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Sofía Viola y Ezequiel Borra en Mil9Once.-

En el marco de Lachacha al carbón, un ciclo que arrancó en marzo para contribuir a la visibilización de la nueva canción rioplatense y que se extenderá durante todo 2012, el porteño y la lanusense demostraron que, sobre el escenario, se llevan cada vez mejor.
Por Facundo Arroyo
Fotografía gentileza de Lachacha al carbón
La Plata, marzo 13 (Agencia NAN-2012).- Los cancionistas del Río de La Plata Ezequiel Borra y Sofía Viola aparecieron en escena como dos seres especiales: ella llevaba un gorro colorado y él uno verde, de esos que usan los habitantes de los bosques. Para esa noche –el pasado viernes 9– en el bar Mil9Once, ubicado en 12 y 71 del Barrio Meridiano V, los intérpretes tenían algo ensayado a dúo. En un solo atril pusieron sus arrugadas hojas, algunos pequeños cuadernos y varios apuntes que les sirvieron de guía para las más de 20 canciones que hicieron en total.
Por si no se sabe: Sofía Viola grabó el año pasado Munanakunanchej en el camino Kurmi, uno de los mejores registros de la escena, y es hija de uno de los ideólogos del Parakultural. Se formó de a ratos en algunos conservatorios y escuelas de música, pero su verdadera identidad viene de la calle. Con una intensa prosa –ajustada, irónica y rotunda– se gana cada escenario que pisa. Sólo hace falta que pele su voz –mezcla de Piaff y Parra–, tire algunos tonos con su charangón y sonría brevemente. Ezequiel Borra –muy amigos ellos– grabó sus discos solistas adentro de su placard. Sí, adentro de su placard vacío. El placard es el primero y el segundo, doble, Las cosas del mundo / De todos los días. Borra habla con su guitarra, hace pequeños pases de baile, mezcla ritmos africanos y rioplatenses en una misma canción y cuando puntea hace coros con su boca como si ella fuera los demás instrumentos. Es decir, Borra tiene las canciones, su guitarra e intenta hacer con ruidos que salen de su boca la orquesta que tiene en la cabeza.
Dicho esto, hay algo a lo que se le debe prestar atención: en la noche del viernes 9, este espectáculo fue el primero que se presentó bajo el ciclo Lachacha al carbón, auspiciado por Carbono Catorce (programa radial que se emite por Fm Universidad) y “Lachacha Discos” (una feria ambulante de discos de autor y un sueño de canción). Los organizadores de este ciclo buscan mostrar la nueva cancionística del Río de La Plata.
Si hubo un momento especial en la noche de aquel viernes fue cuando estos dos intérpretes anunciaron que iban a tocar “Por ejemplo”, de los uruguayos Fernando Cabrera y Eduardo Mateo. “Con mucho respeto”, dijo Borra; “perdón, pero me pongo nerviosa con esta responsabilidad”, se sonrojó Viola. Detalles que se evaporaron con el calor del lugar y el de su interpretación, que dejó erizados a varios cuando escuchaban “En un espejo con caras viejas / había un sitio para tus quejas / En un cuaderno de tapas negras / había un aire de cosas muertas”. Borra haciendo coros imposibles y Viola prepoteando a la posmodernidad de las canciones constituyen un rasgo que da esperanza en el amanecer de esta cancionística.
El set estuvo dividido en cuatro momentos: uno inicial que los tuvo a dúo para interpretar canciones de los dos –lista que incluyó algunos estrenos de Viola– y otro para Borra solista. Luego llegó el turno para una performance de Viola y cerraron a dúo nuevamente con canciones que se van convirtiendo en “esperadas” para el que se mete de a poco en este mundo. La más celebrada y hasta bailada fue “Caca en la cabeza”, cuando a ambos se los vio gritar: “Creo que hay que volver a las antiguas eras, de muerte natural sin remedios ni quejas”, todo un manifiesto mientras planeamos volver a las cavernas.