En Mar del Plata, arranca hoy el primer Encuentro de Espacios Culturales Autónomos, que funcionará a modo de “termómetro de situación” para conformar una red argentina. Participarán colectivos de Jujuy, Santa Fe y Buenos Aires y habrá obras de teatro, talleres y foros, uno de ellos abocado a los desalojos, “que hicieron que cada espacio tuviera que pensar en mecanismos de defensa”, explica uno de los participantes de la movida.
Por María Daniela Yaccar
Fotografía gentileza de América Libre (2)
Buenos Aires, noviembre 20 (Agencia NAN-2010).- A algunos todavía les conviene la pavada del repollo. Son los que, por cualquier cosa menos por inocencia, poco conectan a la cultura con su época o lo hacen nada más que en términos de éxito. “Somos hijos de 2001”, gritan, por el contrario, centenares de espacios culturales desperdigados por el país. Una bandera. El plus, como lo retrata la oración pronunciada por Alvaro Álvarez, integrante del Centro Social y Cultural La Vía (Tandil), es que todo lo que emerge –prácticas, costumbres, resultantes– es plural. ¿Qué otra cosa que unión podría haber nacido de semejante crisis? Hay un “somos” que remite a un barrio. Hay un vientre compartido y una bandera que se alzó en pleno naufragio pero que ahora flamea contra el viento. Y es así en todas partes. Como hermanos después de mucho tiempo sin verse, los representantes de estos espacios culturales nacidos o transformados por la crisis se juntan hoy por primera vez en lo que será el Encuentro de Espacios Culturales Autónomos, en la ciudad de Mar del Plata.
Es llamativo que hasta el momento no se hayan juntado. Este será el primer encuentro, una especie de “termómetro de situación”, pero lo que se espera es “conformar una coordinadora, una red de espacios culturales”, explica a Agencia NAN Esteban Riquelme, integrante de Pañuelos en Rebeldía (ciudad de Buenos Aires). En foros y talleres, integrantes de espacios culturales de Santa Fe, Jujuy y ciudad y provincia de Buenos Aires –al cierre de esta nota todavía faltaban confirmaciones– compartirán experiencias y aunarán criterios. El puntapié inicial lo dio el Centro Cultural América Libre, de Mar del Plata, donde tiempo atrás hubo plenarios y asambleas a los que asistieron unos pocos espacios. Allí emergió la necesidad de tejer una red. ¿Qué significaría, cuál es su importancia? “Fortalecernos, enriquecernos, ayudarnos en las debilidades, organizar iniciativas en conjunto, planificar políticas de avance”, enumera Federico Polleri, de América Libre. “Constituirnos como un actor a nivel nacional”, sintetiza. Y hay otra ambición: poder abrazar a América latina. No faltan ejemplos que Polleri se ocupa de mencionar, de que juntos se puede más: la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc) o la Red de Bachilleratos Populares.
Hubo un encuentro previo a éste, en agosto, también en Mar del Plata, al que asistieron integrantes de una decena de espacios. En aquél entonces comenzaron a surgir los ejes que se tratarán en estas jornadas, hasta el domingo. Habrá seis foros, todos se desarrollarán el sábado. El más urgente de los asuntos, en parte “motor del encuentro”, según subraya Riquelme, es el de los desalojos. Una constante en la Ciudad de Buenos Aires. “Mecanismos de defensa de los espacios culturales y políticas culturales del Estado” es el nombre de este foro. “Tenemos que reconocer que no tenemos mecanismos de defensa, más allá de adhesiones o solidaridades. No tenemos una coordinación para accionar contra estos hechos de modo eficaz”, analiza Polleri. De ahí también la importancia de juntarse. “Si mañana hay un desalojo, ojalá que esta coordinadora tenga fuerza para ponerlo en discusión”, anhela Riquelme.
“Hay espacios que han resistido, como La Sala, de Caballito. Los desalojos hicieron que cada espacio tomara el toro por las astas y tuviera que pensar en mecanismos de defensa, legales y de vinculación con el barrio y con otras organizaciones. Está bueno ver qué estrategias usó, por qué le resultó. En América Libre hacían guardia todas las noches cuando tomaron el espacio, por ejemplo”, grafica. En efecto, se trata del único espacio recuperado de Mar del Plata. “Fue hace cuatro años. El edificio pertenecía al Estado, estuvo abandonado. Lógicamente hubo aprietes, intentos de desalojo y ofensivas”, recuerda Polleri. Y asegura que su ciudad es una de las que más centros independientes alberga. En relación con las políticas que el Estado debería implementar para quienes los sostienen, de inmediato aparece una legislación que contemple sus características. “Hace muchos años que lo venimos buscando. Queremos lograr un encuadre a nivel municipal que no nos ponga en el mismo nivel de exigencias que los teatros comerciales.”
Las otras temáticas
Los otros temas que se debatirán no tienen tal grado de urgencia. Éstos son: “Prácticas educativas en espacios culturales”, “Organización interna y los desafíos de la autogestión”, “Arte, política y transformación social”, “Estrategias de comunicación” y “Cultura y territorio”. A todos estos espacios, aun con sus diferencias –tanto en lo que allí se produce como en su constitución, ya que algunos también funcionan como viviendas– estos aspectos los cruzan. En definitiva, es el ADN que comparten por haber nacido o por estar atravesados por el mismo fenómeno. El encuentro pretende funcionar también como “disparador”, en palabras de Riquelme, para quienes estén dando sus primeros pasos.
Cuenta Riquelme sobre las cuestiones prácticas del encuentro: “El sábado a la mañana habrá foros dedicados a estos temas. A la tarde, la idea es hacer un taller relacionado. Haremos obras de teatro intentando dramatizar, por ejemplo, la recuperación de uno de los espacios: cómo fue el vínculo con los vecinos y el Estado. La idea es discutir si estuvo bien o mal, ver qué se podría haber hecho.” El domingo, que es el último día, habrá un plenario para poner en común las discusiones que se fueron dando en los talleres, ya que, como funcionan de manera simultánea, los asistentes sólo pasarán por algunos. También ese día se definirá dónde tendrá lugar el próximo encuentro. La idea es que la propuesta adquiera carácter anual y que vaya rotando de sede.
Respecto del viernes, que es el primer día del encuentro, todavía se están ultimando detalles. Pero lo más probable es que se converse sobre la Ley de los Puntos de Cultura, que imita un modelo brasileño en cuanto a la destinación de un porcentaje del PBI para las organizaciones sociales culturales. Este reclamo se llevará al Congreso con una marcha que se realizará el 29 de este mes (iba a hacerse antes pero se suspendió por el fallecimiento de Néstor Kirchner). Por otro lado, habría discusiones sobre Cultura Libre. Todo depende de que un par de asistentes confirme su presencia. “Nuestras prácticas tienen un sustento teórico, aunque muchos no estemos al tanto. Subir música porque el mercado cierra las puertas tiene un nombre. Entonces, eso da la posibilidad para conocer, discutir y reformular”, reflexiona Riquelme.
Otra de las discusiones que se presentará, tal vez de modo más subyacente, tiene que ver con el concepto de autonomía. “Cada uno lo entiende de modo diferente. En un momento se pensó en autónomo y autogestivo, porque después viene gente de espacios kirchneristas, aunque no estoy poniendo ninguna escala de valor. Decidimos sacar el ‘autogestivo’ para que se ponga en discusión. Si recibe subsidio se sigue considerando autónomo. El centro que se sienta convocado por el nombre será bienvenido mientras aporte”, explica Riquelme. Para su par de América Libre, cuando se habla de autónomo se alude a una no-dependencia “de empresarios, Estados, partidos o Iglesia”. Y continúa: “Además funcionan de manera democrática, asamblearia, horizontal, sin jefe. Las relaciones son como uno piensa que deberían ser todas las sociales. Y se piensa a la cultura como campo de transformación social: que se viva como se sueña”.
Una experiencia a modo de ejemplo
“Nos gusta decir que somos hijos de 2001, como la mayoría de estas organizaciones populares”, sostiene Álvarez, de La Vía. Este centro cultural nació poquito después de la catástrofe, en 2003, de la mano de “compañeros movilizados”. Lleva ese nombre porque se gestó en las cercanías del ferrocarril, espacio que eligieron por varios motivos. “El ferrocarril fue víctima de un modelo productivo, y con él la gente de los alrededores, que tenía una identidad concreta: la ferroviaria”, explica. De pronto, hubo un aluvión de clase media empobrecida, “todos los vinculados a la industria y al ferrocarril”. En Tandil, cuenta Álvarez, eso se sintió mucho. En un predio que prestó la Liga Agraria de Fútbol comenzaron con una panadería comunitaria. “Poníamos capacitación e insumos. Lo que la gente producía se lo llevaba a su casa”, recuerda.
Luego, nacieron otras iniciativas: apoyo escolar y una murga, que ahora reúne a más de cien integrantes. Y como el espacio iba creciendo en posibilidades, se vieron en la necesidad de un lugar más grande. En 2004, comenzaron a trabajar en galpones. “Conseguimos que Ferrosur nos ceda el espacio y empezamos a recuperar la fosa. Hubo mucho que rellenar, limpiar, hacer los pisos…”, detalla. Pronto se añadieron a las actividades cerámica y percusión. ¿Cómo se pasó de un taller de alimentos a un espacio cultural? “Siempre quisimos eso, un desarrollo más profundo”, expresa Álvarez.
Y no quedaría todo ahí nomás: uno de los logros más preciados para este colectivo es la fundación de una biblioteca popular con casi 7 mil libros, que surgió en 2006. “A partir de la biblioteca, que terminó especializándose en movimientos sociales y educación popular, se abrió una lista importantísima de trabajo: promoción de la lectura, talleres literarios y de poesía”, cuenta. ¿En qué andan ahora? Ya hay cine. Y en 2009, consiguieron ocupar otro galpón en el que dieron vida a una sala de teatro y música. Con una emoción que viaja kilómetros, Álvarez contrasta: “El galpón que recuperamos era un nido de ratas. Ahí se cambiaban los operarios, que en tiempos del auge del ferrocarril llegaron a ser 360. Ahora son entre trece y quince. Estaban los cascos y las botas para esa cantidad de obreros.”
La Vía: http://www.lavia.org.ar
Pañuelos en Rebeldía: http://www.panuelosenrebeldia.com.ar
América Libre: http://www.ccamericalibre.com.ar