de Argentina y los países limítrofes.
-¿De qué trata “Guardapolvos”?
Tamara Kiper:— La obra tiene que ver con intimidad de lo que pasa el día después de la desaparición del padre. Es lo que pasa en una casa, en su cotidiano. Se ven todas las búsquedas y las no respuestas que se van llenando en las familias. En la obra también transcurren dos tiempos. Está centrada en el pasado, que es la infancia. Yo tenía tres años cuando se lo llevan, así que te podés imaginar.
-Pone en juego su historia personal en escena. ¿Cómo califica a su obra en el contexto de este Encuentro?
T.K: –Para mí, la obra es fundamentalmente mi historia personal pero también es la historia de nosotros. Es el aire que respiramos todos, porque aunque no tengas a alguien desaparecido adentro de tu casa o un amigo cercano, respiraste eso, te criaste en eso.
-Y en cuanto a la actuación, ¿qué se siente realizar esta obra, al pensar que todavía en la sociedad hay heridas muy abiertas?
Alejandra Carpineti: –No viví esa época. Sin embargo, hay algo que asumir sobre lo colectivo de ese momento. Nos atraviesa a todos, hace a la historia de nuestra identidad y para mí es muy importante asumir desde mi rol de actriz el deseo de contar esta historia y que el impacto que genera trascienda a la generación de mis viejos pero también a gente que tiene mi edad. Eso es lo más potente que sucede.
Edith Enright: –Para mí es importante que quede claro que no es la obra de los desaparecidos. Al menos yo vi muchas obras al respecto, pero esta es una historia, la de Luis Kiper, la del papá de Tamara y la de cómo una familia reconstruyó su identidad. La obra llega porque es simple, no habla en general sino en particular. Eso está bueno.
La programación completa del Encuentro: http://www.elti.com.ar/ o https://www.facebook.com/eltibsas