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Puel Kona: “Un pueblo que pierde la alegría está condenado a desaparecer”

Puel Kona es más que una banda de ska-rock formada por siete miembros de la comunidad mapuche neuquina: se trata de un colectivo de comunicación y arte que lleva el mensaje de los pueblos originarios por todos los frentes y continúa la lucha desde la cultura.

Por Guillermina Watkins
Fotografía de Claudio Espinoza

Neuquén, noviembre 12 (Agencia NAN-2011).- “A nuestra generación le tocó la tarea de recuperar el orgullo de ser mapuche. De reconstruir esa identidad que fue devastada con la llegada de los españoles, con las `conquistas´ del siglo XIX y también con el olvido y la represión silenciosa durante el siglo XX. Todas esas generaciones vivieron la peor parte: el destierro, la marginación, la pobreza absoluta. Nosotros la vamos recuperando al volver a hablar Mapuzugun, recuperando las ceremonias, haciéndonos visibles desde diferentes expresiones de la comunicación”. El encargado de resumir  el espíritu de este puñado de jóvenes –que no sólo le dan vida a Puel Kona, la banda de ska-rock que sorprende a la sociedad neuquina, sino también a un colectivo social, político y artístico que lleva adelante la lucha de los pueblos originarios que viven por la zona– es Lefxaru Nawel (guitarra y voz). La música, las tecnologías, el cine y la comunicación, son los vehículos que los “Guerreros del Este” utilizan para llevar adelante su resistencia pacífica, como tradición histórica y genética. Y, como forma de volver a levantar el puño en sociedad, se presentarán el sábado en el Teatro del Viento, para desplegar su mixtura de sonidos que incluyen instrumentos occidentales y otros tradicionales.

A orillas del Río Limay

“Sos nuestra Colón”, arenga uno al enterarse que esta cronista los “descubrió” de casualidad una noche, de las tantas frescas por el sur, cuando estaban tocando. Casualmente, ya los conocía. Pocas semanas atrás, muchos habían sido miembros activos del Primer Festival de Cine Indígena en la Patagonia, organizados en el Centro Kona Producciones, que le dio vida a tremendo proyecto. Ellos también llevan adelante la Mapu Radio desde la Ruca (casa), donde se brinda educación mapuche a los miembros del Lofce Newen Mapu (comunidad “Fuerza de la tierra”), y participan de cuanto espacio, momento o lugar aparezca para defender sus derechos.

“Y sí –comienza a pensar al aire Kurruf Nawell, o “viento y tigre” en nuestro idioma, que es el encargado de ejecutar el sikus, la xuxuka y el xompe  y tiene un rol fundamental en la Patagonia como parte de la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas. Nos robaron el territorio, la lengua, pero no la alegría. Porque un pueblo que pierde la alegría está condenado a desaparecer. Entonces, si hoy estamos vivos, es porque nuestros abuelos, que se quiebran y lloran al hablar, nos siguen contando nuestra historia de lucha y resistencia, pero también de felicidad. Por eso los Puel Kona luchamos desde la diversión”.

A orillas del Limay, en ese río que deviene justamente de una leyenda mapuche de desamores y peleas, Ayliñ Ñamkucev (voz y Kulxug), Malen Nawel (saxo y coros), Amaru Nawel (teclado y coros), Umawtufe Wenxu (bajo) y Antu Kuruwala (batería), desandan su historia y su camino musical que combina a la perfección el ska, el rock, el punk, el reggae, el hip-hop, el reggaetón y el chamamé.

Como hermanos
“Nos conocemos desde chicos porque todos somos miembros del mismo Lofce (comunidad)  que es la que h abita la zona de Neuquén. Después de cumplir horario en las respectivas escuelas, nos encontrábamos en la Ruca y tomábamos clases de idioma, telar, alfarería, etc. De más grandes, en  2008, y como muchos tocábamos instrumentos, decidimos armar una banda que fusionara la música de nuestra generación con un mensaje sobre la lucha de los pueblos”, agrega Lefxaru Nawel o “Carancho Veloz”.

Sus letras hablan de la historia. Una historia triste, de desarraigo. Sin embargo, también hablan del presente porque “están acá, en este tiempo y en este espacio” y ése es uno de los mensajes que quieren llevar adelante, según acota Umawtufe o “Dormilón”.

“Una de las canciones nuevas retrata algo que han atravesado todos los jóvenes de nuestro pueblo: la aculturación. Un ejemplo de eso es como un niño mapuche es obligado a asistir a la escuela, aprender un idioma que no es el suyo y que lo que le enseñen no tenga nada que ver con lo que él ha aprendido toda su vida. Por eso, sostenemos y creemos que nuestra principal lucha será la de recuperar nuestra identidad”, agrega Amaru Nawel o “Serpiente en quechua”.

En sus letras también se reflejan cuestiones culturales más generales, como en la canción a la “Wenu Foye” (la bandera nacional mapuche), o la problemática del territorio y los invasores (huincas).

Además, el año pasado, colaboraron en el que será el disco de Noelia Pucci (cantante neuquina que emigró recientemente a Buenos Aires para formar parte de Goy & Los Cagrejos, ex Karamelo Santo), en una canción que combina Mapuzugun con castellano.

“La letra la hicimos en conjunto para el 25 de noviembre, Día de la no violencia hacia la mujer, y habla sobre que así como de la naturaleza brotan las diversas vidas, de las mujeres brotan los hijos y la fuerza, por eso los invasores les temen”, agrega la hermosa Ayliñ Ñamkucev.

2012, el año de la profecía

“Esperamos llegar vivos al 2012”, comentan todos con gracia. Sin embargo, y sin preocuparse por el miedo colectivo, los jóvenes guerreros que cada vez van abriendo más su camino en la escena local, tienen planeadas varias presentaciones y nuevos proyectos. “En diciembre tenemos una fecha en El Bolsón y en enero y febrero  en el interior de Neuquén. Pero, en realidad nuestro primer proyecto va a ser grabar nuestro primer disco formal: ya tenemos un poco más de 15 canciones. Esperemos que los Dioses se conjuguen con los astros”, concluye irónicamente Lefxaru Nawel, que, sin hacerle honor a lo que su nombre significa, habla con demasiada tranquilidad, mientras el Limay comienza a poblarse de los primeros veraneantes.