“Esta es una canción noise/ pero no se nota/ porque está mal/ esta es una canción punk/ pero no se nota porque está mal/ muy mal”. Basta con escuchar “No se nota” para saber que volvió (volvieron) el (los) máximo(s) profeta(s) del movimiento postapoxi. Sí, Los Migues, la banda-solista de Migue, subió un larga duración de trece canciones. No está muerto quien menea es uno más de tantos experimentos del músico, una pieza llena de lo-fi y niñez rebajada con Termidor. Un disco lleno de punk malo, de noise malo, que incluye un cover de un tema malo (“Por eso vivo”, de Los Moykanos) y que tiene un sonido tan pero tan malo que agrada.