Luego de su salida de Porco, Gabo Ferro se alejó de los escenarios y se recibió de profesor de Historia en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su mirada se posaba sobre el campo de las ideas y la cultura. Lo suyo, dice, no es la historia de los sucesos sino la historiografía. Desde esa perspectiva, publicó dos ensayos históricos: Barbarie y Civilización. Sangre, monstruos y vampiros durante el segundo gobierno de Rosas (2008) y Degenerados, anormales y delincuentes. Gestos entre ciencia, política y representaciones en el caso argentino (2010). Actualmente se encuentra trabajando en una antología con sus letras y tiene listo un libro sobre los “actores anónimos de la historia argentina”, que se llamará 200 años de monstruos y maravillas argentinas, ambos a editarse en 2014. “La génesis del libro se remonta a la celebración del Bicentenario —explica—. Y tomó como disparador esos versos de Brecht de ‘Preguntas de un obrero ante un libro’: ‘Tebas, la de las Siete Puertas, ¿quién la construyó? En los libros figuran los nombres de los reyes. ¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra?’ ¿Tenía un nombre quien las construyó? ¿Tenía un rostro? Claramente. Revisé entonces los últimos 200 años de historia argentina y qué actores anónimos la construyeron y, no sólo no fueron considerados, sino que además nunca tuvieron un rostro, un retrato para la narración histórica. Además, todos ellos son definidos por la elite que los nombra con términos asociados a lo ‘monstruoso’, a lo ‘degenerado’ o a lo ‘anormal’. De estos 200 años relevé más o menos 50 de estos sujetos. Christian Montenegro, que es un ilustrador tremendo, les dio un rostro y Laura Varsky un diseño gráfico ajustadísimo, poderoso y bello al libro”.