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Panal de ideas

COLMENA_ENTRADA
“Podemos hacer radio sin ser millonarios”, sostienen los hacedores de esta emisora del ecosistema del Club Cultural Matienzo sobre las ventajas de usar Internet como éter. Mieles y zumbidos de música emergente de acá a la China. Fotografía: Cecilia Villegas (Facebook)

Por Esteban Vera

El espíritu de las FM piratas de los ‘80, la masividad de las nuevas tecnologías, la voluntad y las ganas de hacer radio. Esos son algunos de los elementos esenciales para el crecimiento silencioso de las radios online del país. Uno de los proyectos hoy destacados de la red nació en septiembre de 2010 en el ecosistema del Club Cultural Matienzo (CCM): Radio Colmena. Con la apuesta de ser el emblema de la escena emergente de la Ciudad de Buenos Aires, en su grilla rotan bandas y solistas independientes que no suenan en la radio de Mario Pergolini y sin dudas aportan un aire nuevo.

A partir de diciembre pasado, comenzó a emitir desde la nueva sede del CCM: una ex fábrica de jeans ubicada en Pringles 1249, Villa Crespo. Si antes transmitía desde un depósito remodelado en la terraza de una casona, si lo hacía con un collage de equipos refaccionados, prestados y comprados, hoy emite desde un flamante estudio, montado mediante vaquita virtual en Panal de Ideas. Sus hacedores pasaron la gorra 2.0 y recaudaron 48.450 pesos, un 21 por ciento más de lo pedido para la mudanza. Así, poco a poco, fueron comprando equipos y materiales para refaccionar el espacio.

La cabina, ubicada sobre la sala principal del CCM, tiene vista privilegiada al escenario (las trasmisiones de recitales son de los fuertes del proyecto). Ahora la pecera está separada del switcher, tiene ventanas y aislantes acústicos, y una sala de producción en refacción. La sinergia no termina ahí, en los shows: el feedback con otras áreas es permanente. En breve, el de plástica intervendrá las paredes del estudio.

Con su programación, que va de 18 a 2, Radio Colmena creó una microcomunidad de oyentes —en su mayoría, concurrentes del CCM— que adoptan a la radio como éter de pertenencia. “Se suele decir, desde el prejuicio, que las radios de Internet son sólo un negocio: alguien pone una, vende el espacio de la grilla y la programación es ecléctica, con emisiones sin conexión. Pero acá hay un proyecto, con gente que labura constantemente y con una línea editorial”, pica Natalí Stein, una de las gestoras y productoras de la estación.

Mientras para transmitir ondas hertzianas en frecuencia modulada se necesitan equipos costosísimos, en las radios online el equivalente es el streaming, que varía su precio de acuerdo a cantidad de oyentes y calidad de sonido. En general, el equipamiento para las online es más económico y accesible. “Podemos hacer radio sin ser millonarios”, subraya el técnico Ezequiel Kinigsberg. Aporta Jano, el operador de la colonia: “Una antena nos serviría para llegar a cinco cuadras, pero con Internet nos pueden escuchar en España, Vietnam y China”. Más allá del asunto del dinero, lo suyo es una convicción por no pasar al dial. “Hacer radio en la web amplía las posibilidades: podés estar todo el tiempo conectado con el oyente, linkeando videos, fotos, lo que suceda”, considera Natalí. Completa la productora Luz Venneri: “Y hay una cuestión generacional a la hora de apostar por Internet.” Jano vislumbra el tiempo en que “los autos salgan de fábrica con 3G” y Radio Colmena le sume ruedas a su presencia en computadoras, tablets y smartphones.

Uno de sus ciclos representativos es Radio Ah Bue! (jueves a las 23), programa de música y humor de los creadores del festival homónimo, conducido por Germán Cohen (trombón de Onda Vaga) y el cancionista Pedro Fértil, entre otros. Este año va por su tercera temporada, inaugurada recientemente con un recital de Kumbia Queers y Las Taradas en la Ciudad Cultural Konex. En tanto, Noches de entrega (domingos a la medianoche), a cargo de estudiantes y graduados de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (UBA), propone acompañar a los alumnos durante las noches de trabajos prácticos, aportando información que les sea útil para la faena.

“Cualquiera que tenga un proyecto que se adapte a la identidad de la radio es tenido en cuenta, pero este año también nos proponemos salir a buscar personalidades que nos interesen: queremos que los artistas tengan sus programas, ya que con esa idea nació principalmente Colmena”, cuenta Natalí. Por lo pronto, para el lanzamiento de la temporada 2014, se sumará a la grilla un ciclo mensual a cargo de Mercurio, la disquería de Marina Fages, Lucy Patané, Villa Diamante, Lucas Caballero y Lorenzo Anzoátegui.

Fuente: NaN #16 (marzo-abril de 2014). Conseguila escribiendo a hola@lanan.com.ar.