Por Nicolás Sagaian
Buenos Aires, agosto 6 (Agencia NAN 2009).- Una enroscada polémica envuelve al Centro Cultural Plaza Defensa del barrio de San Telmo. Es que por una resolución del Ministerio de Cultura porteño dejarán de estar vigentes todas las actividades del programa actual, que ya lleva casi 10 años, para implementar otro sobre la cultura afro que será desarrollado por el Movimiento Afrocultural. “Una medida inédita, porque la instalación de un programa nunca debería anular otro, mucho menos considerando la relevancia del Plaza Defensa”, sostuvo Fernando Martín, coordinador del tradicional espacio ubicado en Defensa 535. “Lo más lógico sería que cada organización tenga su lugar”, sin que una moleste a la otra, coincidieron de los dos lados. Pero así lo dispuso el gobierno de Mauricio Macri y, por el momento, no parece haber una solución. Por eso, distintas organizaciones sociales y vecinos realizarán un festival el próximo domingo a las 15 para exigir una respuesta de los funcionarios al conflicto.
Sucede que hoy el centro cultural “está en el aire”, y el destino de casi un centenar de artistas y trabajadores es “incierto”, aunque claramente no es el mejor. Porque desde que el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, transfirió el manejo de la institución a la órbita de la Subsecretaría de Cultura a cargo de Josefina Delfino, la amenaza de que todo se termine se tornó cada vez más real. De todas maneras, desde el Plaza Defensa afirmaron que hasta ahora no recibieron “una notificación oficial”, por lo que las históricas clases de tango, los talleres y los ciclos musicales continúan funcionando todos los días con “normalidad”. No se sabe hasta cuándo.
Según fuentes ministeriales, “la medida se implementará a más tardar en septiembre”. Será entonces cuando el Movimiento Afrocultural se mude del inmenso galpón de Herrera 313 (Barracas) que tomó hace 10 años para instalarse en el Plaza Defensa. “Creemos que no es la mejor solución y estamos preocupados por los trabajadores y vecinos del centro cultural porque entendemos su situación. Pero debimos aceptar esta medida en el plazo inmediato para no quedar en la calle”, comentó el presidente de la Asociación Civil Afro, Diego Bonga, en referencia a la orden de desalojo que recae sobre ellos y se concretará dentro de 3 semanas.
Tal como informó Agencia NAN en marzo pasado, la Justicia ya había intimado a la agrupación en varias ocasiones en los últimos cinco años. Es que tras los incesantes reclamos de la empresa Solci S.A., dueña de la fábrica propietaria del predio, ni el Gobierno porteño ni su Administración General de Bienes respondieron al problema del grupo de cultura afro. Así, tras varias marchas y protestas, los representantes del que denominan “el último quilombo urbano de Buenos Aires” –donde viven casi 15 familias– consiguieron que Lombardi dicte la Resolución 1803, que los autoriza a coordinar e “implementar el ‘Programa Afrocultural’ en el Centro Cultural Defensa”. Y fue allí cuando explotó el conflicto, porque de no encontrarse una solución al respecto, el actual programa de actividades no podrá desarrollarse.
“No hay compatibilidad horaria entre los trabajos de ambas partes, aunque se preveía como una tarea casi imposible de realizar”, sostuvo Bonga. “Por eso, algo más coherente sería buscar otro espacio físico o incluir al proyecto afro en el mismo centro cultural o en otro”, retrucaron desde el espacio cultural de San Telmo. Y esto queda más que claro de una manera o de la otra, ya que es una premisa básica que un programa cultural no anule a otro; y mucho más por el reconocimiento que tiene el lugar en el barrio y la sociedad en general, al punto que se estima que 60 mil personas pasan por el Plaza Defensa por año.
Ante esto, desde el Ministerio de Cultura no ayudaron a alivianar la polémica, sino que la agrandaron: “Ambos grupos tendrán que consensuar si es que pretenden mantener algunas de las actividades actuales”. Pero prometieron que en el caso de que este nuevo modelo no funcione, pasarán algunas de las tareas ya previstas “a otra área de la cartera de Cultura”. Sin embargo, las partes hasta ahora no se contactaron y, según le afirmaron a esta agencia desde el centro cultural de San Telmo, no tienen “nada que hablar” al respecto.
“El problema lo tiene que solucionar el Ministerio”, apuntó el coordinador de ese espacio, Fernando Marín, tirándole la responsabilidad a los funcionarios. No obstante, hasta el momento no parece haber una reacción del Gobierno en vistas de solucionar el conflicto y la incertidumbre domina la escena. “No sabemos qué va a pasar”, apuntaron desde el Plaza Defensa, y la misma preocupación se trasladó a algunos vecinos que ya se adhirieron para forzar una solución.
Por eso tienen planeado realizar un festival “en defensa” del histórico espacio de San Telmo, con el objetivo de que el edificio no se transforme en “otro proyecto inmobiliario, turístico y comercial” de la Ciudad. Sucede que en estos casi diez años de existencia, el centro desarrolló actividades gratuitas y brindó uno de los espacios “más significativos” del tango en Buenos Aires, como el Tangódromo, que nació precisamente en ese lugar y hoy está instalado como una de las milongas “más destacadas de la ciudad”.
Sea por eso o por su amplia trayectoria, el Centro Cultural Defensa «no se merece esto», aseveró su coordinador. Lo mismo sostuvieron desde el Movimiento Afro. Por eso ahora todo está en manos del Gobierno de la Ciudad, para que tome cartas en el asunto y analice una medida con el objetivo de solucionar este conflicto que se generó por una medida propia.