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“queríamos darle una vuelta de rosca al sonido”

El nuevo tesoro de Él Mató

Santiago Motorizado se prepara para subir al escenario. Se corre el pelo enredado de la cara, acaricia rápido su barba y da los pasos hasta su guitarra que lo espera junto al micrófono. No está acompañado por El Mató a un Policía Motorizado, la banda que lo sigue desde hace casi 15 años. Tampoco está tocando en un festival europeo ni en un boliche colmado por fanáticos que tienen tatuadas sus letras. Santi está haciendo un set solista en el marco del Bafici, después de la proyección de Atrás hay relámpagos, la nueva película de Julio Hernández Cordón. “El último movimiento”, el hit eterno de El Mató, acompaña al film hacia los créditos, y esto es excusa suficiente para invitarlo a coronar esta noche de domingo en Plaza Francia.

 

“Puede ser que haya sido la vez en la que más personas me hayan ido a ver tocando solo”, piensa después, “cuando llegué me dijeron que no podían creer toda la gente había venido”.

 

A las 24 horas del mismo domingo salía el nuevo EP de El Mató. “Parecía medio planeado pero no, se dio así. Tampoco sabíamos que esa noche, a la medianoche puntual, ya iba a aparecer el disco en Spotify.” El Tesoro es el adelanto del tan esperado nuevo disco de la banda, a cinco años desde su último LP, La Dinastía Scorpio.

 

La síntesis O’Konor sale el 20 de junio en simultáneo en Argentina, Estados Unidos y España.

 

—Es la primera vez que están organizando una salida grande en simultáneo.
—Claro, es verdad. La Dinastía Scorpio se editó en México y España un año después de su salida acá, que fue en  2012, y en Estados Unidos se editó dos años más tarde, 2014. Con Violencia tratamos de coordinarlo, pero es recién con el nuevo disco que vamos a poder sacarlo el mismo día en todos lados. Por eso tuvimos que dejar todo listo esta semana, mandar el arte de tapa a Estados Unidos porque lo necesitan dos meses antes. Tenía la idea de la tapa del disco desde hace bastante, quería que sea una foto. Florencia Petra, una fotógrafa amiga, me ayudó a armar la puesta en escena y sacó unas fotos increíbles. Tiene algo de medieval, algo de vaporwave, quedó muy buena.

 

—Cada tapa de El Mató tiene un color predominante, como el rosa de Violencia, el azul de Día de los muertos... ¿Seguirán la misma línea para La síntesis O’Konor?
—Sí, el color predominante de la portada es el rojo, un rojo oscuro. Que también podría tener que ver con el tono del disco. El Tesoro tiene un rosa más brillante, pero el nuevo disco va a ser distinto, mucho más oscuro. Hay un tema, “Luces”, que tiene una percusión medio extraña, una melodía triste y genera un clima muy oscuro. Estuvimos probando varias cosas fuera de lo que estamos acostumbrados a hacer. Las letras son melancólicas y la música acompaña eso.

 

Con solamente leer los títulos de las canciones incluidas en El Tesoro se puede adivinar ese tono más personal. En la instrumental “Postales negras” los teclados y las guitarras pelean por el protagonismo, entrecruzados en riffs de videojuego. Pero “Madre” es una elegía con un beat electrónico y un sintetizador asfixiante guiando el lamento. “El tesoro”, la única de estas tres que será incluida en el próximo disco, es un trabajo de perfección pop, una canción enorme y suave a la vez. Honestidad emotiva: “depresión sin épica”.

 

 

Juntas, estas tres canciones funcionan como muestra del sonido El Mató. Exhiben todo el arsenal de la banda, su sensibilidad pop y emoción melódica. Pero a la vez, no suenan como nada de lo que habían hecho antes. Presentan un acercamiento mucho más maduro con respecto a los discos anteriores que, en retrospectiva, apuntaban a un sonido más crudo y directo.

 

—Antes cuando teníamos una canción, nos gustaba y la mandábamos así, sin darle tantas vueltas. Sólo buscábamos darle intensidad y cuidar lo básico. Teníamos esa idea de darle un poco de punk al sonido, como las canciones de Guided by Voices que son bien peladas. Queríamos revivir este espíritu lo-fi, tocar al palo y que salga. Después con el tiempo fuimos buscando otras cosas. En este disco puntual fue el que más trabajamos las ideas, en la previa y durante la jornada de grabación en el estudio. Ya tenemos varios años tocando, ya sacamos un montón de discos, y ahora queríamos darle una vuelta de rosca al sonido.

 

—¿Cómo empezó ese trabajo?
—Estuvimos como dos años trabajando en el disco, en los pequeños momentos en que podíamos juntarnos entre las giras. Antes de ir a Sonic Ranch (NdR: estudio residencial de Texas, Estados Unidos, donde grabaron el disco) trabajamos un montón en nuestra sala y grabamos demos. De ahí salieron varias versiones de cada canción, pero la posta es el estudio. Cuando entrás a grabar, eso es lo que queda. En el estudio varias cosas salieron bien, como las habíamos planeado, y otras cosas surgieron durante la grabación. Había algunas canciones que no teníamos cerradas y las cerramos ahí, con el acceso a un montón de instrumentos que no teníamos, y le dieron otro color al disco.

 

—¿Qué fue lo que más les costó cerrar?
—Las letras, pero esa no fue mi intención. Se acercaba la fecha del disco y no me salía nada. Me pongo nervioso cuando me faltan las letras. Hasta que a último momento salieron de un tirón. Creo que hay algo que se genera con esa especie de adrenalina enloquecida que te activa. Una de las letras que terminé allá es “El Tesoro”. Es una de las últimas que hicimos, es la canción más nueva de El Mató. Teníamos un grupo de canciones definido que queríamos ir a grabar al estudio, pero ese tema tenía algo que me volvía loco, como que le faltaba algo más. Y terminó de salir en el último ensayo, probando melodías que grabé con el celular. Saqué la base y, a último momento, terminé la letra. Por ahora, en vivo solamente vamos a tocar esas tres canciones de El Tesoro. En mayo, volvemos a tocar en Rosario y en junio, con la salida del disco, vamos a presentarlo en Niceto.

 

—Entonces, si tuvieras que ubicar el nuevo disco dentro de la discografía de El Mató, ¿qué lugar tendría?
—A mí es el que más me gusta.

 

El Mató a un Policía Motorizado presenta El Tesoro en su natal ciudad de La Plata este jueves 27 y viernes 28 en el Teatro Sala Ópera. 
 
Nº de Edición: 1727