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Discos: “Play al viejo walkman blanco” (Valentín y Los Volcanes, 2010).-

El último trabajo del grupo indie de La Plata es como una golosina: provoca adicción y dan ganas de repetir el bocado una y otra vez por la consistencia de sus canciones y el gusto que da disfrutar el cruce de rítmicas precisas como sabores.

Por Luis Paz

Buenos Aires, enero 16 (Agencia NAN-2011).- El disco debut de Valentín y Los Volcanes es una golosina con ciertas particularidades poco comunes en la caramelera del rock joven argentino. Play al viejo walkman blanco es masticable por igual para los acostumbrados al lo-fi y para los habituados a las FM; pero también tiene una vida útil que lo vuelve turrón más que pastilla. Pese a lo obvio, además de la variedad “dulce” de cuando el cantante Jo Goyeneche se vuelve cronista de la amistad (y del amor como otro tipo de amistad), el disco tiene destellos ácidos, como cuando Jo se acomoda como narrador post–adolescente de la salida de la fantasía. Al precioso packaging, también creado por ellos, sólo le falta precisar los ingredientes de un disco rico en azúcar, proteínas, melodías, vitamina C y arreglos; ideal para llevar en el bolsillo. Es una lástima que en el ferrocarril Roca no los vendan y prefieran comerciar cuchillos y candados.

Pero si este disco es una golosina es por la adicción que provoca escucharlo, con la consabida subida de la dopamina que desde el chocolate al sexo, pasando por otras golosinas como la marihuana y las canciones, todo candy debe desatar. Y si el disco no se agota con la repetición de las escuchas –y perdón lector por la catarata de derivaciones lógicas que parten de aquella idea inicial– es porque detrás de la consistencia de las canciones aparece una mirada, un fresco en ocasiones manifiesto y en otros sólo fotografía, sobre la procesión consciente hacia la adultez, llevando la fantasía en la guantera de la mente: Santa Claus, sus renos, un chico cazando abejas, una chica que baila y muere en la pista de baile, los lagos del sur, las piedras al lago, el Jesús estrella del pop mundial y una plaza cerrada que se parece a la casa de alguien.

Musicalmente, Valentín y Los Volcanes apuestan a cruzar rítmicas opacas con guitarras afiladas por la piedra de un afilador en bicicleta inglesa, en una plaza a media tarde y entre bocinazos (o sea: reverb, distorsión, noise, lo-fi y dream pop). Climáticamente, esa música no podría ser más precisa para este combo de doce canciones donde también hay tostadas (miles), jalea, pararrayos e inmortalidad, como en un gran collage que cruza la infancia erótica con el Tánatos de la adultez, el primer amor con el paso en falso y las anécdotas de facultad con un viaje a la Patagonia. Todo logrado por Goyeneche, la guitarra de Kosinski, la batería de Leti Villera (el núcleo de la banda), con ayuda de los bajos de Francisco Gómez y Felipe Gaspari, los coros de Ro Marques Casimiro, la trompeta de Pablo Perazzo y Shaman Herrera en la consola.

Poéticamente, Play al viejo walkman blanco es riquísimo en un espectro amplio que va de la clase B al romanticismo clásico, el verso maldito y el benevolente, una ternura infinita para denunciar la maldad y una claridad cuentapropista (por lo original) para decir verdades. “Mi nombre es homeless, vivo esperando. Esta noche haré autostop a un coche fúnebre y me llevará a la ciudad de los muertos. Estar ahí será ideal, el paraíso eterno”, un pasaje. “Asesinaste a Santa Clauss, yo asé a los renos viejos”, otro más de nostalgia inagotable. Y “me siento una publicidad”, otro momento tremendamente contundente de las letras valentinas.

Cualquier estudiante que vaya a comenzar su segundo o tercer año de universidad en 2011 debería pasar el verano en compañía de este disco, recordando lo atravesado y augurando lo que resta por venir. Sobre todo para cantar, si no te tocó en suerte una escapada veraniega: “Todos se fueron, todos se fueron, todos menos vos y yo”, abrazado a tu chic@, tu perro, tu oso de peluche o la foto de tu abuel@ fallecid@. El combo es vida, muerte y resurrección; y este disco se ocupa, tal vez sin quererlo, de brindarle unos momentos a cada instancia de ésas.

Sitio: http://www.valentinylosvolcanes.com
MySpace: http://www.myspace.com/valentinylosvolcanes