Más de 200 largometrajes, cortos, documentales y clips experimentales que no suelen ser aceptados en el circuito oficial tendrán un espacio en la quinta edición del Festival Transterritorial de Cine Underground, que tendrá lugar del 22 de octubre al 1º de noviembre. Buenos Aires y Rosario serán algunas de las sedes del encuentro cuya entrada será libre y gratuita “para convocar más público y con el fin de desarticular el consenso sobre el consumo de los espectáculos”, expolicó uno de sus creadores, Marcelo Paéz.
Por Esteban VeraBuenos Aires, octubre 8 (Agencia NAN-2009).- Con la premisa de dar tiempo de pantalla a producciones locales que no acceden a los festivales oficiales ni a las salas comerciales y que tampoco cuentan con apoyo oficial, tendrá lugar en varias ciudades del país el V Festival Transterritorial de Cine Underground (FTCU). Integran esta edición del encuentro un diverso abanico de audiovisuales que incluye largometrajes, cortos, experimentales y clips grabados con teléfonos celulares. La mayoría, inéditos. El evento, autogestivo y descentralizado, está organizado abierta y horizontalmente, no excluye ningún género, formato, norma o duración; y se desarrollará en espacios no tradicionales de exhibición.
Bares, centros culturales, bibliotecas, galerías y la calle misma serán algunos de los escenarios en los que se proyectarán las películas, realizadas a pulmón por cineastas “militantes” y que participan del evento sin la meta de ganar ningún premio. Sencillamente porque no los habrá. Entre las obras que participarán se destacan tres ejes temáticos: uno es el documental social y militante; otro, el cine experimental; y por último, el género bizarro, clase B.
El FTCU tendrá sus sedes en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Rafaela (Santa Fe) y Resistencia (Chaco). Incluso en Montevideo (Uruguay), San Pablo (Brasil), Asunción (Paraguay), Cuzco (Perú), Bogotá (Colombia) y Quito (Ecuador). Es que el festival se convirtió en transterritorial cuando la noticia de su realización se difundió por internet y comenzaron a llegar los primeros pedidos para sumarse al proyecto, generando un vínculo entre las ciudades. Por ello, varias películas vernáculas serán proyectadas sedes regionales de otros países, de la misma manera que cintas de esos lugares se exhibirán en Argentina.
En dialogo con Agencia NAN, Marcelo Páez, activista del cine under y coorganizador del FTCU, explicó que el festival “se propone aglutinar, difundir y pensar el difuso mapa subterráneo de cintas de baja circulación y ajenas al funcionamiento y apropiación de las instituciones estatales y los centros de difusión legitimadores”. La entrada al evento será libre y gratuita. “Coincidimos en desalentar el cobro de entrada a los eventos del festival para convocar más público y con el fin de desarticular el consenso sobre el consumo de los espectáculos, aunque muchas veces se utiliza la gorra como medio para recuperar algunos gastos de la organización”, señaló Páez.
Todo comenzó cuatro años atrás, cuando tras realizar ciclos de cine independiente en varias salas porteñas, un grupo de cineastas militantes organizó el primer festival como un encuentro que reunía a obras audiovisuales dejadas de lado por el circuito oficial. «Surgió por la gran cantidad de realizadores que producen dentro de los márgenes de la industria, ajenos a la posibilidad de ser financiados o asistidos por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y que quedan afuera del circuito oficial”, justificó ante Agencia NAN Victoria Ciaffone, de Como Toda Mujer (CTM), colectivo cultural a cargo de la organización del evento en Rosario.
Por su parte, Páez remarcó que “a diferencia del cine independiente, el under tiene escasa participación en los festivales, incluso en los últimos años se fue restringiendo el espacio”. Y observó que «el cine independiente no está excluido del cine oficial, dado que cuenta con subsidios y salas, a diferencia del cine under».
El cine underground es una corriente cinematográfica surgida en la década del ’40 en Estados Unidos, enmarcada en las vanguardias y opuesto al cine industrial de Hollywood. Las películas que se inscriben en esa corriente se caracterizan por no contar con una trama necesariamente narrativa y por circular en rutas alternativas de exhibición y distribución.
La apertura de la V edición del FTCU tendrá lugar el jueves 22 en una casa tomada de San Telmo (para preservar el espacio de los desalojos del gobierno porteño, los organizadores prefieren resguardar la dirección por el momento), con la presentación del cronograma de exhibiciones, proyecciones en súper 8 y música en vivo. En total, se exhibirán 24 largometrajes y siete horas de cortos. Entre la amplia oferta se destaca el cortometraje Un arma peligrosa, de Mariana Wenger y Paola Murias, que refleja la cruda realidad de niñas de entre 4 y 10 años que son sometidas por sus comunidades a un ritual atroz, la mutilación del clítoris para acabar con su placer. Y el largometraje documental Buenos Aires Hardcore Punk, de Tomás Makaji, que repasa los 25 años del hardcore y el punk argentino.
Algunos sitios en donde se llevarán a cabo las proyecciones serán el Cine Club La Gomera, la Federación Libertaria Argentina, Aldea Velatropa, el Hotel Bauen, la Vecindá, el Centro Cultural Pachamama, la Casa de la Amistad Argentino Cubana de Buenos Aires, el G-104, la Cooperativa IMPA, la FM La Tribu y el El Conventillo de la Germán, entre otros 16 centros culturales, bares y espacios comunitarios. El cierre sucederá el domingo 25 en la Federación Libertaria Argentina, Brasil 1551, con shows de música experimental combinadas con imágenes.
Si bien en la mayoría de las ciudades del país la V edición del FTCU se realizará en simultáneo, existen algunos lugares en que las fechas no coincidirán. Es el caso de Rosario, donde el encuentro comenzará el 29 de octubre. Durante cuatro días serán proyectadas alrededor de 30 obras audiovisuales seleccionadas de todo el país, en las diez sedes que la ciudad ofrecerá. En la ciudad santafesina se destaca el corto Pandemia, de Federico Basteri, que cuenta la historia de un hombre que despierta y descubre que la localidad donde vive fue arrasada por un virus y ya no queda nadie vivo. También los largos Verónica n’est pas là (Verónica no está), de Marcelo Faccio, sobre una joven abandona por su pareja que regresa a Buenos Aires y no logra reinventarse como persona. Entre las películas, se destaca el drama erótico Celo, de Fabián Forte, que narra la historia de un hombre atormentado por la presencia de un perverso voyeur que invade su vida privada.
FTCU Buenos Aires: http://cineunder.wordpress.com