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Discos: “SKAterriza” (La Big Landin Orquesta, 2007).-

En un edificio puramente instrumental, la banda caraqueña construye su último material de estudio que permite conocer los sonidos de la América profunda. Apoyado en una mezcla vertiginosa de vientos que trae lo mejor del ska jamaiquino, este trabajo deja en claro que no se necesita de la presencia de un vocalista ni de letras para cautivar al oído.

Por Adrián Pérez

Buenos Aires, marzo 15 (Agencia NAN-2010).- ¿Es posible apelar a la mas pura instrumentalidad y no morir en el intento? La respuesta llega desde Venezuela pero no a vuelta de correo ni gracias a las tecnologías de la información. Así lo demuestra SKAterriza, último material de estudio de La Big Landin Orquesta, banda que se presentó por primera vez en Argentina durante el festival serrano de reggae Carlos Paz&Love. Y confirma, además, que no se necesita la presencia de un vocalista ni de letras dirigidas a la cabeza o al corazón para cautivar la escucha. De eso se encargan las doce canciones que forman la espina dorsal de este material discográfico con producción independiente y autogestionada por los músicos caraqueños. La formula del disco se apoya en una mezcla vertiginosa de vientos que trae lo mejor del ska jamaiquino, con reminiscencias a bandas como The Skatalites o Toots and the Maytals.

La cosa comienza con “Mujer Standart”, una riquísima pieza con suaves arreglos de guitarra, a cargo de Luciano “Lucho” Calello. “En viejos tiempos” trae el rocksteady que se apoya, en este caso, en los vientos ejecutados por Kevin “Lechuga” Alva en saxofón, Guillermo “Willy” Noya en trombón y Daniel “El Zorro” Mora en trompeta (circula una video muy recomendable de esta canción en youtube). “Huellas en la playa” es una exquisita pieza donde Alexander “Bubu” Izturriaga hace delicias en un solo de teclado justo, preciso. El jazz brota, aquí, de una banda con ocho años en la ruta y que supo reunir a músicos provenientes de diferentes formaciones pero que compartían la búsqueda de “piezas del ska tradicional y contemporáneo” para innovar en cada pieza con “improvisaciones libres”.

Literalmente, el disco continua con “Buen swing”, un cover de Hepcat, banda que supo ubicarse en el centro de la “Tercera ola del ska mundial” y que precedió al surgimiento de ése género en Inglaterra, donde The Specials, Madness y Bad Manners, entre otras, hicieron de la integración racial una moneda corriente (El trombonista jamaiquino Rico Rodríguez, radicado en aquél país en 1961, también adhirió a esa generación). “El pegao” es una de esas canciones que hacen mover al más recalcitrante de las fiestas o al patadura de ocasión porque, es evidente, tratándose de una formación que trae el swing y el ritmo caribeño, el baile no ha de faltar. Y si algo le faltaba a La Big Landin para cerrar un disco exquisito era una versión ajustada de “I should Have Known Better”, de Lennon y Mc Cartney.

Para los que se perdieron su presentación en enero, en La De Dios, o los que no pudieron acercarse al festival de reggae de Carlos Paz, habrá yapa, dicen: a fin de año es posible que se produzca un nuevo aterrizaje de La Big Landin Orquesta en Argentina, con todo su repertorio y especialmente SKAterriza; un disco donde se perciben las influencias de Jhon Coltrane, Sonny Rollins o Ismael Rivera, entre otros. Un disco con vuelo propio para disfrutar y conocer los sonidos de la América profunda.

MySpace: http://myspace.com/labiglandin