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Cultura Profética: «Representamos a un sector que no está feliz con la situación colonial de Puerto Rico».-

Antes de la seguidilla de cuatro presentaciones en La Trastienda y otra este viernes en la Fiesta Clandestina Deluxe, la banda boricua que fusiona reggae con jazz, funk, hip-hop y soul recibió a Agencia NAN con una tormenta tropical de buenas noticias: que pronto esperan editar un nuevo disco, que lo vendrán a mostrar a Argentina «como nunca antes» habían presentado un disco y que en los recitales de esta semana estrenarán en Buenos Aires canciones que aún no han tocado en vivo. Para hacer menos grave la espera, entretanto dialogaron sobre el pasado, el presente y el futuro del género.

Por Adrián Pérez
Fotografía de prensa de Cultura Profética

Buenos Aires, noviembre 11 (Agencia NAN-2009).- Con la simpleza de quien transita el camino con paso firme y lejos del ego del mainstream musical, el cantante y bajista Willy Rodríguez, el guitarrista Omar Silva y el baterista Boris Bilbraut, socios fundadores de Cultura Profética y embajadores de la música contemporánea de Puerto Rico, comparten con Agencia NAN una mesa en La Trastienda. Desde la semana pasada, las entradas están agotadas para los cuatro shows que ofrecerán allí, en los que presentarán algunas de las canciones de su próximo material de estudio. «Nunca dimos por sentado que íbamos a llenar cuatro Trastiendas. Es la manera más bonita de remunerar el trabajo y el sacrificio que hemos hecho durante trece años y, por supuesto, queremos responderle a la gente que nos ha traído a Argentina», se alegra Silva. Por si cuatro funciones en el boliche de San Telmo fuera poco, y para delirio de sus seguidores locales, Cultura Profética también tocará este viernes en la Fiesta Clandestina Deluxe, en El Teatro de Flores, a un precio más accesible.

La banda boricua, reconocida por su lograda síntesis de reggae roots, free jazz, hip-hop, ska y funk, habla con tranquilidad acerca de la situación socio-política en la isla que los vio nacer y crecer como músicos; aclara algunas cuestiones sobre los clichés en el género; relata cómo pudieron mantenerse independientes, después de 13 años de carrera, sin perder la esencia artística; y aporta novedades sobre del lanzamiento de su próximo disco en Argentina. Tomando la posta nuevamente, Silva comienza la charla con una frase contundente: «Silvio Rodríguez y Metallica me ensañaron a tocar la guitarra». Pero allí no acaba la cosa…

–Son influencias bastante disímiles las de Silvio y Metallica. ¿En qué otras fuentes abrevan para delinear su estilo? Porque las marcas del jazz y la experimentación están bien definidas en el estilo de Cultura.
W.R.:
–Hay mucha influencia que la gente ni se imagina y que trascienden lo musical, porque tienen que ver con el diario vivir. Cada cual viene con una historia que muestra a través de su instrumento y eso es súper importante en la musicalidad de Cultura. Eliut (González), nuestro otro guitarrista, es súper rockero y, además de ser músico, hace bodyboard. Lo que hace en guitarra tiene que ver mucho con el agua, porque cuando surfeas estás jugando con la naturaleza y tienes que entenderla, predecirla un poco.

–¿Y cómo son los demás en el backstage?
W.R.: –Omar es bien cómico, le gustan los chistes y le gusta hacerte reír. Es un tipo metódico en muchas cosas, no porque sea predecible sino porque es bien autosuficiente, es mecánico, hace mil cosas y les busca la vuelta para que encajen de la mejor manera. A Boris le gustan las actividades físicas y se sientes eso en sus cortes de batería: a él le gusta la lucha.
O.S.: –Recuerdo que, en una reunión donde hablábamos sobre la línea que íbamos a tomar, pensamos: “Vamos a hacer música orgánica donde cada cual tenga su espacio, donde nadie sea el jefe”. Es como que tenemos co-directores, no un director musical. Generalmente, las decisiones musicales y artísticas forman parte de un consenso total.

–La idea es una “gran asamblea musical”
O.S.: –¡Eso mismo!
W.R.: –Un ejemplo claro de convivencia de lo que sería una sociedad ideal donde cada uno tenga una voz importante.
O.S.: –Eso pasa con los músicos que nos acompañan y que no son miembros fundadores. De repente estamos tocando y los vientos salen con una frase que nunca habíamos escuchado o se abre una improvisación más o menos estructurada y las nenas comienzan a hacer coritos. Hay una libertad que permite que, en vivo, la experiencia sea bien rica, incluso para nosotros. El elemento sorpresa en vivo es súper importante.
W.R.: –O el viaje de los solos en las canciones donde esperas a que el guitarrista haga lo mismo. Y no, en esta banda cada solo es diferente. En eso, podemos decir que somos más como los jazzistas. Cuando estoy tocando y cantando suelto un poco el bajo. El hecho de que te apoyen se convirtió en parte del sonido. Por eso, la química en la tarima es súper importante. Y la gente nos hace muchos comentarios sobre que los discos son increíbles pero que en vivo suenan mucho mejor.

–Sin embargo, muchas veces se ha dicho –tal vez por el prejuicio y el lugar común incentivado por la simplificación– que el reggae es monótono y que difícilmente llega a estallar en vivo.
B.B.: –Ése es su estigma, como cada ritmo musical tiene el suyo. Del rap dicen que siempre va en el mismo tiempo, también lo acusan de ser monótono y de la moda de los pantalones por allá abajo.
O.S.: –Los músicos que han dicho eso tratan de tocarlo y no les sale. Y ahí chocaron contra la pared y se dieron cuenta que no es tan fácil, ni mucho menos monótono. Tú escuchas un disco de Cultura y hay un montón de ritmos variados.

–Bueno, otro de los clichés sobre el reggae es que es poco práctico en sus mensajes. Y así se llega a una cuestión que en ustedes está muy presente: lo político. Una de las canciones que mejor describe la historia de Puerto Rico es “No me interesa” y sus “107 años de resistencia”.
O.S.: –Desde que llegaron los españoles vivimos una situación colonial. Representamos a un sector que no está muy feliz con eso. Sin proponérnoslo, somos una bandera para mucha gente y por esa razón nos han censurado en muchos lugares. Siempre tuvimos claro que lo más importante es ser honestos con el trabajo que estamos haciendo.
W.R.: –No somos políticos, somos músicos que viven una realidad. Nuestras canciones tienen un contenido político porque la vivimos. Más que nada, nuestra propuesta es social porque no buscamos un escaño para decirle a la gente lo que tiene que hacer, pero sí buscamos el diálogo. Sentimos que con nuestras canciones hacemos que ese switch se encienda en el público, independientemente de si piensas como nosotros o no. Se trata de buscar más allá de lo que te venden a diario.

Jamaica – Puerto Rico

–¿Cómo analizan la explosión del reggae en Latinoamérica en los últimos años?
B.B.:
–Tiene que ver con una necesidad de comunicarse y absorber todo ese reggae en inglés que no se entendía. El latino tenía la necesidad de tener reggae en español, para poder entenderlo y a todo lo que está pasando. Buscando esa necesidad de espiritualidad, surge este reggae en español que no tiene nada que ver con rastafarianismo. Y aparece la necesidad social de llevar el mensaje con nuestra voz.
W.R.: –Es una alternativa musical. El señor Errol Brown, el ingeniero que mezcla todos nuestros discos y que trabajó con Bob Marley, nos dijo que la música con raíces “es la música que siempre va a quedar porque es sincera; que la música de moda va y viene”. Tú puedes subir como la espuma y después desaparecer pero la música con raíces siempre va a tener un oído pendiente. Da mucho orgullo saber que desde una isla tan pequeña como es Jamaica, pudo salir una propuesta mundial que ha sido interpretada en casi todos los idiomas y que cada vez adquiere más fuerza. Nosotros traducimos el reggae al español, pero no solamente en un sentido literal sino que lo tradujimos también a nuestras verdades y nuestra historia.
O.S.: –Hay una generación que va detrás de los cambios y busca una justicia mayor a nivel social y ecológico. Esta música representa a esa gente, es una de las mayores responsabilidades que tienes como músico cuando llegas a tanta gente.
W.R.: –Sentimos que lo que hacemos es «educanción». En cierta manera estamos educando pero no porque nos creamos maestros sino porque estamos tratando de generar mensajes de convivencia. Sí tenemos propuestas, sí tenemos ideales fuertes pero todo lo que proponemos tiene que ver con la convivencia. No hay nada mejor que eso. Y es así, además de enamorarte, el reggae puede ponerte a pensar; tiene de todo.
B.B.: –Y responde a una necesidad de conciencia también. El rap y el hip-hop, que son movimientos de calle, de demanda social y de resistencia, tienen ese mensaje también

Puerto Rico – Argentina

–¿Cómo hicieron para mantenerse independientes en el circuito y conservar la frescura después de 13 años de carrera?
W.R.:
–Fue como nadar en contra de la corriente, como los salmones. No me molestaría tener una gran disquera con mucho dinero que apoyara nuestra música y la lleve a un público nutrido, mientras respete lo que somos para que podamos mantener nuestros ideales y que no nos quieran cambiar, pero eso no ha pasado. Nuestra musicalidad no se puede afectar. Nosotros somos creadores y así vamos a seguir siempre. Si apareciera la oportunidad de hacer llegar lo que hacemos a mucha más gente, la vamos a abrazar, mientras no frene lo otro.
O.S.: –Llevamos trece años arriando a nuestra cuenta con un hijo ya criado. Llegamos a Argentina a pulmón y no le vamos a regalar este trabajo y todo el sacrificio que hemos hecho por años a un negociante. Es muy fácil mantenernos así porque si así hemos llegado acá, hemos aprendido un montón de cosas y estamos más maduritos en el negocio de la música.
B.B.: –Sin embargo, entendemos que es verdad que con ese apoyo podría crecer el movimiento, el estilo de música crecería también y podría llegar algún día a otras naciones. El día que eso pase con Tribo de Jah, Gondwana, Los Cafres o con nosotros, con cualquier banda que se convierta en mainstream, esto va a ser efervescente.

–Paso a paso: ¿Cuándo tiene pensado lanzar el nuevo disco?
W.R.:
–No tenemos una fecha específica pero estaríamos locos si no sale antes del verano del próximo año, el invierno argentino. Creo que tendrá catorce canciones y no vamos a sacar muchas más. Para nuestro público argentino vamos a tocar «La complicidad», que también es conocida como «Soy el verbo», un sobrenombre que le pusimos. Posiblemente toquemos «Ilegal», pero quisiera hacer «La espera», una de las dos acústicas, que es la que la gente más ha estado pidiendo y quisiera regalarla a ellos. Son canciones que subí a YouTube como regalo por la espera del nuevo disco. En México la pidieron, aunque todavía no la tocamos en vivo, pero acá creo que sí vale la pena hacer alguna.

–Y será de esperar tenerlos de vuelta por aquí para presenta el disco, ¿verdad?
O.S.:
–Estamos en conversaciones para hacer una distribución oficial en Argentina. Aquí va a salir y vendremos a presentarlo como nunca hemos hecho con otro disco.

* Cultura Profética toca este viernes a las 23.30 en la Fiesta Clandestina Deluxe, en El Teatro de Flores, Avenida Rivadavia al 7800.

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