Por Carolina Sánchez Iturbe
La Plata, abril 1 (Agencia NAN-2010).- Dejar que las raíces afloren, que los rasgos personales más marcados dejen su huella y, al mezclarse, bailen en total armonía al ritmo de la música. Ése es el objetivo que Argonauticks, la banda con sede en La Plata pero con orígenes diversos, persigue con su primer disco, Babel n’ auticka, que aunque sea presentado como un demo que puede ser descargado libremente por Internet, tiene todo lo necesario para ser el principio de la discografía de una agrupación pluricultural.
Decidida a sentar posición desde el inicio, la primera producción discográfica de Argonauticks empieza con “Que no”, una canción que mixtura sonidos propios del funk con arreglos jazzeros para armar un colchón en el que la voz de Riccardo Dessupoiu, el italiano que desembarcó hace años en la ciudad, pueda completar el cóctel que propone la melodía cantando en un “italiano criollizado” y en un lenguaje “criollo italianizado”.
Posteriormente suena “Argonauticks”, donde nuevamente el funk y las construcciones idiomáticas mixturadas son protagonistas. Lejos de ser una declaración de principios, la canción que lleva el nombre de la banda es una invitación a bailar a la par de la guitarra de Fran Muñoz, que en los últimos minutos del tema se decide a puntear creando el puente perfecto para que el último grito visceral de Dessupoiu reluzca.
Cuando llega el “Tren del sur”, el clima festivo cede para que el cantante pueda describir ese viaje que desea hacer “hacia el sur de tu alma, dando prisa al tiempo y que los paisajes me empiecen a bailar alrededor”. Imposible pensar en una introducción mejor para lo que vendrá: “Killer blond”, un reggae que apela a los sonidos más tradicionales del género y que sólo acepta ser escuchado en estado de placentera calma. La declaración de principios, ahora sí, aparece a la par de “5ta revoluzione”. Dessupoiu, entonces, pide que “aunque sea sólo 5 minutos” lo dejen de joder con la política llevada a cabo detrás de las banderas.
Después de ocho canciones en las que una banda ajustada como un reloj crea el ambiente perfecto para que Dessupoiu se puda convertir en el protagonista que hace distintiva a la obra, “Legalize your mind” toma el lugar de melodía de despedida a la par del clima intimista que marca la batería acariciada por un par de escobillas. Y la elección no es para nada ocasional: la mixtura gana terreno otra vez, mientras el cantante entona las estrofas en inglés destacando cada una de las palabras que pronuncia.