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Onda Mike: “Los estilos son rincones y nunca nos quedamos quietos en uno”.-

Onda Vaga o Michael Mike. Michael Mike u Onda Vaga. Como prefieran. Pueden parecer dos caras de una misma moneda y hasta la misma banda de forma digital y analógica. Pero Marcos Orellana deja en claro las diferencias, más allá de que reconoce que transitan “los mismos géneros, texturas, sonidos y músicas” a pura dinámica. Ese es el recorrido ontológico que propone experimentar Agencia NAN, a través de la siguiente entrevista.

Por Luis Paz
Fotografía gentileza de Michael Mike.

Buenos Aires, abril 23 (Agencia NAN-2010).- Le pese a quien le pese, las relaciones son dinámicas. Todas. Por eso ya ni se escucha el “correlaciones”. Es redundante. Toda relación se arma con una otredad, incluso cuando el otro somos nosotros, que no casualmente incluye ese “otros”. En fin, tanta cosa para decir simplemente que las cosas cambian, se mueven, se reacomodan, se desconfiguran y formatean, se vuelven a cargar, se licúan, se procesan. Se reciclan. Uno es uno acá y otro allá, todo en acto y en potencia, y así acaba con un cojudo quilombo en la cabeza, desórdenes de personalidad múltiple y esquizofrenia paranoica. Pero hay contrapruebas, casos que exceden esa lógica (o más bien, esa dinámica). Uno es el de Marcos Orellana, músico de Michael Mike y Onda Vaga, entre otras cosas. Percusionista analógico y digital a la vez, de un secreto a voces de la música urbana y una revelación a gritos de la música popular, Orellana se presta para el experimento ontológico de Agencia NAN: dar forma a una lectura sobre la interpersonalidad yoica del artista, las vicisitudes del ello y el superyó, encontrar la puerta de acceso a lo urbano, desde lo rural, mediante la psicodelia; el acceso a lo rural, desde lo psicodélico, mediante lo urbano; y a lo psicodélico, desde lo urbano, mediante lo rural. Todo en una interrelación frenética. Pura dinámica aplicada.

Antes, algunas palabras clave. Michael Mike , banda. Onda Vaga , banda. Fuerte y Caliente, disco de Onda Vaga de 2008. Ama tu ritmo , disco de Michael Mike de 2007. Delen! , disco online autopirata de Michael Mike de 2007. Nena o Neno , disco de Michael Mike de 2010. Marcos Orellana , músico de Michael Mike y Onda Vaga que grabó en Fuerte y Caliente, Ama tu ritmo, Delen! y Nena o Neno. Ahora, a ver cómo se relaciona todo eso.

— Empecemos por Nena o Neno, el reciente disco de descarga gratuita que Michael Mike (MM) está estrenando. Entre él y el anterior disco de MM, trabajaste en Fuerte y Caliente, de Onda Vaga (OV). ¿Te costó separar?
— Con Tomás (Justo Gaggero, compañero de Marcos en ambas bandas) nunca nos despegamos del todo de Nena o Neno, por ende no fue costoso separarse de Fuerte y Caliente, aunque siempre es jodido largar un disco. MM se encontró frenada por diferentes motivos, uno fue Fuerte y Caliente, otro fue un viaje que hizo Jean Deon (de MM) a Grecia. Los encuentros en este último disco no fueron continuos salvo en la recta final. Al manejar cada uno distintas constancias y conexiones con el proyecto, se generó una “forma de onda” que nos sorprendía, variable en el tiempo, sin una línea clara. Llegó un momento en que ya no daba más seguirlo y era hora de terminar. Queríamos hacerlo. Costó, pero lo hicimos y quedó como queríamos.

— Con tanto costo, ¿por qué volver a ofrecer un disco en descarga directa, como ya habían hecho con Delen!?
— Nos pareció una linda idea de regalo. También había ansiedad por sacarlo a pasear, que se pueda bajar y escuchar en cualquier lugar. En el momento en que terminamos de pagar la mezcla y el masterizado, no teníamos plata para hacer la edición y queríamos que se escuchara bajo cualquier condición. Ahora vamos a editarlo y va a estar en la calle el mes que viene. Nos gusta el CD como formato, estamos acostumbrados y apegados a él. Queríamos que estuviera.

— ¿Estás de acuerdo con que Nena o Neno tiene un desarrollo más psicodélico y electrónico que Amá tu ritmo? Con un repliegue, a la vez, del hip pop a otro lugar.
— Es que nos enamoramos del Minimoog (un sintetizador). Justo un amigo compró uno vintage muy barato y nos lo prestó. Se acrecentó en estos últimos años nuestro cariño por la música electrónica y mejoramos con el uso del MIDI a la hora de producir. Jean Deon volvió de su viaje con un sinte nuevo y yo paralelamente había comprado uno con un amigo y ya eran muchos aparatos interesantes como para no sintetizar psicodelia. El rock, el pop, el rap, el hip hop, siempre van a estar en algún lugar de nuestro corazón. Los estilos son rincones y nunca nos quedamos quietos en uno.

Ése es precisamente el punto que une y separa las propuestas de Onda Vaga y Michael Mike. Ambas son inclusivas de géneros, texturas, músicas, sonidos e instrumentos. Pero mientras que Michael Mike tiene foco en la música urbana, Onda Vaga lo tiene en los folklores del mundo: la rumba, el flamenco, la cumbia, el reggae. “Es cierto, pero ambos entran al terreno de la canción pop, con diferentes instrumentos, músicos, jugos y frutos”, resume Orellana. Allí la unión. ¿Y la diferencia? “En MM hay más desorden en los conciertos, ensayos, las producciones, la proyección. En OV hay más orden, tenemos un muy buen manager (que no es fácil encontrar), los instrumentos son los que usamos en vivo, casi no ensayamos, uno o a lo sumo dos componen una canción, la muestran, la arreglamos todos juntos, la cantamos entre todos, vemos si va al disco y al repertorio y le damos para adelante. En MM el repertorio varía en etapas, se transforman mucho las ideas y se busca la aventura en la sorpresa. En cada etapa hay momentos de solidez, pero las variaciones surgen casi siempre desde lo emocional del grupo, en general”.

Un puente sólido entre MM y OV podría ser el tema “De baile” (de Nena o Neno, antes incorporado por Onda Vaga como “Al baile”), un tema que compuso Tomás Justo Gaggero, el otro que, como Marcos, participa de ambas bandas. “Siempre nos pareció hermosa –explica Marcos–, sobre todo al principio, en la versión demo que él grabó. La empezamos a grabar en Nena o Neno y la tocábamos también con OV, así que cuando grabamos Fuerte y Caliente la incluimos. Las versiones son distintas, claramente, y generan la dimensión de cada banda”.

— ¿Existen pautas acerca de qué hacer en cada banda para que no se choque, o eso está librado a las ganas?
— Las pautas surgen en el momento en que te juntás con una banda, con un grupo de amigos, son pautas sanas para poder compartir la música, que es lo más importante y lo más bello de hacerla. A cada banda le brindo lo que puedo, en relación a lo que cada una me da. Con MM toco un sintetizador Korg con miles de patches y con OV toco el cajón peruano, ya ahí hay formas de conducta diferentes y ambas enriquecedoras. A nivel compositivo, tranquilamente nos puede surgir a Tomás o a mi preguntarnos si la canción va mejor con OV o con MM y por lo general la respuesta es clara, pero también puede pasar que encaje bien con ambas y así formar parte de OV y MM, cada una con su rumbo y su diferencia a la hora de interpretarla.

— Allí es donde también se justifica tener dos grupos, ¿no?
— Es motivante tener dos grupos y que cada uno tenga su gente. También es hermoso cuando a esa gente le gustan las dos bandas, que por una se acercan a la otra. Ambas deberían estar agradecidas de la existencia de la otra. En Córdoba, Michael Mike teloneó a OV y la gente no nos dio mucha pelota, casi que no les importaba que dos integrantes estén en ambas bandas. Y, por un lado, eso es bueno, cuando salimos a tocar con OV fue un furor emocionante y al concierto de MM, más allá de la respuesta un poco indiferente, le pusimos todo el amor y el huevo. Seguramente hubo gente que se quedó encantada con los teloneros. Al día siguiente, con MM tuvimos un concierto más chico en Villa María y estuvo buenísimo, la gente bailó mucho, fueron a ver a MM y se sentía el clima de fiesta.

— Es algo así como llevar a la música el concepto de “tener dos laburos”…
— Sí, pero no nos quejamos mucho porque es lo que nos gusta desde la niñez. A veces puede surgir algún tipo de cansancio corporal o mental. Es importante cuidar la salud: cuando el cuerpo está bien el camino es más puro y no hay lugar para las dudas.

Volvamos sobre ese camino. Michael Mike se formó en Saavedra, a partir de la convivencia de un grupo de músicos (Coto, Cuca, El Logia Negra, Jean Deon, Pedro, Marcos y Tomás). Orellana y Gaggero compartieron unas vacaciones en Cabo Polonio (Uruguay) con los ex Doris Nacho Rodríguez y Marcelo Blanco. Tras girar con un set acústico por los balnearios uruguayos, Germán Cohen de Satélite Kingston se les sumó en trombón, para completar también las cinco voces corales de Onda Vaga. En abril de 2008 hicieron un ciclo contundente en La Castorera, con llenos totales, para ir presentando lo que sería Fuerte y Caliente. En ese camino, alguien le pasó un disco a Manu Chao y acabaron teloneándolo y siendo el último grupo independiente en cobrar cierta masividad y ser perseguido por la prensa especializada. “Ser independiente siempre suena mejor, no hay dependencia con nadie más que con el grupo de amigos en el que confiás a toda costa, y sumás a gente que te ayuda y es confiable. Las propuestas de sellos no me entusiasmaron porque tenían muchas trabas y no favorecían al músico. Asusta la idea de firmar, pero tampoco está mal probar para darse cuenta y así aprender. Pero básicamente tiene que ser una buena propuesta, si no, ¿para qué?”, inquiere Marcos.

— ¿Hay efectivamente un choque, como se cree, cuando volvés de abrir para Manu Chao con Onda Vaga a un lugar más chico?
— Tocar para poca gente a veces puede dar más nervios que para muchísima gente. A mí me da más vergüenza tocar para tres que para dos mil, hay otro tipo de atención y de tensión. Es muy importante poder tocar relajado para poca gente y mantener esa paz cuando hay mucha. Es valioso no perder el tempo interno, el de uno y el grupo. La “conecta” del grupo es más valiosa que la “conecta” con la gente. De hecho, si la primera está, la segunda va a ser buena en cualquier locación. Si la introversión camina gratamente, la extroversión anda sola.

— Ahora, ¿qué pasa con las voces corales? Porque Banda de Turistas y Onda Vaga, tal vez las últimas dos experiencias que más crecieron en poco tiempo, recurren a las voces corales. Y lo mismo MGMT, que tiene a muchos locos. ¿Nos empezó a gustar la polifonía o fue todo una conspiración para ayudar a que se establezca una nueva ley de comunicación?
— Me gusta la idea de una nueva comunicación musical del canto, aunque no estoy seguro de que sea nueva. Algunos ya lo hicieron en el gospel, los Backstreet Boys y cientos más, pero es cierto que siempre predominó la idea en la que una sola voz líder se encarga de transmitir la poesía cantada, sobre todo en bandas de rock y pop. Me gusta más que la polifonía porque no siempre está en nuestro caso, muchas veces cantamos el mismo tono, hacemos la misma voz, pero saliendo de dos cuerpos distintos. Se genera un tuco interesante de timbres en los que si la afinidad existe, funciona muy bien y se multiplican los efectos.

— Cuando conocés a alguien y la charla lleva al “en qué banda tocás”, ¿cuál nombras primero?
— Depende, por lo general nombro a las dos, pero a veces solo hace falta una. Por ejemplo, si estoy en un taxi yendo a un concierto de OV, no hace falta que también nombre a MM. Capaz sí, depende de la onda y la profundidad que se dé en la charla con el tachero.

Michael Mike: http://www.michaelmike.com/
Descarga de Nena o Neno: http://www.nenaoneno.com/
Onda Vaga: http://www.ondavaga.net/