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Un expreso del futuro

EL ANDÉN
De distribución gratuita, la revista oriunda de Chascomús integra conceptos como diversidad de puntos de vista, fomento del pensamiento social, Latinoamérica y federalismo. Fotografía: Natalia Berninzoni

Por Ailín Bullentini

Para entender qué es El Andén se debe pensar en una revista, pero no. Se debe imaginar una redacción, pero no. Se debe evocar a un grupo de periodistas, pero no. El Andén es un medio de comunicación que se parece a todo eso, pero no. “Es un conjunto de voluntades dispersas que coinciden en cada número”, propone Gustavo Zanella, coeditor e integrante del colectivo (bueno, “vagón”) que produce, realiza y regala la revista, mes a mes.

Interpelación a la realidad, diversidad de puntos de vista, fomento del pensamiento social, construcción colectiva, Latinoamérica y federalismo son algunos de los conceptos que integran su amplio y un tanto difuso universo de origen y acción.”Nos preguntamos y nos seguimos preguntando qué es El Andén y no sé si tenemos una respuesta. La hacemos porque queremos; traemos nuestras motivaciones, que se van amalgamando número a número”, reconoce Giselle Méndez, una de las redactoras.

El Andén es una revista editada en papel; de prensa autogestiva, cultural e independiente, aunque les costara un tiempo encontrar esa identidad. En eso, la Asociación de Revistas Culturales Independientes de Argentina tuvo que ver. “No me reconocía como editor; yo hacía una revista con unos amigos, nada más. En Arecia nos encontramos con gente que hacía lo mismo y entonces tomamos conciencia de qué éramos y cuáles eran las batallas que estábamos dando”, comenta Zanella.

En 2008, en sus comienzos chascomunenses (sus creadores, Juan Ignacio y Luciano Basso, nacieron en esa ciudad bonaerense), la publicación salía “con lo que cada uno quería escribir”: la intención era crear un espacio en donde poder opinar sobre política. Esa pseudoanarquía se estructuraba alrededor de dos textos fijos: una columna sobre descolonialidad a cargo del Grupo de Estudios para la Liberación y otra, de filosofía, a cargo de Manuel Fontenla, de Córdoba.

Pero la llegada de sus creadores a la “gran ciudad” para comenzar sus estudios universitarios la modificó. “Filo”o “Puan” (la facultad de Filosofía y Letras de la UBA) es, aún, el semillero de la revista, que circula gratuitamente por ésa y otras tantas casas de altos estudios y centros culturales. Basso y Zanella se conocieron en la carrera de Filosofía; Méndez confluyó desde Antropología; Yael Tejero desde Letras. María Belén Morejón y Lorena Barbosa la conocieron en Ciencias Sociales. Entonces, la mecánica de producción volvió a cambiar: sin perder la razón de ser una plataforma por la que circulan ideas, las ediciones se volvieron temáticas: ofrecieron una explosión de puntos de vista en torno de la basura, la pedagogía, el agua, el transporte público, las pornoesferas y los colores. Y siguen.

Completan el equipo historietistas, correctores, diagramadores y colaboradores, que fluctúan número a número y provienen de la Argentina y otros diversos países. Ningún periodista. La convocatoria es abierta —se difunde vía redes sociales—, para quienes tengan algo para decir sobre los temas de cada edición. “Escribir en El Andén está ligado al para qué uno escribe y por qué. La revista nos da la posibilidad de instalar un tema sin la fugacidad de un diario de noticias, con la profundidad de la edición temática y sin la cerrazón de la plataforma académica”, explica otra de las redactoras, Soledad Ramati.

Fuente: NAN #20 (septiembre 2015). Conseguila en nuestra Tienda Virtual.