En charla con NaN, sus creadores hablan sobre cómo dan vida a una escena en la ciudad de las diagonales encuentra identidad en circuitos poco cartografiados y cómo se articulan con la escena rock. «No queremos ser un gueto», agitan.
Por Ana Esperança
Fotografía Gentileza La Vecindad…
Buenos Aires, agosto 30 (Agencia NAN 2013).- En los inicios, La Vecindad… fue sólo un grupo de amigos de La Plata que espontáneamente consolidó un espacio multidisciplinario a partir de la música electrónica. Hoy se definen como una “comunidad de artistas” que organiza fiestas, gestiona encuentros que trascienden los confines platenses y administra una página web de difusión y encuentro. El puntapié fueron las ya míticas fiestas L*.O*.V*.E*. —parrandas electrónicas en las que se exhibe el trabajo de Dj’s, Vj’s, productores musicales, diseñadores gráficos y que ya lleva 18 ediciones— que devinieron en un verdadero portal de nuevas expresiones de arte urbano, contemporáneo y digital; atento a generar y mantener espacios abiertos .
“La fiesta es también el lugar donde podemos condensar nuestros intereses”, sostiene Paul Henta, el Dj y antropólogo, que hace las veces de coordinador, manager y director general del proyecto. Y agrega: “En la L*.O*.V*.E*. siempre tenemos una estética y temática determinadas que marcan el evento. La última, por ejemplo, tuvo que ver con el cuarto aniversario de La Vecindad. En esos encuentros procuramos desestructurar, romper con la idea de artista impoluto y por eso abrimos el espacio e invitamos a participar”, explica respecto de la interacción con los artistas que llegan a las fiesta para mostrar sus laburos. Algo que también hacen a través del soporte web de La Vecindad, donde suben entrevistas, novedades y noticias de la escena.
“No es que nosotros hayamos creado una escena, pero sí creo que La Vecindad… ayudó a que la música electrónica tenga más presencia en la ciudad. El espacio se abrió y se mantuvo en movimiento. Por ejemplo, no había una fiesta como las L*.O*.V*.E*. para mostrar lo que estaba pasando en la movida de la música electrónica”, analiza Henta, cuando se lo consulta por el reconocimiento que alcanzó la «comunidad de artistas».
En las fiestas, los artistas llegan desde diversas latitudes. En la última edición, por ejemplo, desde la Ciudad de Buenos Aires Los Sueños de Anderson (LSDA), nombre bajo el que Fernando Montemurro crea inspirado en el rock psicodélico, dance rock y el big beat. Henta recuerda la participación de LSDA , quien tocó en megafestivales locales y gira por todo el mundo, en la L*.O*.V*.E* y resalta: «En La Plata en particular y en Argentina en general, la cultura que podríamos llamar de música electrónica no tiene un público muy amplio ni demasiada repercusión mediática; LSDA es muchísimo más reconocido afuera que en el país». Luis Zerillo, Rodrigo Valdovinos, Mati Bianchi, Le Villera, Villa Diamante y Keem All Hippies, fueron otros de los invitados que sonaron en la última edición.
Cuenta la historia que allá por 2008 el productor audiovisual y hoy director de Viracocha Cine, Santiago Asef, vecino en ese entonces de Paul, organizaba movidas vinculadas al reggae y la percusión. Hasta que se conectó con el trío que sostiene La Vecindad: Henta, Mariano Van Geldernen, Vj y artista visual; y Andrés Sábat, fotógrafo y Dj. Esa fue la semilla del grupo: “Santi había traído a la Bomba de Tiempo. Nosotros armamos un par de pistas y las llamamos ‘love vip’, de ahí el nombre que tuvieron todas las ediciones posteriores. Fue él quien trajo el nombre love, y eso quedó como marca de la fiesta”, recuerda Mariano. “No tiene que ver con el amor, es más una cuestión de estética que de sentido”, advierte Sábat.
DISCO, BABY, DISCO
La apuesta de La Vecindad del Electro viene a recuperar una tribu históricamente suspendida en el circuito off platense. La ciudad atesora a los inolvidables Dj Luis Zerillo o Rudy Martínez (de Adicta), quien dijo presente en la celebración de la L*.O*.V*.E* 2012. También sentaron precedentes en los ’90 los espacios y bares como Barro, La Boutique Cultural, Cosmopolaris y Amapola, que acogieron el florecimiento de la movida y fueron catalizadores directos de una corriente subterránea que buscaba más vías de expresión.
“Notamos que durante mucho tiempo la escena de La Plata fue muy rockera; desde el periodismo también se ha dejado de lado a la música electrónica, mediáticamente se da mucha más cabida al rock”, tira el referente del colectivo, y asegura: “Lo que nosotros creemos que hemos generado es un espacio para mostrar un tipo de arte a la gente que no encontraba un espacio en la ciudad. Podríamos hablar de un under, pero considero que las redes sociales eliminaron cualquier posibilidad de under”.
Desde 2010, La Vecindad… se convirtió en una productora abierta para músicos, Dj’s, Vj’s, diseñadores, fotógrafos y productores visuales. Pero también se abrió camino participando de un circuito cultural platense más amplio. «La Vecindad tiene una filosofía fundada en la integración: buscamos interactuar con otros sectores del arte y la cultura, de hecho hemos generado encuentros con bandas de rock en espacios como Pura Vida o El Moura», resume Sábat.
«No queremos ser un gueto. La música electrónica es receptiva a todo el mundo: ¡Se usa hasta en los separadores de Fútbol para Todos! Para nosotros la escena, digamos, no está dividida; no es que es rock o electrónica: articulamos», señala Henta. La Vencidad… más allá de las L*.O*.V*.E* comparte fechas con jóvenes bandas de rock local como Das Culter, Un Planeta y The Falcons y saben conectar con eventos de otro tono: participaron en las ediciones del ciclo de arte y periodismo Bomba Textos, que se realizaba en Estación Provincial, y recientemente participaron del festival Arte Joven, organizado por el municipio.
Es que en los períodos entre fiestas, La Vecindad… intenta mantenerse en movimiento. Por eso, generaron un espacio colectivo destinado a producir contenidos en el escenario más grande con el que cuentan: la web. Allí cuentan con secciones como Internacional Neighbourhood, en la que dan a conocer artistas de todo el globo. También recuperan las entrevistas con los músicos que se acercan a las fiestas, siempre desde un tono descontraído y jocoso; suben los set grabados en vivo y ofrecen algunos EPs de Dj’s que forman parte de «la comunidad de artistas».
