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Pequeña Orquesta Reincidentes: “Nuestra música no suena como algo tan conocido”

A dos años de su último trabajo en estudio, POR presentará este viernes 7 su más reciente Capricho. En diálogo con Agencia NAN, el guitarrista Sergio Pedroncini explicó por qué es un disco “diferente a los anteriores” y habló de los “escalofríos” que produce hacer shows íntimos.

Por Ailín Bullentini


Buenos Aires, septiembre 6 (Agencia NAN).- “Porque sí”. Ésa fue la “caprichosa” respuesta del guitarrista, mandolinista y trompetista Sergio Pedroncini cuando Agencia NAN lo consultó sobre los motivos de titular al último disco de la Pequeña Orquesta Reincidentes Capricho. Su respuesta fue tan conceptual como corta. No importan tanto los motivos, importa la música.

Capricho es el octavo trabajo discográfico que POR edita, y será presentado el próximo viernes 7 de septiembre en el Teatro IFT, en Boulogne Sur Mer 459, a las 21.30.

– ¿Consideran que Capricho es un balance de su carrera?
– No. No es un balance sino tal vez un resumen de algunas de las distintas facetas que tiene y tuvo POR. Aunque el hecho de que comience con varios covers lo pone en un lugar muy distinto a cualquier disco nuestro anterior.

El álbum tiene 21 temas, entre los que asoman versiones acústicas y en vivo de clásicos del grupo y temas versionados de artistas que influenciaron a la banda. Tímidamente, entre canción y canción, se entremezclan melodías de los ingleses The Police, Joy División y The Cure, pero también de los brasileros Gilberto Gil y Caetano Veloso. El resultado es un trabajo que termina de demostrar la amplia variedad de intereses musicales del colectivo.

Además, la placa incluye las canciones que fueron parte de la banda sonora del multipremiado film uruguayo Whisky, por la que fueron parte de la nominación al premio Cóndor de Plata a mejor banda de sonido original.

– ¿Qué buscan con la inclusión de instrumentos que no se usan habitualmente en una banda de rock?
– Con excepción del serrucho, los instrumentos que usamos no son tan ajenos al rock, pero sí es cierto que nuestra música no suena como algo tan conocido. Supongo que lo menos habitual en lo que hacemos es el modo de arreglar las canciones y el modo de usar esos instrumentos. Lo que nos interesa es crear climas que dispongan al que nos escucha justamente a escuchar algo que suena realmente diferente.

La POR comenzó a experimentar nuevos laberintos melódicos desde mediados de la década de 1990. Por entonces, en la infancia de la banda, sus integrantes comenzaron a incluir instrumentos como el acordeón y la mandolina, con los que dieron un golpe de timón a su sonido. El cambio terminó de gestarse luego de su tercer disco, ¿Qué sois ahora?, cuando tras el alejamiento del bajista Fernando Marcer, la banda lo reemplazó por un contrabajo. No conformes, sumaron el serrucho, la tuba y el trombón.

Durante la primera mitad de 2006 realizaron una amplia gira por Europa que los llevó a presentarse en varios festivales de la talla del Mercat de Música Viva de Vic, en Cataluña, España; y el Dublín Fringe irlandés. De regreso al país, participaron de la primera edición de la Buenos Aires Feria Internacional de la Música (BAFIM), dieron un recital gratuito en el Planetario en el marco del ciclo Verano 2007 del Gobierno porteño y tocaron en el Festival de Cine de Mar del Plata.

– Luego de estar lejos de la tierra natal por un buen tiempo, ¿qué sensaciones les provoca volver a tocar en Buenos Aires? ¿Son diferentes los shows para el público argentino de los que hacen en el exterior?
– A veces armamos el repertorio de acuerdo al lugar en el que vayamos a tocar. Entonces pueden salir shows más intimistas en un teatro, o más festivos y fuertes en un festival o en un club. Eso lo mantenemos tanto acá como afuera. Lo que más cambia es la reacción de la gente. En Europa la gente baila más y cuando los ves bailar desde el escenario es “un flash”. Pero cuando volvemos y tocamos esos temas con mucho silencio, y ves a la gente disfrutando con los ojos cerrados, te da escalofríos.

Sus álbumes anteriores lograron una gran repercusión y una muy buena respuesta por parte del público, al punto de que están planeando reeditar el catálogo de sus primeros discos, que actualmente están agotados.

En 16 años de carrera, el grupo editó tres trabajos bajo su primer nombre, Reincidentes: Tarde (1994), Nuestros años felices (1996) y ¿Qué sois ahora? (1998). Con la llegada del nuevo milenio, decidieron cambiar su nombre a Pequeña Orquesta Reincidentes y festejar la novedad editando su cuarto trabajo, el homónimo Pequeña Orquesta Reincidentes (2000). Luego vinieron el EP Mi suerte (2001) y los discos Miguita de pan (2003) y Traje (2005).

De la mano de la discográfica OuiOui Records, POR reeditó su anteúltimo disco y comenzó a distribuirlo en Brasil, España y Portugal por medio de otros sellos discográficos independientes. Además de preparar el show de presentación de Capricho, por estos días la banda está trabajando en los temas que formarán parte de su próximo disco, que planean grabar a fin de año.