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Un esfuerzo gratificante

PANXA_ENTRADA
En el Día de la Historieta, un sello autogestivo de viñetas (en fanzines, revistas y libros) brinda su mirada sobre lo recorrido, comunitario, y lo futuro, promisorio. Imagen: Panxarama

Por Daniela Pendeja

Empezamos casi de casualidad hace cuatro años calados, como jugando a ver qué tal va, sin pretender mucho. Tal vez gracias a eso pudimos seguir y llegar a veinte títulos, entre revistas, fanzines y libros. En un principio íbamos a hacer un libro que al final nunca salió (algo muy usual en cualquier proyecto editorial) pero mientras se preparaba, para entretenernos un poco y probar, sacamos la revista Panxarama, como un compendio simple de las cosas que divierten a cada uno de los miembros del grupo. “Variado” podría ser la palabra que defina en primera instancia a la revista y al catálogo en general. Los relatos de aventura plena conviven con historias simples sin nudos ni conflictos. Breves historias de humor (negro, metafísico, absurdo, simpaticón, hay para elegir) comparten páginas con algún relato intrincado de traiciones y familias. Por ahí nos faltan algunos robots. Ya vamos a meter robots.

Y ahí radica una de las gracias de Panxa: puede ser lo que decidamos que sea, hay libertad total en un marco concreto que la hace real y no simplemente un discurso atractivo. Es libertad de producción, y producción es una palabra clave. Aprendimos, con un poco de suerte y esfuerzo, a manejar las herramientas que nos permiten imprimir, armar y vender las cosas que salen. Muchas veces dibujar o escribir es un detalle en medio de un mar de otras tareas que permiten que un libro salga a la luz. El milagro del control de los medios de producción: uno es su propio obrero y se aprenden muchas cosas de esa manera. Y es esfuerzo, mucho. Pero un esfuerzo gratificante.

“Esfuerzo gratificante” es tal vez un término que puede ayudar a describir a la historieta hoy. Estamos todos empujando para el mismo lado y las dificultades, cuando nos sentamos a charlar en ferias entre ventas y mates, encontramos que son las mismas, tal vez a escalas mayores o menores, pero las mismas. Es un período muy interesante, se está haciendo mucho y muy diverso, se están aprovechando herramientas que antes no se tenían (ahora una PC y una impresora hogareña hacen un digno taller inicial; y no empecemos a hablar de la web). Se está produciendo mucho. Y cae gente a estas nuevas ferias y ve todo lo que se hace y entonces se quiere hacer más, salen nuevos fanzineros, nuevas editoriales autogestivas, gente que muestra su material a proyectos independientes, gente que saca las fotos del “botín” luego de alguna feria importante, y ves que el noventa por ciento es material autogestivo. Hay lectores, hay espacios, hay estructura y producción, falta empujar un cacho más. Se está haciendo. El clima es de entusiasmo, no de sacrificio irremediable. En el Día de la Historieta, que aprovechamos para hacer balances, eso podemos sacar en limpio desde Panxa Cómics: estamos todos en un proceso llamativo y podemos darnos el lujo de formar parte de él. Es difícil, pero entretenido.