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de la acadé y de abuelas

anecdotario: person

Trabajo con los Súper Ratones hace unos 18 años. Y Person es (a veces todavía digo es) un tipo muy particular: un creador increíble, un bocho musical muy importante que puede componer una balada tradicional como canciones con aire balcánico, un tango o algún tema playero. Y un hit como “Cómo estamos hoy…”.

 

Trabajo en la música desde muy joven. A partir de los ’70, mi papá, Roberto “Chacho” Ruiz, fue encargado de repertorio, productor artístico, director artístico y hasta presidente de grandes compañías discográficas. Mi casa siempre estuvo invadida de discos y desde los siete visito estudios de grabación. Así que cuando terminé el secundario, después de la colimba, empecé a trabajar en RCA.  Y trabajé en muchas compañías discográficas.

 

También estudiaba marketing y, como me gustaban mucho los medios, empecé a trabajar en radios alternativas de Castelar, Morón y Capital. Hasta que en 1993 entré como productor musical de Ritmo de la noche. En uno de esos programas vinieron los chicos de Súper Ratones. Fue por la época en la que vino a tocar Paul por primera vez a la Argentina. Lo recuerdo porque yo era el encargado de recibir a los artistas y tenía una remera de McCartney. Ellos, fanáticos de Los Beatles, lo notaron, y nos pasamos los teléfonos porque uno me dijo que tenía unos videos inéditos de Paul que había traído de Estados Unidos.

 

Días después, el propio Paul hizo una conferencia de prensa. Me acredité por Telefe y, sin saber que estaría, me encontré con Mario Barassi en la conferencia, que se logró colar por fan y hasta hacer la primera pregunta. Siempre nos acordamos porque a Macca le gustó que le preguntase por Gene Vincent en lugar de referirse a Los Beatles.

 

Al año siguiente, arranqué un programa de cable llamado Ruta rock y en el programa 5 ó 6 un invitado me dejó plantado. “¿Qué hago, qué hago?”, y buscando en cuadernos encontré el teléfono de Súper Ratones. Se coparon, vinieron y tocaron, y me pareció interesante lo que hicieron. Al terminar fuimos a comer una pizza junto con la producción. Cuando nos echaron por la hora, fuimos todos a casa y nos quedamos hasta las 9 de la mañana escuchando discos. En ese momento me empezaron a contar en qué andaban. Las cosas no les iban del todo bien y no conocían mucha gente de la industria musical, así que les propuse hacerles algunos entres. Así nos empezamos a ver y me hice muy amigo de Person y de Fernando Blanco. Person es de Racing, como yo, así que empezamos a ir mucho a la cancha.

 

Me hicieron la cortina del programa, un rock muy Chuck Berry; y como a los de EMI les gustaron algunos demos suyos que acerqué, empecé a laburar con ellos como manager. Hicimos Autopistas y túneles en el ‘98, Mancha registrada en el 2000 con “Cómo estamos hoy…”, y empezamos a cosechar buenos momentos gracias al arduo trabajo que veníamos realizando. Estuvimos nominados a los Grammy, nos fuimos a Europa durante 15 años seguidos e hicimos cuatro giras por Estados Unidos. Y no paramos de laburar nunca.

 

Tengo dos anécdotas cortitas sobre Person. Como dije, él era de Racing. Y cuando vivía en Mar del Plata, de chico, tenía la imposibilidad de la distancia para ir a verlo. Cuando se vino acá, se dedicó a eso. Pese a que los de Racing somos muy apasionados e irracionales, Person era un tipo bastante pensante con respecto al fútbol. Como él no hacía deporte —porque tenía miedo de lastimarse las manos y no poder tocar—, tenía una visión de espectador sin haber jugado, más matemática. La gente lo reconocía en la cancha, le decía “¡Eh, Person! ¡Aguante la Academia!”. El ritual, el chori, todo eso le encantaba, así que cuando los shows nos permitían íbamos. A él le gustaba mucho ser reconocido como hincha de la Academia, más allá de como músico. En un momento le había agarrado una moda que era presentarse como “Person de Racing”.

 

Su lema era: “Ser hincha de Racing te hace mejor persona”. Te enseña a vivir con sufrimiento, a superar los malos momentos, a valorar los buenos —que generalmente son pocos—, a laburar en equipo, a tirar para adelante, a querer mucho lo que hacés. Y como Racing lo hacía mejor persona, él quiso hacer un montón de cosas para Racing. En 1999, época de crisis, cuando el club casi desaparece, grabó una canción de un disco para recaudar dinero; hizo música para un par de documentales; y en 2001 conseguimos tocar en la fiesta del Racing campeón. Dimos la vuelta olímpica con los jugadores y salió en la tapa de varios diarios. Además nos hicimos amigos del Payaso Lugüercio, que le había dicho a una revista que le gustaba el rock, lo contacté y a través del director de cine Flavio Nardini, que trabajaba en Racing, lo invité a la filmación del videoclip de “Todo el mundo te hace algo”. Como tenía el corte de pelo parecido al de Person, lo metimos en un cameo. En ese video también está Ken Stringfellow, que fue guitarrista de The Poises y de REM.

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La segunda anécdota es más seria y más linda, en algún sentido. En 2006 tocamos en Música por la Identidad, el ciclo de Abuelas de Plaza de Mayo. En 2009, cuando sacamos disco, se nos ocurrió proponerles a Abuelas, que habían empezado hacía poco la campaña, poner un banner en el arte original que dijera “si tenés dudas sobre tu identidad, comunicate con Abuelas”. Nunca se había hecho. Lo ofrecimos pensando que el disco se iba a editar también en Alemania, Estados Unidos y España, y que por ahí llegaba a alguien con dudas.

 

El caso es que cuando encontraron al nieto de Estela, Ignacio Montoya Carlotto, Person estaba muy emocionado, porque además el pibe es músico. Y escribió unas palabras diciendo que uno de los objetivos en su vida se había cumplido, porque sentía que había aportado a esa causa, que había puesto su granito de arena. Y que eso lo llenaba de orgullo.

 

* Lisandro Ruiz Ascarateil es director de Nacho Producciones, y manager, productor y amigo de Súper Ratones.

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