De ellas nació hace poco más de tres años (el 14 de noviembre de 2006), cuando la juventud y la falta de práctica cerraban tantas puertas como la intangible recuperación luego de la crisis del primer lustro del siglo. De ellas –de las imposibilidades de los nosotros-periodistas, los ellos-artistas y los ustedes-curiosos– se ha nutrido en estos cuatro almanaques que ya pronto cinco serán: ’06, ’07, ’08, ’09 y ’10. Y por el fin de esas imposibilidades, para unos y otros, es que combate, contra todo romanticismo de origen: para alumbrar otras y nuevas posibilidades, para un cambio de forma, de mirada y, sobre todo, de política de la información.
Si con discursos se confiere sentido a las políticas, Agencia NAN hace política con los que decide emitir o reproducir. No con cualquiera: con los callados, negados, menospreciados, desoídos, reprimidos y desacreditados; los otros discursos, los de los Malos, los Feos y los Nadies del arte y la cultura, que son también los Nadies de esta sociedad. Para mostrarlos Buenos, Bellos, Alguienes. Para hablar a través de ellos y que hablen a través de este espacio. Para comunicarnos.
Cuando Agencia NAN comenzó a ser, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual era todavía una idea lejana, hacia adelante, en discordancia con otras que hoy lo parecen por idas: el compromiso con lo que se informa, lo genuino en el interés de informarlo, la militancia por la real verdad, que supone una (in)formación siempre: una idea del Mundo, de lo que es, ha sido y es de esperar que pase a ser o siga siendo. Como esta década ha sido, hasta hoy es y, para bien y para mal, en breve dejará de serlo.
Porque Agencia NAN es hija también de esta década, en la que el arte sufrió atropellos, accidentes y estupideces, una década que comenzó en una crisis económica y de representación, se continuó en una crisis social y cultural como Cromañón y acaba con la crisis de la sistemática represión política a la cultura independiente en la Ciudad de Buenos Aires y el histórico desinterés moderno por la cultura de la Argentina de las provincias y de la más profunda de nuestras Américas.
Agencia NAN es parte de la filiación de esa situación crítica sostenida en los últimos diez años y resultado de todas sus imposibilidades. Pero es también ese Elogio Tácito de la Dificultad, el resultado práctico de esa imposibilidad de ser por estrechez económica, académica, empírica o curricular… la solución mágica que le encontramos en un momento al hacer.
También es exponente de la década virtual, red social de artistas donde, además de «Me gusta», se puede decir «No me gusta», porque ningún derecho ha sido prohibido. Es un medio digital, pero analógico en lo artesanal. Es un medio que es entero, es una página con más de un pie, es una denuncia y una falla del sistema. Y entre todo aquello, lo mejor que podemos hacer es seguir elogiando las dificultades y las imposibilidades, porque si esto es todo lo que había para hacer, entonces habrá que hacer otra cosa.
Cuando Agencia NAN comenzó a ser no era imaginable que, tres años después, sería nominada al Premio Estímulo que la escuela de periodismo TEA entrega, en la categoría Sitios Periodísticos en Internet. No era de esperarse que alguna vez una celebración de la cultura independiente como fue la fiesta que ofreció en mayo en Banfield sería una acción posible en la que dar lugar al arte, el compartir y el construir juntos, lectores, periodistas y artistas. No era sospechable que los artículos aquí publicados se verían reproducidos en publicaciones académicas, gubernamentales, sociales y periodísticas de otra naturaleza. Ni que otros medios, periodistas y estudiantes vendrían a buscar estas voces para hablar sobre la profesión, la función social del periodismo y las verdades (las artísticas y las periodísticas) como herramientas de cambio.
No se podía imaginar a nueve mil personas leyendo estas líneas cada mes, ni a 130 mil en estos tres años. Menos fácilmente todavía era pensar en que más de 30 nombres propios de periodistas, ilustradores, fotógrafos, diseñadores y escritores habrían fortificado un staff que hoy, en el cierre de la década, encuentra a diez comunicadores puestos al servicio de una militacia cultural, y a no menos de media docena de fotógrafos poniendo el ojo, retratando para verificar y, en simultáneo, hacer arte. Mire, ni siquiera podíamos pensar en que hoy usted estaría sentado frente a la pantalla, leyéndonos y leyéndose.
Pero sucedió. Y aunque nació de la imposibilidad, fue creciendo hasta que todo esto se hizo posible. Y aunque hoy muchas más cosas parezcan tan imposibles como aquéllas, el mejor camino posible es seguir creciendo, aprendiendo, contando… creyendo.
Gracias por confiar en Agencia NAN para enterarse o enterar a otros de los vaivenes de la cultura independiente.
Gracias por creer y hacernos creer.
Gracias, estimados lectores y artistas, por hacerlo y hacernos posibles.
Hasta el próximo paso, que inevitablemente llegará en 2010.
Agencia NAN
Diciembre 31 de 2009
lectores@agencianan.com.ar