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Discos: “La fiesta de la forma” (Los Reyes del Falsete, 2009).-

Espontáneo y artesanal, melódico y noise, bailable y fogoneable, el debut del trío de Adrogué es una celebración tan original como llena de huellas de la cultura rock adolescente de los barrios medios del conurbano sur de esta década.

Por Luis Paz

Buenos Aires, diciembre 28 (Agencia NAN-2009).- “El que quiera encontrar la voz, que cante”, proponen Los Reyes del Falsete en el verso fundamental de “La fiesta de la forma”, track epónimo y punto de ebullición de su primer álbum. Es una frase tan propia de la historia muerta del rock (del “hacelo vos mismo” al “si lo sentís, hacelo”) como viva en la impostura musical del trío de Adrogué: una batería, dos guitarras, muchas buenas ideas, momentos de terror, de algarabía y de descontrol, con odas a Yabrán, las chicas borrachas y el ferrocarril Roca, pero dirigidas maravillosamente por la actitud caprichosa y desfachatada de Tifi Rex, Juanchy Munchy y Niqui Rex.

“Puedo decirles lo que quiera, ¿quién se va a sentir peor?”, pechean en “Pacheco” y el sentido se reconstruye solo: lo que muestran estas diez piezas es el manifiesto conurbano, pretencioso y convencido de un grupo entregado por igual al proyecto melódico que al jugueteo noise.

Grabadas entre mayo de 2008 y junio de 2009 en Estudio Quinto y producidas por el ex El Otro Yo Ray Fajardo, las canciones suenan festivas y frescas, pero fundamentalmente bien pensadas, con duraciones precisas para cada segmento, arreglos que buscan poner en relieve a la canción en lugar de hacer demostraciones vanas y una lírica inevitablemente anclada en su estancia en el colegio secundario, con menciones a Yabrán (que “está vivo”) y Tinelli (que “idiotiza la nación”), una relectura de “Una vela”, de Intoxicados, y mucho más humo dando vueltas por prácticamente todo el disco.

Canciones que podrían ser de fogón si no estuvieran adornadas con tanta distorsión, beats que podrían ser bailables si no fuera por tanta deformidad descolocante y una mezcla que prefiere el golpe de los parches y las cuerdas por sobre las reflexiones cantadas (en falsete y en coro o todo a la vez) hacen de La fiesta de la forma un disco muy bueno y, lo que es más interesante, muy singular, dejándoles a Los Reyes el agrado de haber documentado el sonido que muchas bandas buscan durante años antes de pasar la barrera de los veintipocos.

Desde las bellas formas melódicas y percusivas y los cambios de dirección de “Las cosas como son” hasta el melancólico final con “Tifi Rex”, La fiesta de la forma propone un recorrido ascendente por la sonoridad desequilibrada del trío, con momentos de fino jolgorio, como “El gran cohete”, “Pacheco” y “Monseñor”, e instantes de verborragia etílica en la crónica del cariño más allá de lo viciosa de “Mi chica”.

Stoner, noise, post-rock, bailable, coreable y fogoneable, el disco debut de los hermanos Rex y Juanchy Munchy es, efectivamente, una fiesta de la forma con un sello tan personal que lo convierte en uno de los mejores debuts del año que este jueves dejará de ser.

Sitio: http://www.myspace.com/losreyesdelpacheco