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Versus Bosnia-Herzegovina

#MUNDIAL2014
#MUNDIAL2014 El Mejor de Todos hizo el segundo del 2-1 a los europeos, en el debut de la Selección argentina. La ilusión sigue intacta, a pesar de los reclamos insólitos. Fotografía: Télam

Por Hernán Panessi

Nada en la vida iguala tanto a los humanos como el fútbol. Por eso, el reclamo —insólito— es el mismo para el barro que para el oro: “El problema de la Selección argentina está en la defensa” y “Messi no hace goles en los mundiales”. Se nivela para abajo. Siempre. Por eso, entonces, en este primer partido, Messi consiguió lo que necesitaba para sí y para los demás. La defensa, no. Era tan importante el arco en cero (“El problema de la Selección argentina lo tiene blá blá”) como el gol de Messi —otro más— en un Mundial. Y un latigazo de afuera del área tras una apilada furiosa —después de dejar en el camino a tanto bosnio— selló el pacto de compromiso asumido: Lionel Messi, El Mejor de Todos, quiere ganar el Mundial. Así las cosas, se enamoran sus ganas fervorosas con el deseo colectivo. Y hubo un rumor —sólido o gaseoso, da igual— que apuntó a un supuesto comentario de Lío a sus compañeros del Barça: “Este semestre lo juegan ustedes”. No ganó el Balón de Oro y perdió todo con su club. Se puso solito entre algodones para darlo todo en el Mundial. Y en el primer tiempo del partido con el ignoto combinado de Bosnia-Herzegovina, el planteo mezquino de Sabella dejó a Messi con un compañero menos. Cinco abajo y contra Bosnia. En el segundo tiempo, con Gago como aliado —importantísimo: sus pelotas le llegan redondas— e Higuaín de pivote como en la NBA, la cantinela cambió. Gol de Messi y a cobrar. Lo gritó como pocos, lo necesitaba (él y los demás). Mientras tanto, a Romero le hicieron un gol de caño y Marcos Rojo rechazó de rabona una pelota en su propio área. Terminó el partido y no lo pudo disimular: se rió y dijo estar contento por su gol. El crédito siempre está abierto para el tipo que no tiene que demostrar para ser. Con o sin gol es el mejor. Nada lo iguala al resto de los humanos. Ni siquiera el fútbol.