Por Adrián Pérez.
Buenos Aires, junio 17 (Agencia NAN).- Decir que todos los caminos (y la música) conducen a Jamaica sería ir contra la corriente. O, mejor dicho, contra Babylon System. Sin mapa ni brújula, pero con la certeza de asistir a una de las mejores performances de reggae roots –con 20 años de trayectoria en la escena latinoamericana–, los 1500 fans que se dieron cita el pasado martes 10 en Niceto confirmaron la vigencia de este estilo, haciendo caso omiso a los 10 grados que marcaba el termómetro y que se hacían sentir en la cola de cuadra y media que esperaba por la segunda visita a Buenos Aires de la banda chilena Gondwana.
Precisamente, Gondwana fue el nombre que llevó en el Triásico –hace 200 millones de años– un extenso bloque continental correspondiente al sector meridional de Pangea, un súper continente que aglutinaba todos los actuales. De aquella región surgieron, hace 40 millones de años, por una serie de desprendimientos, Sudamérica y África, que fueron, tiempo después, tierras de tambores tribales, ritmo, voz y canto.
El show de Gondwana comenzó 15 minutos después de las 22 con un medley encabezado por “Jah Children”, al que le siguieron “Reggae is coming”, “Fight” y “Guerra”. Pegadito, sin dar mucho respiro, sonaron los primeros acordes de “K-In”, el primer corte de difusión de Resiliente, su quinto álbum de estudio, que comenzó a rodar en Santiago de Chile en diciembre de 2006 y llevó a la banda trasandina a presentarse en El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Bolivia, México, Colombia, Perú y Argentina, pero también en Estados Unidos, Suecia, Finlandia, Estonia y Dinamarca. Según el bajista I-Locks Labbé, Resiliente es una “palabra que se utiliza entre los brujos cuando superan las adversidades y los problemas”, una alusión a sus 20 años de existencia, que los llevaron “a superar todos los obstáculos para seguir adelante con la banda”.
El color y calor de la tercer fecha –-segunda agregada por localidades agotadas—de los chilenos en el boliche de Palermo mostró una ajustada sesión de vientos, encabezada por Hugo Prado en trombón, «Gato» Ramos en saxo y Patricio Luco en trompeta; junto con la rítmica apoyada en el bajo de I-Locks Labbé –socio-fundador de la banda–, la batería de Yayo Loyola y la percusión de Leo Dread –quien hizo varias intervenciones como segunda voz, dando gala de sus dotes como Harper–. Todo sazonado con la joven voz de Maxi Vargas, la guitarra de Fabián Córdoba y los teclados de Diego Valenzuela.
A continuación, un público que promediaba los 25 años coreó “Divina verdad”, canción que en su letra declara que “Babilonia no quiere que seamos mejor, porque su filosofía es injusta, su ideología y doctrinas asustan”. En la misma línea lírica, Leo Dread “rapeaba” en plan MC el estribillo de “Warning”, algo así como “warning for you, warning for me, is the madness in the street”. Adelantados los chilenos, si pensaron en la locura que se vive por estos días en nuestro país, con la tediosa “crisis del campo” y la manipulación mediática.
Como el reggae también le canta al amor, los besos y caricias no se hicieron esperar y llegaron de la mano de “Armonía de amor”, “Dulce amor”, “Mejor que intentes otra vez”, “Mi princesa” y “Felicidad”, uno de los más cantados por un auditorio atento, respetuoso y conocedor de la trayectoria de Gondwana. Un inspirado Maxi Vargas arengaba: “Arriba Buenos Aires, esto es una fiesta de energía y buena onda para nosotros y para ustedes”, mientras los vientos daban paso a “Changa Langa”, del álbum Together (1999), que junto a “Armonía de amor” los llevó a superar las 70 mil copias vendidas durante ese año.
“Verde, amarillo y rojo”, del disco Alabanza (2000), además de la consabida referencia al verde de la ganja, el amarillo de la riqueza de la Madre Tierra y el rojo de la sangre derramada por el pueblo africano; mezcla estas imágenes cuando expresa que “nuestra tierra es un ser vivo, tierna madre con sus hijos, canto un salmo de alabanza, arcoiris de esperanza, equilibrio en lo creado, Jah Almighty ha iluminado, solo igual a la certeza, mí espíritu vive por ti”.
“La puerta sigue abierta”, uno de los temas más interesantes de Resiliente, esta vez no contó con la presencia del carismático Pablo Molina, de Todos Tus Muertos, quien a salto partido metió su soundsystem en las dos primeras noches con una voz cuidada que pintaba un cuadro de los tiempos que se viven: “La gente no tiene dirección ni sabe a dónde va, tampoco a nadie le importa más, siguen un modelo de ficción, Disney Channel en la televisión, los chismes de la farándula y la propaganda virtual, tristeza, tristeza de pensar en la humanidad de hoy, tristeza, tristeza de pensar en la humanidad de mañana”.
El segundo medley engarzaba “La puerta sigue abierta” con “Forever loving Jah”, infaltable tema en el cancionero de Bob Marley, perteneciente al disco Uprising (1980). Y otra vez llegaba la profundidad del reggae, de la mano de Vargas, quien dejó en claro la posición de la banda: “No queremos decirles que crean en esto o en aquello, sólo necesitamos ser buenas personas para cambiar las cosas”.
Cuando “Aire de Jah” y “Sentimiento original” parecían clausurar la noche, como todo amague que invita a seguir disfrutando de la buena música, llegó el turno de los bises. El público estalló con los primeros acordes del bajo en “Stir it up”, otra nueva evocación al padre del reggae y su disco Catch a fire (1973). Y allí se sumaron los vientos de Los Cafres: Manuel Fernández, Guillermo Rangone y Juan Canosa. El cierre se acercaba, pero antes sonaría “Keep the faith” (en las antípodas del meloso tema de Bon Jovi), “My love”, “Antonia”, “Give your love” y, para culminar, “Could you be loved”, clásico de clásicos del Marley de Uprising.
Si bien el set de la tercera de las cuatro noches –al igual que en las veladas anteriores– no contó con el cotillón y el agite de otros recitales, fue también contundente. En hora y media, Gondwana, una de las bandas chilenas de referencia en la escena, desplegó su arsenal reggae trasandino en Buenos Aires.
Ya es medianoche y la gente se retira con una sonrisa en la boca, con la sensación, al igual que este cronista, de que el reggae regional vive uno de sus mejores momentos. Luego de una cuarta y última presentación en Niceto, Gondwana completó el capítulo argentino en Tucumán y Córdoba y viajó a San José de Costa Rica, donde tocarán este jueves 19. Luego, cerrarán el mes en Bahía Bar, Maracaibo, Venezuela.