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Discos: “Mostrance” (Mostrance, 2008).-

Otro debut homónimo, en este caso –en todos, en verdad– con sus particularidades propias: que fue grabado durante nueve años, que ya fue presentado en Europa; que fue idea, show, sala de ensayo, banda de sonido, MP3 y podcast recorriendo en su factura todos los tablados (virtuales y reales) obligados; y que entrega, finalmente, hora y veinte de electrónica desquiciada.

Por Luis Paz

Buenos Aires, febrero 7 (Agencia NAN-2009).‑ El suplemento , de Clarín, definió la tapa de disco como “el Look” de alguna semana perdida en septiembre. El filorockerísimo Gori (Fun People, Fantasmagoría) lo eligió en el suplemento No, de Página/12, como el “mejor álbum nacional” de 2008. Habrá que ver qué dijeron en Vía Libre, de La Nación. Lo cierto es que de lado a lado, los Mostrance (no sus miembros, Jacho Lederkremer y Juan Manuel Lombardo, sino el Mostrance álbum y el Mostrance banda) empezaron a rebotar por la edición, inminente hacía ya años, de un trabajo discográfico que compilará nueve años de grabaciones (des)encontradas y experimentos de todo tipo.

El resultado es, finalmente, de muy buena factura. Está todo lo que se esperaba y más: diversión pero también riesgo, experimentación pero también una real revolución del sonido más allá del experimento, el trance de la electrónica pero también la emotividad de la canción, con sus climas, quiebres y exabruptos.

Los Mostrance (ahora sí Lederkremer y Lombardo, a los que a veces se les suman Cristian Delgado, Pablo y Leandro Trilnik, entre decenas de otros músicos) se las arreglan bastante bien para resumir su recorrido musical en 80 minutos distribuidos asimétricamente entre 13 temas y tres relecturas, reversiones y remixes (“Papi 2”, “Bienvenidance” y “Granix”). Aunque así no lo parezca al corroborar la duración final del disco, no es tanto si resume caminos y bandejas desde 1997 a la actualidad.

Por ejemplo, “Folk”, el tema que abre el disco, presenta la característica estética instrumental: emulaciones y programaciones, instrumentos sintetizados y efectivamente tocados conviven en el track más corto de los oficiales, donde Lederkremer (artista digital, periodista, director de arte de videoclips para Cerati, Los Piojos, Babasónicos, IKV y Aterciopelados, entre otros) y Delgado (poeta y “Paraguaya”, según su nombre performático) suenan como Bajofondo tocando un space folk.

“Mostrance”, por su parte, es la música de Lost antes de Lost: afrobeats sintetizados, ruidismo del que provoca pavura, una emulación de ¿quejidos animales? y, lo más Lost, los constantes flashbacks al inicio de la canción, durante casi ocho minutos. Los quejidos animales provienen del Talkit! 2.0, un soft que en su versión 1.0 venía con la revista Genios, que por lo tanto es poco serio, pero sirve para emular voces.

Lo que ocurre con “Papi” (1 y 2) es también muy curioso: las locuciones de radionovela los ligan con Austin TV y hasta con Pity Álvarez, sigue el clima sonoro à la Lost, pero ya no hay miedo sino calentura para la pista de baile. De “Cindy Frazz”, que inicia con unos cantos afrotibetanos desquiciados que se convierten en estandarte (“y bailamos y bailamos y bailamos”), ya no se escapa.

Si el disco terminara allí, sería un magnífico EP. Pero Lederkremer y Delgado no se contentaron y continuaron un disco que, al fin de cuentas, no fue sólo un EP con siete tracks de sobra, sino un álbum muy consistente, que tiene “Divina” como corte de difusión, un tema de 1998 con videoclip recorriendo MTV hace una década. Y “El chico granitos” y su remix porno (“Granix”, claro) terminan por demostrar que mientras aquí la música electrónica luchaba contra el acné, ellos ya se afeitaban.

* Mostrance toca el sábado 14 de febrero en la fiesta Créme de la Créme, desde la medianoche en Niceto, Niceto Vega 5510.

Sitio: http://www.mostrance.com