Un mini festival en una casona de Adrogué demostró la potencia de la escena under de zona sur, descuidada por las FM. Se presentaron Billy Bilo, El Extra y Los Imposibles, LTX y Minas. Comparten, con matices, un lenguaje barrial que coquetea con el garage, el pop y el rock más clásico.
Por Sergio SánchezFotografía gentileza de Minas
Buenos Aires, enero 4 (Agencia NAN-2011).- ¿A quién podría ocurrírsele otra cosa mejor para hacer en estos días que no sea festejar? Son épocas de balances, de levantar una copa (y de beber su contenido, claro), sin importar la fe en Dios, en Papá Noel o en María Santísima. «Che, vos te mudás en 15 días, ¿qué te parece si hacemos una fiesta roquera en tu casa a modo de despedida?», propuso uno. «Bueno, pero vos conseguí las bandas», respondió el dueño de la casona que pronto se convertirá en edificio. Y les pintó la onda estival y decidieron abrirles las puertas a todos sin cobrar un mango ¡Y poner la birra a 15 pesos! No, eso no fue lo importante. Lo relevante fue el mini festival de bandas nuevas que se llevó a cabo el jueves pasado en Adrogué y que demostró que la escena under de la zona sur del Conurbano Bonaerense tiene lenguajes barriales que pueden coquetear con estéticas garage, sonidos pop y hasta con el rock más clásico. Con matices, eso es lo que comparten (además de una buena amistad) Billy Bilo, El Extra y Los Imposibles, LTX y la ascendente Minas, cuatro exponentes del rock que sería “necesario” que se escuchara en las radios.
Billy Bilo abrió la noche con un mini recital de seis temas –la pauta que cada una de las bandas cumplió a rajatabla–. Y las lucecitas que vestían al escenario como un arbolito de Navidad se encendieron por primera vez en la madrugada. Rojo, verde, violeta y amarillo se repetían una y otra vez y alumbraban a los chicos y chicas sub-25 que se repartían por el patio de la casa: sentados en el pasto, apoyados en la pared o parados cerca de la barra (o la parrilla que funcionaba como tal). La propuesta musical de los muchachos de Monte Grande fue la qué más elementos garage presentó: desde la punteitos del violero Paul Mastracci al mejor estilo Nick Valensi hasta la voz estridente de Esteban Camejo. Veinte minutos después le tocó el turno a El Extra y los Imposibles. Y acá la cosa se puso más pop: a una noche muy alejada de la intimidad de fogón y más cercana a la ebullición nocturna, los locales aportaron una cuota de “canción”: baladas con primacía de arpegios, rasgueos que recordaban a Babasónicos y registros vocales que hacían lo mismo con La Portuaria. Quizás, se notaba bastante la falta de madurez de las composiciones. Pero eso se debe –también quizás– a que recién están haciendo sus primeras armas sobre las tablas. Habrá que esperarlos.
A medida que pasaban las horas, las bandas y el agregado etílico, la lucecitas navideñas le daban cada vez más un clima psicodélico ala noche. En cada intervalo, la centena de minas y flacos aprovechaban para charlar en el pasillo o felicitar al que bajaba del escenario. Es que todos tenían por lo menos un conocido en común. Después del breve relax, era hora de agitar un poco. Y para eso encendieron sus instrumentos los músicos de LTX, liderados por el histriónico vocalista Pablo Pensado. Los seis temas dejaron con gusto a poco, el mismo sabor que dejaría Minas al finalizar su show. Las canciones de LTX, cargadas de rítmicas frenéticas funk y súper bailables, fueron el mejor reflejo de la generación post punk a la que pertenecen. “Automáticamente” sacó al ser enloquecido que se esconde en Pensado y regaló un gran solo del guitarrista Hernán Velásquez.
La fiesta rockera fue coronada por Minas, una banda de José Mármol poco conocida aún por su poca difusión, pero con una propuesta musical más que interesante, centrada en sus letras urbanas llenas de guiños a la cultura universal (Tibet, George Orwell, Marx) y melodías pegadizas que se posan sobre bases garage y posturas punk. Si bien no explotan las herramientas virtuales, cuando aparecen se lucen con algún videito ingenioso y bizarro que cuelgan en Youtube y que funciona como invitación a los recitales. Así se lo puede ver al cantante Francisco “Frank” Real con una máscara de un tigre en diferentes situaciones: tirado en el piso junto a su guitarra, desquiciado arrojándole cosas a la cámara o leyendo el Facundo de Sarmiento en una cama matrimonial… a la par de una señorita también enmascarada. Los primeros días de diciembre del año pasado (¡ya del año pasado!) lanzaron también por Youtube el videoclip de “Bonzo” (http://www.youtube.com/watch?v=iMzMsXZ12IQ&feature=related), el corte de su primer disco publicado en 2009, Armas de creación masiva.
Con apenas tres años de vida, Minas es una banda madura a la que le queda mucho camino por recorrer. Cerca de las 3 de la mañana, el cuarteto se acomodó en el escenario y prendió nuevamente las luces navideñas. Y unos cuantos se apuraron para acercarse a la banda y tararear el estribillo del hitero “Bonzo”. «Gracias por estar acá», fue la única frase que se le escuchó a Frank y se dedicó a tocar los rigurosos seis temas que cada banda tenía como pauta. «Siempre tocamos poco, para no aburrir», confesó a este cronista el guitarrista Gari Duarte, cuando el set ya había finalizado. Pero la monada se quedó con gusto a poco y pese al «otra, otra» la cosa no siguió. Pero mejor regresemos al segundo tema: “Piel y escamas” hizo que las luces dispararan un rojo enceguecedor y la pista de baile se encendiera otra vez. Más tarde, la viola de Gari se puso punk en “Cowboy” y Frank recreó los coros setentosos que se enfatizan en el disco. Después de los inéditos “Paisaje gris televisor color” y “Reggaetron” y del revelador “Tema Fantasma” llegó el turno de “La gran apnea del sueño americano”: “Repetís el verso de la comunicación pero no salís de tu casa y ya con nadie hablás”, provocó el cantante con la letra de la canción.
Minas: http://www.myspace.com/minasalpoder
LTX: http://www.myspace.com/ltxrock
Billy Bilo: http://www.myspace.com/estoesbillybilo