Antes de su show en el Gran Rex, el cantante Alexandre Pereira y el bajista Luis Mauricio charlaron en portuñol con Agencia NAN acerca del presente de la banda más importante del reggae independiente brasileño, el DVD que resume su docena de años en el camino y la posible fecha de edición de su próximo álbum. “Al comienzo hacíamos música en las calles y no teníamos conocimiento técnico, pero sí mucho corazón. La simplicidad del reggae permite que cualquier persona pueda expresarse”, coincidieron.
Por Adrián Pérez
Fotografía gentileza de Guadalupe Lombardo (Página/12)
Buenos Aires, diciembre 17 (Agencia NAN-2008).‑ Llegar al encuentro con Luis Mauricio y Alexandre Pereira, fundadores de Natiruts, se presenta como una prueba de obstáculos. Los músicos se alojan en el Hotel Forcadell, antes de pisar por primera vez el Gran Rex. Las inmediaciones del coqueto hotel se asemejan mucho a una instantánea tomada en Sarajevo o Bagdad. Afuera, un hormiguero incesante –e impaciente– de gente trajina la esquina de Tucumán y Suipacha, esquivando las «megaobras» que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, siembra por la ciudad. Todo es tan complicado en Buenos Aires que el propio Alexandre llega tarde para las fotos. Pero ni el frenesí de la ola humana ni las topadoras de Macri impedirán que los brasileros se presenten por segunda vez en Buenos Aires, con excelente acogida del público, en el cierre del ciclo MUBA, evento auspiciado por el Ministerio de Turismo de la Embajada de Brasil que se presenta como un «puente que facilita el intercambio y la integración cultural de la región» y que tuvo en el cierre de la temporada 2008 a Daniela Mércuri, Paulinho Mosca y Vanesa Da Mata, entre otros artistas.
Luis Mauricio, arquitecto de oficio y bajista por opción, actúa de anfitrión y recibe a Agencia NAN en una suite del Forcadell. Durante una hora, el músico, junto al vocalista y guitarrista Alexandre Pereira, hablan de todo con la sencillez que caracteriza a los grandes creadores. Luego de una simpática sesión de fotos donde Luis Mauricio juega a ser niño en la terraza del hotel, colgado de tendales de ropa, la entrevista se traslada a la habitación 101 para evitar el ruido ensordecedor de las máquinas que taladran el asfalto, y los autos y ómnibus que corren, cuando el tránsito lo permite, por una Buenos Aires cada vez más caótica. Es la oportunidad perfecta para la conversación distendida y la furia de la ciudad queda allá lejos, casi imperceptible.
-¿Cómo podrían describir el presente de Natiruts?
–Luis Mauricio: Estamos en un momento muy bueno porque completamos un ciclo con la presentación del DVD Reggae Power Ao Vivo, que fue la síntesis de toda nuestra carrera, y con este material conmemoramos nuestros primeros diez años en la música. Estamos muy contentos porque la recepción del DVD en nuestro país fue muy buena.
–Alexandre Pereira: Creo que Natiruts es una banda que siempre está en un constante proceso de aprendizaje y experimentación.
-El próximo año los encontrará de gira y con mucho material luego de tres años sin entrar a grabar, ¿tienen fecha de lanzamiento para el próximo disco?
–L. M.: Sí, el 2009 nos encontrará con nuevo trabajo. En principio, creemos que para marzo estaremos lanzando Raçaman, con once canciones que podrán bajarse desde la página de la banda, donde ya se puede escuchar el primer corte que bautiza al álbum.
–A. P.: Queremos tocar en otras ciudades, como Bogotá, Lima, Caracas o Santiago. También pensamos en hacer un Festival Latinoamericano de Reggae en Brasil.
-Además de Natiruts, Pure Feeling (de Porto Alegre) se presentará próximamente junto a Nonpalidece. ¿Cómo se compone el resto de la escena brasileña?
–L. M.: Es importante destacar que bandas como Tribo de Jah o Edson Gomez han fortalecido mucho al reggae en nuestro país. La escena reggae de Brasil está muy fortalecida por la difusión y el apoyo del público.
-Bueno, divulgar un género musical que muchos consideran “monotonal” no debe ser nada fácil en un país donde los gustos más populares son otros. ¿Cómo se las arreglan para llegar con su propuesta a la gente?
–L. M.: Creo que la clave está en utilizar un lenguaje joven que no sólo esté destinado al público de reggae y pensar, también, en gente que curte pop u otras tendencias musicales. Con nuestro último trabajo logramos popularizar nuestra música, que comenzó a escucharse en radios donde suena samba o bossa nova.
-Precisamente, teniendo en cuenta que esos géneros son una marca de la cultura brasileña, una impronta que músicos como João Gilberto, Antonio Carlos Jobim o Vinicius de Moraes grabaron a fuego en el imaginario colectivo, cuesta entender por qué eligieron el reggae para expresarse.
–L. M.: Todos escuchamos ritmos tradicionales de Brasil, un país que por sus características tropicales, muy similares a las de Jamaica, por ejemplo, absorbió de buen agrado el reggae.
–A. P.: Fue una elección natural porque, en nuestros comienzos, hacíamos música en las calles y no teníamos demasiado conocimiento técnico, pero sí mucho corazón. Creo que la simplicidad del reggae permite que cualquier persona pueda expresar su arte sin problemas.
-¿Encontrás un puente entre la situación social de Jamaica, en los tiempos de Marley, y la de tu país actualmente?
–L. M.: Desde luego, hay muchos rasgos similares. Tenemos problemas de pobreza, favelas, y la música se convierte en una forma de expresión de ese pueblo más reprimido, más financieramente desfavorecido. Entonces, el reggae es una forma de ubicar todas las cosas de las que no se hablan dentro de esa música. En ese sentido, el reggae tiene el papel de estar hablando en nombre de las minorías.
-Además de las cuestiones sociales, ¿qué otros temas tratan en sus canciones?
–A. P.: En nuestras composiciones no sólo hablamos de problemas sociales sino también de diversión, de amor, de paz; pensamos en canciones para bailar, para que la gente se divierta. Cuando lanzamos un disco, procuramos equilibrar los temas que abordamos en nuestras letras.
-Después de 12 años de carrera, ¿cómo hacen para mantener la esencia de la banda?
–A. P.: Aunque no resulta muy fácil, es necesario separar lo romántico del costado comercial de la música. Creemos que estas cuestiones deben ir juntas aunque nunca se crucen.
–L. M.: Algunas personas nos critican porque sonamos en las radios pero considero que la esencia de Natiruts está en nuestro corazón y sus verdades en nuestras letras.
Unas dos mil quinientas personas sellaron el 3 de diciembre, en el Gran Rex, el romance entre porteños y brasileños bajo la firme convicción de que el fútbol es una tonta barrera que separa este par de ricas culturas. Durante poco más de hora y media, Natiruts desplegó buena parte de su carrera con Alexandre Pereira en voz y guitarra, Luis Mauricio en bajo, Juninho en batería, Mónica Agena en guitarra, Bruno Wambier en teclados, Adenilton Conceiçao en percusión, Luciana Oliveira y Ludmila Mazzucatti en coros, y los vientos de Alexandre Herrera en saxo y flauta traversa, Paulo Pizzulin en trompeta y André Mitsuoka en trombón.
El concierto fue una rica amalgama de samba, raggamuffin’ –inclusive se le animaron al reggaetón– y, como no pudo ser de otra manera, excelso reggae con pizcas de dub que enloquecen y dejan con la boca abierta a algún casual asistente, de esos que nunca faltan en las “modas” musicales. Sólo queda esperar a marzo para escuchar la nueva propuesta de Natiruts, y que el ciclo Muba 2009 cuente en sus filas con la banda de Brasilia, nuevamente, para presentar oficialmente Raçaman en Buenos Aires.
Sitio:
http://www.natiruts.comMyspace: http://www.myspace.com/bandanatiruts