Por L. P.
Fotografía de prensa de Super High Me
Buenos Aires, octubre 1 (Agencia NAN-2009).- Con entrada gratuita en dos de sus sedes (el Centro Cultural Borges y la Enerc) y muy barata en la otra (el Complejo Tita Merello), comenzó hoy en Buenos Aires la quinta edición del Festival de Cine Inusual, que se sumerge en los aspectos menos explorados del cine nacional e internacional para sacar a la superficie visiones fílmicas diferentes. En esta edición, habrá desde una retrospectiva sobre la vida y el mito del músico punk amante de la clase B Marcelo Pocavida a un documental humorístico “pero con rigor médico” sobre el uso de la marihuana, pasando por films sobre adolescentes en fuga, nuevas comedias americanas y películas coreanas y europeas.
Para no asustar a nadie, el festival está pensado «para todo tipo de espectador» y contará con presentaciones de las películas a cargo de periodistas, críticos y realizadores, en la búsqueda de promover y difundir estas expresiones audiovisuales singulares que no hallan relación entre sí por su género o su procedencia, sino por su extrañeza.
También habrá un Espacio Formativo gratuito donde especialistas abordarán tópicos como la presencia del «intruso» en el cine fantástico argentino; el fenómeno de la animación para adultos (con Boogie, el Aceitoso); la aproximación fílmica a la novela La exhibición de atrocidades, de Ballard; y un recorrido por los sonidos trascendentes de Charlie Parker. Además, Nic Loreti presentará Cult People, su libro sobre directores y actores contraculturales contemporáneos.
Algunos de los títulos que se podrán disfrutar son Gritos en la noche, de Carlos Silva Nigri; No moriré sola, de Adrián García Bogliano; La historia de Francisco, de Juan Pablo Giancola; Cabeza de pescado, de July Massaccesi; De guante negro, de Luis Sosa Arroyo; El maravilloso mundo de Carlitos, de Enrique Stavron; y dos realizaciones de Ernesto Aguilar: La vrutalidad y Bon Vivant. Además, la producción local de cortometrajes estará representada en diecisiete films de nuevos directores que exponen distintas inquietudes estéticas.
Del programa internacional sobresalen Punk Love, de Nick Lyon; L.I.E, ópera prima de Michael Cuesta; la comedia Hank and Mike; tres rarezas coreanas (Cambiando parejas, La cocina desnuda y Marine Boy); el documental Crazy Love; la francesa Los cuerpos impacientes y la frenética Detroit Metal City. Y como excentricidades, Ellos robaron la picha de Hitler y La aventura de Iron Pussy.
El catálogo completo se puede consultar en: http://www.primordiales.com.ar/. Pero Agencia NAN le acelera el trámite, señor lector, recomendándole cinco para este fin de semana.
Super High Me (Michael Blieden, Estados Unidos, 2007, sábado 3 a las 16 en la Enerc) es una suerte de relectura de Super Size Me, esa peli donde un muchacho abusaba de la comida de la eme dorada, pero a cargo de Doug Benson, un comediante de stand up que fumó marihuana durante 17 años por una mezcla de «necesidad terapéutica» y «ganas de flashear». Considerado el «comediante porrero número dos» del país por la revista High Times, en 2006 experimentó 30 días de abstinencia de THC y otros tantos de uso excesivo de la marihuana vía vaporizadores, galletitas, snacks, píldoras, tronchos y escencias. En el camino, el documental registró cuando la DEA cerró dispensarios de cannabis para uso medicinal en California (donde por ley estatal es legal para tales fines); charló con el autor de la propuesta 215 (que originó aquella ley de 1996), el activista Dennis ¡Peron!; y siguió con su gira de comedia stand up por varios estados norteamericanos. También se sometió a análisis que demostraron (al menos en el microclima del film) que el cannabis no modificaba sus capacidades intelectuales, pulmonares ni aeróbicas. Los extractos de sus shows en vivo, en corte juliana dentro de esa ensalada de testimonios, estudios e informaciones, están cargados de guiños para los fumadores.
Finalizando el juego: la búsqueda del nuevo Bruce Lee (Justin Lin, Estados Unidos, 2007, viernes 2 a las 16 en la Enerc) es una comedia independiente americana en la que, tras la muerte del avispón verde, los ejecutivos de un estudio de cine realizarán un casting para buscarle reemplazo al astro cinematográfico de las artes marciales.
Yo soy Pocavida (Hernán Quintana, Argentina, 2008/2009, viernes 2 a las 22 en la Enerc) es un documental de casi una hora que retrata a Marcelo Pocavida, pionero del punk rock y los insultos televisivos a Charly García (si «hippie» es un insulto, claro), y extraña cruza de Iggy Pop, Ozzy Osbourne, Max Cavalera y Quiste Sebáceo.
Ellos robaron la picha de Hitler (Pedro Temboury, España, 2006, domingo 4 a las 18 en la Enerc) es una excentricidad que documenta el descubrimiento de la tumba del führer a manos de laburantes turcos. Al tordo Weissman se le ocurre hacerse con el miembro del bigotudo y clonarlo para revivirlo. En la tarea lo ayudan cuatro skinheads.
Punk Love (Nick Lyon, Italia/Estados Unidos, 2006, domingo 4 a las 20 en la Enerc) es la historia de Sarah, una yonqui heroinómana, y Spike, un total outsider. En medio de una sociedad conservadora, la pareja de adolescentes inconformistas lucha por sus sueños rodeada de distorsión, marginalidad y sustancias.