
Por María José Giovo
Río de Janeiro. La señal de una nueva protesta en la casa del gobernador carioca, Sergio Cabral, llega a uno de los comandos Ninja. La advertencia es necesaria: la Policía rodea el lugar con varios cartuchos de gas pimienta como mejores aliados. Entonces, sin perder tiempo, algunos miembros del equipo cargan un changuito con celulares, baterías, cámaras de fotos y una maraña de cables para seguir minuto a minuto las manifestaciones. En ese kit serán infaltables las máscaras para soportar el humo de la represión, elemento que se ha transformado en una marca registrada en las protestas brasileñas.
Así pasan sus días los integrantes de Midia Ninja (Narrativas Independientes, Periodismo y Acción), un colectivo integrado por más de cien fotógrafos, escritores, periodistas, camarógrafos y diseñadores en red que pasó a primer plano por transmitir sin cortes las diferentes marchas sociales que se viven en Brasil. Las banderas de reclamo pueden ser diversas, pero la misión es una sola. “Nuestro objetivo es dar visibilidad a temas y enfoques que son omitidos por los medios tradicionales. Y como somos una red de comunicadores, hay ‘ninjas’ en muchas ciudades del país”, relata Dríade Aguiar, miembro del equipo, mientras se disculpa por la demora en su respuesta y, cual pulpo tecnológico, actualiza la página de Facebook, Flikr y Tumblr con algunas de las postales que recibió de los propios participantes de la marcha callejera contra Cabral.
“La práctica Ninja —agrega Aguiar— contribuye a la expansión de las noticias e historias y fomenta la idea de que cada persona puede ser un medio de comunicación ciudadano y un medio de comunicación en sí mismo.” El resultado: miles de imágenes sin edición con encuadre dudoso y sonido de mala calidad. Esto, sin embargo, representa su mayor mérito. Gracias a esta decisión editorial, los “ninjas” logran diferenciarse del estilo tradicional de afamadas cadenas como O’ Globo: ven la expansión del grupo minuto a minuto, con la viralización de sus producciones a través de Twitcasting .
En tiempos en los cuales el debate sobre el rol de los medios de comunicación tradicionales cobra cada vez más fuerza, en varios países de la región —como aquí la discusión por la ley de medios— los “ninjas” aparecen como unos de los nuevos paradigmas de la fusión entre activismo y periodismo. Vale aclarar que en Brasil no son los primeros en hacerlo. En los últimos años, el vecino país ha logrado confeccionar una potente red activa de medios alternativos como RioNaRúa, Jornalismo B, Moqueca Mídia o Radiotube. Pero desde principios de este año, los “ninjas” han conseguido un protagonismo inimaginado para un grupo incipiente y aún experimental. Hoy ya cuentan con más de 209 mil seguidores en Facebook y más de 21 mil en Twitter. Además, algunas de sus retransmisiones son seguidas por más de 100 mil personas.

La propia Dríadee relata el camino recorrido: “Ninja surgió de una acumulación de más de 15 años de producción de medios libres en Brasil, de las experiencias que van desde fanzines a blogosfera del Fora do Eixo (red colaborativa con más de 200 ciudades conectadas), y se ha venido desarrollando gracias a las tecnologías de comunicación compartida y la producción de contenidos durante siete años. La iniciativa tomó más fuerza durante la cobertura del Foro Mundial de Medios Libres de Tunisia y desde entonces ha estado llevando a cabo la cobertura del colectivo en todo el país”. Fora De Eixo ha sido la plataforma de impulso para financiar el trabajo del grupo. El colectivo cultural surgió en 2005 con el objetivo de alimentar la escena musical de ciudades fuera del circuito Río-San Pablo. Su estructura, afirman, ya permite organizar cinco mil shows anuales en 200 ciudades.
VOCES A FAVOR Y EN CONTRA
Caetano Veloso elogia el trabajo de Ninja y otros lo critican por su cercanía al gobernante Partido de los Trabajadores (PT), que ellos no niegan, como tampoco su relación con otros grupos de izquierda. En efecto, el mes pasado fueron protagonistas de un extenso artículo en la revista Carta Capital en el que exintegrantes del grupo “condenaban” algunas prácticas dentro de la organización. A través del portal de Fora de Eixo, los “ninjas” hicieron su descargo público y continuaron con su tarea.
Red periodística, instrumento militante o denunciante surgido de los albores de las protestas masivas que arreciaron en Brasil, alternativa a los grandes medios tradicionales: sea cual fuese la etiqueta en la que se los coloque, Midia Ninja sugiere y ensaya otra forma de hacer periodismo, antes impensado. Abre la puerta a la expansión de los medios de comunicación de forma plural. “Esta es la parte principal de Ninja hoy. No nos importa establecernos como una marca o una empresa. El grupo crece todos los días como una plataforma colaborativa, abierta al diálogo con otras iniciativas de información libre. Más que dar visibilidad a Ninja en sí mismo, estamos seguros de que actualmente el colectivo está sirviendo para poner de relieve la necesidad de democratizar los medios de comunicación y crear un espacio para la participación de aquellos independientes en las concesiones públicas”, anuncia Dríade.
Sobre el diálogo con otras iniciativas libres, miembros del colectivo se encuentran en la Argentina para participar en el segundo Encuentro del Cono Sur, que se realiza este fin de semana en la provincia de Córdoba, con la finalidad de compartir su experiencia junto con otras redes, gestores culturales, artistas y productores en un espacio de debate concedido para la profundización de las prácticas de comunicación independientes. Así, los “ninjas” se bifurcan por la región, como hormigas que abren grietas y marcan un nuevo camino.