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Ska-P en el Club Ciudad de Buenos Aires.-

La banda española de ska punk reunió a 25.ooo personas el pasado martes en el Club Ciudad de Buenos Aires, para presentar las canciones de su reciente disco, Lágrimas y gozos, y todos los clásicos de su repertorio musical. Criticaron al Vaticano, la sociedad de consumo, el racismo, la globalización y cantaron a favor de la defensa de los derechos humanos y animales. Al escenario subió un grupo de obreros de la autogestionada Fábrica Sin Patrón. Y al pogo revolucionario se metió Agencia NAN.

Por Sergio Sánchez
Fotografía gentileza de Gonzalo Sánchez

Buenos Aires, diciembre 11 (Agencia NAN-2008).- Ska-P no se calla nada. Es considerada una de las bandas más comprometidas del rock mundial porque traduce en hechos concretos las problemáticas sociales y políticas que condena en sus letras: desde tocar gratis en Venezuela en apoyo a la revolución bolivariana hasta donar la recaudación de los conciertos a comunidades indígenas. Por eso, y por mucho más, el pasado martes –y luego de ser suspendido por mal tiempo –, el recital de los españoles colmó las capacidades del estadio Club Ciudad de Buenos Aires en el marco del cierre de su gira latinoamericana para presentar su último disco, Lágrimas y gozos, editado este año.

Las lágrimas cayeron el 29 de noviembre, cuando un intenso temporal no permitió que la banda española brindara su recital en la fecha prevista. Pero, finalmente, luego de la reprogramación del concierto, llegaron los gozos de 25.000 personas que gritaron “revolución”, “libertad” y “resistencia” bajo una llovizna benévola.

Durante más de dos horas y con un show contundente, Ska-P demostró que puede entretener al público y al mismo tiempo bajar una firme línea política. Es que la banda se caracteriza por no “desperdiciar” sus letras en temas banales o sentimentales. Como aclaró hace algunos años el vocalista y guitarrista, Pupul: «Hay causas más importantes que cantarle al amor, pero eso no significa que no creamos en él”.

Bajo esa premisa ideológica arrancaron con “Ni fu ni fa”, tema que también da inicio al nuevo disco y que critica la escasa participación que ofrece el sistema electoral democrático. Sin pausa, y con una ametralladora de ska, siguieron con “Niño Soldado”, de ¡¡Que corra la voz!! (2002), y “Romero, el Madero”, de El vals del obrero, donde por primera vez en la noche el showman Pipi protagonizó la escena disfrazándose de policía y simulando reprimir a sus compañeros.

Fue también ahí cuando la marea humana que se encontraba dispersa por el fondo del estadio avanzó hacia delante, a paso firme, como en una manifestación. Todos querían estar más cerca del escenario y participar del pogo cooperativo. Una vez allí, en la cumbre de la revolución de los cuerpos, juntos protestaron contra el “Tío Sam”. Mientras Pipi, desde arriba del escenario, se calzó los zancos y vistió de rojo, azul y estrellas blancas.

En esta instancia del recital, la lluvia comenzaba a aliviar las altas temperaturas del martes. Lo que nunca calmó fue el discurso político de la banda: “Ahora vamos a tocar un tema que habla sobre el decreto formalizado por (Joseph) Ratzinger desde el Vaticano para tapar los casos de pedantería a nivel mundial”. Fue entonces cuando sonaron los acordes de “Crimen Solicitationi”, corte de difusión de Lágrimas y Gozos.

Sin disminuir la energía, la lista siguió con clásicos como “Welcome to Hell”, “Mis colegas”, “Solamente por pensar” (todos de ¡¡Que corra la voz!!), y “Derecho de admisión”, “Vergüenza” y “Planeta Eskoria”, de su disco homónimo editado en 2000. Por supuesto, tampoco faltó el himno a la legalización del consumo de marihuana, “Cannabis”, canción con ritmo de salsa que popularizó a la banda a nivel mundial.

A esta altura el clima era ideal para presentar un tema nuevo que ya tuvo gran repercusión y diversas críticas en todo el globo: “El Libertador”, dedicado a la “revolución bolivariana” encabezada por el presidente Hugo Chávez en Venezuela. Y no quedó otra que gritar: “Reforma agraria y justa redistribución/ sanidad, cultura y buena educación/ Respeto y dignidad al indígena”. Después, con “Rasposos”, canción que deja en ridículo a curanderos y manosantas, se armó la ronda más grande de la noche.

La lucha del proletariado no es cosa del pasado ni tampoco es una utopía. No sólo existe lo que es tratado por los grandes medios de comunicación, ya que la autoorganización y la autogestión en diferentes espacios de producción son una realidad. Por esa razón subieron al escenario trabajadores de Fábrica Sin Patrón (FaSinPa), empresa de cerámicas recuperada por los mismos obreros luego del cierre de Zanón en 2001.

“Luchemos por la organización de los obreros sin la patronal”, abogó uno de los trabajadores de la ex Zanón en el centro de la escena, iluminado por las luces y reflejado en las pantallas gigantes. Y en ese momento el estadio estalló en aplausos. Todos intuyeron el tema que vendría: “El vals del obrero”. “Éste es mi sitio, ésta es mi gente/ somos obreros, la clase preferente/ por eso, hermano proletario, con orgullo/ yo te canto esta canción, somos la revolución/ ¡Sí señor!, ¡Sí señor!, somos la revolución/ tu enemigo es el patrón/ ¡Sí señor!, ¡Sí señor!, somos la revolución/ viva la revolución”, cantaron los revolucionarios con El Capital bajo el brazo.

Luego de los tres años sabáticos que se tomaron para descansar, la banda de Vallecas liderada por Pupul regresó a Argentina para cerrar la gira latinoamericana que los llevó a tocar por Venezuela, México, Ecuador y Chile. La formación la completan Pipi en segunda voz y performances, Joxemi en guitarra y coros, Julitros en bajo y coros, Kogote en teclado y coros, Luismi en batería, Garikoitz Badiola en trombón y helicón, Alberto Pérez en trompeta y Marc Sumo en saxo tenor y barítono.

Ese tiempo de espera se hizo interminable, porque los españoles son locales en estas tierras. No sólo lo demostraron llenando un estadio sin anuncios publicitarios, sino que también se preocupan por investigar sobre las problemáticas sociales que azotan a los pueblos latinoamericanos.

¿Habrá realmente aires de rebelión en Latinoamérica? ¿Algún día los “nadies” y “ninguneados” de los que habló Eduardo Galeano dejarán de serlo? Mientras tanto, Ska-P finalizó su show alumbrando el camino: “Insistimos”.

Sitio: http://www.ska-p.com