Se trata de una invitación a adentrarse en la compañía El Muererío Teatro a través de reflexiones, análisis y un racconto de sus 15 años de producción.
Por Paula Sabatés
Buenos Aires, septiembre 30 (Agencia NAN-2013).- “Este libro es parte de un viaje teatral que comenzó hace quince años. Un libro que no es sólo un racconto de un pasado, es presente determinado por el suceder de las acciones que describe y los constituyeron. Un objeto que se construye como acción y reacción. Un devenir libro”. Cualquier descripción de Los pies en el camino (Editorial Industrias Culturales Argentinas) resultaría vaga e imprecisa al lado de esta, tan exacta, de su propio autor, el teatrista Diego Starosta. Se trata de una publicación que lanzó El Muererío Teatro, compañía fundada en 1996, para celebrar sus 15 años en la escena nacional: una línea histórica “parcial y subjetiva” que intenta proponer un diálogo a través del recuerdo y la recopilación de espectáculos, talleres, seminarios, encuentros, biografías, reflexiones y viajes que realizó el grupo en estos años de vida.
El libro comienza con las palabras del crítico e investigador teatral Carlos Fos, quien los define como “un ejemplo valioso de inscripción identitaria de un colectivo teatral”. Le siguen las la dramaturga e investigadora Araceli Arreche, para quien es “una lectura fundamental para cualquier teatrista en formación”. Coinciden ambos en la importancia de esta publicación, inusual en la actividad teatral de la Argentina, algo que también destaca el propio Starosta en su explicación del porqué de este proyecto. Luego de esas páginas de presentación, se da comienzo a la cronología, que está armada por año (aunque en el medio hay información general intercalada). En cada uno de esos apartados se comparten los hitos más importantes del grupo, haciendo especial hincapié en los espectáculos presentados.
Lo interesante de que las consideraciones sobre el pasado fueran escritas ahora, en el presente, es que Starosta pudo tomar distancia de cada uno de los hechos narrados, lo que lo llevó a una clara actividad reflexiva (“Hoy, mis ideas no son las mismas; creo que he perdido algo de ingenuidad y de soberbia y eso me ha llevado a entender que no puedo comparar un hecho de esa naturaleza con lo que es capaz de producir mi quehacer teatral…”). Compiladas, esas teorizaciones se presentan, no como lección o bajada de línea para los jóvenes artistas sino más bien como una demostración de la forma en que un colectivo artístico forja y va reforzando su propia teoría, ideología y, sobre todo, filosofía.
Con un bellísimo diseño a cargo de Mauro Oliver, Los pies en el camino está repleto de ilustraciones, cuadros y recortes que no funcionan como simples acompañantes de la palabra escrita sino como compañeros de igual jerarquía. De ese modo, la publicación desafía la linealidad de los libros tradicionales gracias a una estructura donde la información se presenta simultánea y superpuesta. Así, además de su valor testimonial, este bien llamado libro-objeto resalta por sus condiciones plásticas-materiales, que lo convierten en un hecho artístico en sí mismo.
Para quien no conoce a la compañía, Los pies en el camino es una inusual y grata invitación a adentrarse en su mundo. Para quien su historia ya era familiar, una posibilidad de completarla y visitarla desde otro lugar. Para ambos, la oportunidad de no olvidarla. En la presentación del libro, el director Rubén Szchumacher afirmó: “El teatro es algo incapturable que solo puede perdurar en forma de restos, a través de las publicaciones, de las fotos, de las reflexiones. Eso no ocupará jamás la parte de la representación, el teatro mismo, pero al menos es una pista para entender de qué se trató aquello que ya fue”. Los pies en el camino va justamente en esa dirección.
