En esta ocasión, los Tildaflipers hicieron un disco tributo al cuelgue. ¿La banda de Julián Kartún? No, nada que ver. Estos diez temas de Tildaflipers en la casa de un amor errado te invitan a tambalearte dentro de un sueño interminable de reverberaciones y delays en formato dub. Bajos que se imponen como moáis, voces andróginas y junglas de efectos que invitan a cerrar los ojos y ver qué onda con tu interior. Ese clima se sostiene por una inesperada estructura cíclica, en la que esa canción que te persigue al principio vuelve a aparecer cuando menos te lo esperabas. Mirala fijo: se va y vuelve. Una y otra vez, una y otra vez; más eco y más reverb y más eco y más reverb…