El libro, que respeta la tradición ensayística y está repleto de posturas que el autor retoma de escritores precedentes, indaga sobre la latinoamericanidad en un tiempo acertado, en el cual las publicaciones editoriales colaboran en el debate sobre lo que ocurre en la región.
Por Nicolás Alonso
Buenos Aires, octubre 15 (Agencia NAN-2012).- Latinoamérica vive, hoy, un momento excepcional. Esto no es ninguna novedad. Y lo excepcional está en la anomalía, en la disrupción, aunque más no sea algo insipiente, con la dinámica social, política y cultural que imperó, como mínimo, durante los últimos dos siglos. Esto hace que la publicación de Biografía Futura de Latinoamérica (Letemedia Casa Editora, 2012), de Carlos Loprete, libro que indaga sobre la latinoamericanidad, sea sumamente oportuna, necesaria y digna de ser replicada por las diferentes casas editoriales que pretendan mantener un catálogo acorde a los tiempos que corren.
Loprete Loprete es Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires, y especialista en literatura y cultura argentina e hispanoamericana. Publicó diversos libros sobre literatura argentina y cuenta en su haber con El volumen Iberoamérica: historia de su civilización y cultura, reeditado en cuatro oportunidades desde su aparición en 1965. Este último pareciera ser el antecedente más directo de Biografía Futura…. Todo ello, tal vez, ayude a entender el énfasis que este volumen pone en el aspecto cultural e identitario del subcontinente. Aspecto que no deja de reemerger, y de descarnarse como una herida constantemente infectada.
La tradición ensayística es plenamente asumida en este libro, al igual que la trascendental pregunta que interroga por la identidad y el lugar de Latinoamérica en el concierto de la cultura occidental/mundial: “Latinoamérica es una y múltiple, pero la uniformidad no es condición necesaria para ser una identidad nacional común, como sucede en toda nación”. Los debates en torno a una hipotética tensión entre estructuras culturales, políticas e ideológicas de corte moderno y otras de cuño pre-moderno o, como lo referencia Loprete, “la querella entre mundialidad y regionalismo”, están plenamente vigentes en este volumen.
El ensayo está repleto de posturas, de opiniones que el autor “trae” de infinidad de escritores que pensaron la realidad Latinoamericana. En cada capítulo, y con un interesante criterio, Loprete organiza -casi podría decirse que cataloga- las diferentes perspectivas sobre temas como la unidad cultural, el europeísmo, lo español, la tensión entre tradición e innovación, etc. En cada apartado, el autor desarrolla perspectivas y opiniones que al respecto se postularon, generando una cierta opacidad y falta de relieve que hace complejo rastrear las ideas del autor, e incluso, seguir el hilo del relato. No obstante el estilo de escritura es ameno y en extremo correcto.
En cuanto a la propuesta ideológica sobre el futuro de la región, se podría resumir en la siguiente frase: “Imposible resultaría imaginar una sociedad o nación prescindente de los progresos del nuevo milenio en nombre de un idealismo pasado incumplido. Equivaldría a un retorno simplista, contrario a la naturaleza de las cosas”. Por lo expuesto en esta cita, la propuesta del autor va en el sentido de una suerte de inscripción de los rasgos de la cultura regional, en el proceso de la mundialidad, en el que conviven los valores más preciados de la tradición cultural de occidente con algunos elementos pre-modernos (“Inserciones de modernidad en la más pura antigüedad”).
Se torna difícil, con el correr del relato, encontrar posturas que aludan a la faceta de dominación que entraña toda matriz cultural. No hay una indagación profunda sobre las implicancias negativas, en términos de conflicto social, que estructuran la modernidad en la región. Lo cual deja al ensayo con un cierto vacío que por momentos pareciera echar un velo sobre la matriz conflictiva de la que Latinoamérica es producto. Se presenta la “adaptación” del subcontinente a la modernidad en términos de “actitud psicológica del protagonista del cambio” más bien que en términos de antagonismo, lucha y conflicto.
El momento por el que atraviesa Latinoamérica requiere de un correlato en el mercado editorial. Los libros, aún en nuestros tiempos, siguen siendo un insumo primordial para el debate, para el desacuerdo, y para el disenso constructivo del que tanto necesita la región. En este sentido es que Biografía Futura de Latinoamérica es un valioso aporte en esa dirección.
