Por Sergio Sánchez
Fotografía de prensa de Arbolito
Buenos Aires, diciembre 4 (Agencia NAN-2007).- Diciembre comenzó con un día nublado. Sin embargo, el clima no fue impedimento para que el grupo de rock folclórico Arbolito festejara con su gente y al aire libre su primera década de vida musical y compromiso social. El lugar de la cita, el Anfiteatro Griego de Costanera sur, a las 18, se asemejaba a una plaza norteña poblada de mochileros, adolescentes sentados en ronda tomando mate, artesanos, hippies y padres con sus hijos que esperaban ansiosos el comienzo del show. “Caminando, caminando”, de a poco, y con clásicos como “Estofado”, “La arveja esperanza”, “Seria miseria” y el reggae “El bichito”, la banda hizo mover al público presente. Algunos se animaron a bailar, pañuelo en mano, zambas y chacareras.
Uno de los invitados de la noche fue el violinista Jorge Pinchevsky, quien sumó su instrumento al sonido de Arbolito –conformado por vientos, percusión y cuerdas– mientras en pantallas gigantes a los costados del escenario se proyectaban fotografías y afiches de los recitales brindados en todo el país en los últimos 10 años. Las primeras gotitas de lluvia caían sobre el anfiteatro. “Si se larga fuerte, nos van a tener que disculpar, pero no podemos seguir”, aclaró el cantante y guitarrista, Ezequiel Jusid. Inmediatamente, continuaron con “Vinito y amor” y con la zambita “Es preciso”.
“¿Qué hora es?”, le preguntó una chica a su novio. “Ya son las ocho”, respondió certero. “Vamos yendo, entonces”, invitó ella. Comenzaba a oscurecer y las primeras luces del escenario se encendían. Había pasado una hora de show y todavía faltaba más de una decena de temas. “¿Se bailan un chacarera?”, preguntó Jusid. “El domingo pasado estuvimos tocando para una fábrica recuperada. ¡Qué siga la recuperación de fábricas y de tierras para vivir!”, abogó el cantante antes de comenzar con la chacarera “La recuperada”, que integra la última placa del grupo, Cuando salga el sol.
En el festejo estuvieron presentes los trabajadores del Casino flotante de Puerto Madero, en lucha por la reincorporación de casi 90 trabajadores despedidos; y familiares del docente Carlos Fuentealba, asesinado por la policía de Neuquén en una manifestación. Con el sonido dulce del charango y acompañado con imágenes como la de Wipala, bandera multicolor que representa los pueblos originarios y significa “Respeto, Igualdad y Diversidad”, sonó el instrumental doble llamado “Amérika bonita”.
“Ya se ve la ruta/ las vaquitas, el girasol/ aire puro y libertad/ que la música me dio […] Y a todos los ‘jipis’ del universo/ gitanos hermanos vagabundos de este mundo/ yo lo saludo y los celebro/ y los abrazo con el corazón”, entonó Jusid en “Jipitur”, canción del último disco que resume los caminos recorridos y agradece a todos los públicos del país: “Ojala podamos seguir conociendo gente y lugares nuevos”, agregó el cantante.
Una grabación de fondo, con la voz del historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer, dio comienzo al tema “Arbolito”. “Roca nombra en 1826 al Coronel Rauch para eliminar a los ranqueles y a los mapuches. El efectivo coronel informa que se había degollado a 27 ranqueles para ahorrar balas”, describía el audio.
Jusid explicó que Arbolito era un ranquel joven que, cansado de que mataran a su pueblo, esperó escondido a Rauch, le boleó el caballo y le cortó la cabeza. Luego, evaluó: “Por lo menos, es un poco de justicia. Nosotros adoptamos el nombre del indígena vengador”. Como muestra de aprobación, la totalidad del público aplaudió fervorosamente con una mezcla de emoción e impotencia.
En ese preciso momento, comenzó a llover con mayor intensidad, como si desde el cielo cayeran las lágrimas de los pueblos exterminados desde la conquista de Cristóbal Colón y sus secuaces. En consonancia con el tema, el grupo informó que este jueves 6 de diciembre tocará frente al monumento al genocida Julio Argentino Roca, para repudiarlo y a las calles que llevan su nombre.
Luego de “Sobran políticos” se proyectó el video de “La costumbre”, ambos del disco Cuando salga el sol, que contó con la producción artística del ex Los Piojos y líder de La Chilinga, Dany Buira. “Vamos a darnos una vueltita por Bolivia”, invitaron desde el escenario para interpretar “Sariri”. La lluvia ya había cesado y el anfiteatro era una fiesta. El espectáculo no sólo venía desde arriba del escenario sino también desde abajo. Y esto se reflejó en el tema “La novia”, cuando una chica comenzó a hacer malabares con fuego y desvió el centro de atención por un instante.
Para confirmar su espíritu rockero, la banda integrada por Agustín Ronconi (coros, flauta, quena y charango), Ezequiel Jusid (voz y guitarra), Pedro Bergobello (coros, clarinete y sikus), Andrés Fariña (coros y bajo), Sebastián Demestri (percusión) y Diego Fariza (batería y bombo legüero) anunció un cover “de una gran banda de folclore nacional”. Y se lucieron con una versión con vientos y charango de “El pibe de los astilleros”, clásico de Los Redondos.
El comienzo del hermoso tema de Jaime Roos “Si me voy antes que vos”, con la participación de Verónica Condomí como cantante invitada, no sólo hizo sentar a todos los concurrentes sino que también marcó el cierre perfecto.
Sitio:
http://www.arbolitofolklore.com.ar