Desde el error como motor principal de la rueda cotidiana surge el concepto central del grupo musical del suroeste porteño. Ese es un poco el combustible básico de LPI, que propone «no catalogar a la falla como un problema», sino convivir alegremente con ella; como lo ha hecho la banda durante sus dos intensos años de vida, en los que editó dos discos, un EP y un DVD.
Por Luis Paz
Captura de pantalla de Aquí no es real
Buenos Aires, julio 22 (Agencia NAN-2010).- La peculiar imagen que se muestra arriba es una captura de pantalla del DVD Aquí no es real, de la productora De Regreso a la Fantasía, que registra la grabación del álbum La novena utopía, segundo disco de La Perla Irregular. Esta visión aparece de un modo casual, casi por un descuido, en un momento que el reproductor ancla a los 10 minutos y 14 segundos de comenzado el audiovisual. Medio segundo antes, empieza a desaparecer por ese agujero en el chapón verde la boca de Marcos Fernández Mouján, corista y baterista de LPI, todavía esbozando “a su majestad”, cierre de una de las vueltas de una de las estrofas de uno de los temas del disco, “Un clavel ensangrentado”. Porque el DVD, además de relato documental, es un espacio artístico para intentar visuales para ciertos segmentos estratégicos de algunos temas, y un lugar donde imaginar teoría, donde en imágenes expresar una idea sobre el mundo. Esa aparente silla negra de plástico a la que no sólo se puede espiar porque la mirilla del portón está abierta, también porque la de la habitación lo está, ¿es un trono, acaso? Es probable que ni Pablo Vidal, compositor de LPI, ni Agustín Pisani, con quien escribió y dirigió el DVD, la hayan colocado ahí adrede. Tal vez se enteren de esa silla con esta lectura. ¿Alguien hay sentado allí? Parece que no, pero sobre ella descansa la filosofía de La Perla Irregular: la realidad siempre le escapa a lo ideal.
“En La Perla Irregular hay un misterio buscado que a veces nos gusta aclarar para dejar en evidencia esa construcción. Porque es el mismo misterio que sentimos con algunas cosas que se escapan a lo que puede ver La Perla Irregular. Ninguna hipótesis sobre ese misterio es la exacta, pero está buenísimo que suceda exactamente así.” Hace algunas semanas, Pablo Vidal, ideólogo y compositor de La Perla Irregular como concepto artístico y grupo musical (respectivamente), explicaba así los espacios de fuga de La novena utopía, segundo disco de esta banda con miembros que rotan, faltan o dan presente alternativamente, con origen en el suroeste porteño hace alrededor de dos años.
Sí, dos años. En ese tiempo han editado dos discos (el epónimo de 2008 y La novena utopía, de 2009), un EP (El nadir del rock, 2009), el DVD Aquí no es real (‘10) y, también a partir de su productora De Regreso a la Fantasía, el primer libro del escritor y actor Agustín Pisani, SinMonNefas. “De Regreso a la Fantasía es un sello abierto a una multiplicidad de expresiones, como un laboratorio artesanal de objetos artísticos”, la define Pablo Vidal en una mesa pequeña del bar La Perla (¿Irregular?) del Once. “Porque uno está atravesado por todo lo que vive y busca ser atravesado por todo el arte que experimenta”, define parsimonioso, con una juventud madurada que le cronometra 24 años.
Pablo Vidal: —Crear es retomar algo ya hecho. Dicen que esta música ya se vio o se usó y no es nueva. Pero si entendemos a la originalidad como lo que surge de la nada, bueno, creo que estamos equivocados.
Agustín Pisani: —La obra ajena siempre influye en la obra propia y es valioso. ¿Por qué negarlo? Hacerlo sería cínico, de ceguera.
–Y de zoncera…
AP: —Hay algo innegable y es que hay una construcción hecha. Desde ella, hay dos modos de laburar: hacia el espacio no construido aún o para deconstruirla. El arte es memoria futura porque tiene una doble condición: te traslada hacia atrás pero también te proyecta al futuro. Ese movimiento te produce una incomodidad y el arte es eso, incomodar. En esa incomodidad o cambiás lo que te incomoda o cambiás de lugar.
PV: —Ése es un poco el concepto de La Perla Irregular, el error como motivación de la vida. Ese error es el que hace girar la rueda.
–Lo que habilita la existencia de un mecanismo para contenerlo.
PV: —Es eso. Y lo que plantea LPI es cómo enamorarnos de esa falla. Siempre catalogamos a la falla como un problema y en realidad habría que ver su encanto y convivir alegremente con ella.
La novena utopía no tiene fallas, necesariamente, sino que más bien son puntos de fuga armónicos, melódicos, poéticos y energéticos. Si se pudiese determinar el código HTML del disco, estaría lleno de links. Tal vez no hallan inventado nada pero, ¡qué buenos son revisando! Y en ese proceso, es esencial el estudio La Nube, cuyos primeros dos discos grabados fueron… los dos de LPI (el EP fue grabado en Estudio Urbano, gratis, así que a investigad Estudio Urbano, músicos). “Aunque tienen un par de años más que nosotros, no tienen esa mirada de ‘a ver qué hace este pibe con la guitarrita’”, destaca Pablo. “Y eso está bueno porque en los discos hay muchas cosas que no están bien vistas desde la producción musical que hoy es estándar”, relaciona sabiendo de lo que habla. Estudió en conservatorio y entiende de lo bien visto y es docente en un jardín y entiende de la mirada igualitaria al más chico. “Grabamos doce bajos en un día y casi todas las guitarras y arreglos en otro. No quedaba otra porque los equipos eran alquilados y no podía pagar otro día.”
Con estos párrafos basta para introducir una idea sobre LPI. Ideal sería que el artículo ya hubiera acabado, pero habrá que aceptar la falla: lo real le escapa a lo ideal. Entrega intercambios libres y da también algún bonus track. “Y ahí hay un quiebre entre la ficción y la realidad. Es una idea muy vieja, platónica. Y la línea divisoria me parece que tiene que ver con lo que uno quiere y lo que puede. Es un espacio poético, un espacio de imaginación, deseo, memoria, belleza y frustración, donde muchas cosas conviven con muchas otras”, se niega a dejar de decir Agustín Pisani. “Recuperar la magia de la imposibilidad tiene que ver con no darle una respuesta a cómo se tiene que vivir. La historia de la Humanidad es la historia de las respuestas de cómo hay que vivir. Creemos en la pregunta, no en la respuesta. En los símbolos como posibilidades, no en íconos dados de realidades preestablecidas.”
–¿Y en la magia de la música como rayo ultravioleta que expande el agujero en la capa de ozono de la razón?
AP: Sí, pero cuidado, la magia tiene algo peligroso. Porque te permite transformar tu realidad, pero también puede usarse para marcarte una única realidad posible, y eso es triste.
* La Perla Irregular toca el 27 de agosto a las 20.30 en el ciclo Acústicos de Vinilo del Emergente Bar (Gallo 333, Abasto), junto a Valentín y Los Volcanes.