Por Soledad Arréguez Manozzo
Buenos Aires, octubre 19 (Agencia NAN-2011).- Los contornos irregulares de las hojas de los árboles contrastan con la blancura del papel. Poco a poco, comienzan a ser habitados por arcoíris de colores. Cada pincelada contagia de matices y texturas las hojas vacías que cada uno de los chicos ya transformó en una pequeña obra de arte. Los crayones, las témperas, los lápices, la plasticola y un sinfín de elementos de la cotidianidad escolar dan rienda suelta a la creatividad de los más chicos. Pero no se trata tan sólo de aprender a realizar un trazo: la experiencia artística es utilizada como un lente hacia la exploración de la realidad, como una herramienta más para la educación. Esta es la propuesta de trabajo de la Fundación Arte con Voz que, desde hace tres años, brinda talleres en escuelas públicas primarias y centros comunitarios de la provincia de Buenos Aires con el objetivo de que los chicos puedan desarrollar sus potencialidades, aptitudes y habilidades.
La creación artística se convierte en una ventana a otros conocimientos. “El arte es usado como una herramienta para mejorar la educación. Es un gran integrador: hay un intercambio que nutre a todos y enriquece. Hay cuestiones de convivencia que mejoran notablemente, por ejemplo, el respeto hacia el otro y la diversidad. Es entender que no hay lindo o feo, quien dibuje mal o bien, sino distintas maneras de expresarse”, cuenta Mariana Sánchez, coordinadora ejecutiva de Arte con Voz, a Agencia Nan.
La experiencia en los trabajos –que involucraron títeres, esculturas y hasta pinceles– en las escuelas del Delta y de zonas rurales del territorio bonaerense han arrojado grandes resultados en el aula: aumento de la concentración del grupo, mayor facilidad para entender las consignas, incremento en la originalidad de las producciones, mayor control de los impulsos verbales y conductuales, mayor capacidad de trabajo conjunto, mayor goce, entusiasmo y alegría por el trabajo, entre otros. Todos estos cambios repercuten después en la maestra cuando les enseña los contenidos curriculares a los chicos. Ciencias Sociales o Literatura. Ambas materias pueden trabajarse de la mano con el arte. “La propuesta consiste en trabajar mano a mano y codo a codo con las maestras de grado, y así complementar transversalmente con el contenido curricular por medio del arte. Se trabaja mucho con la institución y la comunidad que representa esa institución”, explica la coordinadora.
Los talleres destinados a chicos de 1º a 3º grado funcionan hoy en dieciséis escuelas primarias. Allí, un artista desarrolla un proyecto sobre una determinada disciplina, y luego las propuestas rotan para que los chicos tengan un acercamiento a distintas miradas y formas de hacer arte. La idea es que pueda haber una apertura a todas las manifestaciones. “Queremos mostrarles a los chicos que hay una gran gama de posibilidades, que después opte, que sepa que pueda elegir diferentes cosas. Es también un mensaje de vida”, reflexiona Sánchez. Es que mediante el arte se pueden alcanzar otros mundos.
En los primeros talleres, las nenas dibujaban corazones, flores y mariposas, y los nenes en la el caso de las escuelas de Islas hacían lanchas y pescados. Ellos mostraban su contexto, lo que conocían de su vida cotidiana. Pero a partir del trabajo con el arte, empezaron a ver otros mundos posibles: “Comenzaron a abrir ventanas a luces, a sonidos. Exploran cosas nuevas. Cuanto más chicos empiezan a trabajar en el arte, más libres son y también más desprejuiciados están”, asegura.
En ese sentido, la Fundación busca que desde edades tempranas reciban educación artística porque es el momento en que son más susceptibles y permeables para recibir un montón de cuestiones que se despiertan a través de los trazos, los colores y la música. Es que un círculo sobre un papel puede significar más que una forma. “La educación tradicional tiende a incorporar conocimiento. Es repetición, el contenido se va dando y tenés que estudiar eso. En el arte, la idea es que los chicos puedan sacar de sí lo que tienen para dar, y todos tienen algo. Les ayuda a descubrir sus talentos y la creatividad. Pero muchas veces hasta cuarto grado los chicos no tienen ninguna actividad artística, ni dibujo, ni música”, dice Sánchez.
El desafío está en que en cada aula los chicos puedan tener un primer acercamiento a las experiencias artísticas. “Si bien hay un programa de educación artística que contempla el Ministerio de Educación y hay una currícula muy buena desarrollada, en la práctica no se designan a profesores de artística por falta de recursos. Esas horas quedan dentro del horario escolar: los chicos están a cargo de la maestra de clase y no reciben ninguna materia relacionada con las artes”, apunta la coordinadora. Por esa razón, desde Arte con Voz quieren que la propuesta trascienda el trabajo particular de una escuela, quieren que la educación artística sea valorada como las Matemáticas. “El arte es la herramienta. Y a través del arte se puede decir mucho”, aseguran.
Sitio: http://arteconvoz.org