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Discos: Dispersión (ChauCoco!, 2012).-

Un menjunje de partituras serpenteantes le imprimen una identidad bien marcada a cada una de las melodías de este trabajo, enriquecido en ese minimalismo tan presente en la escena de la canción emergente actual.
Por Ailín Bullentini
Buenos Aires, diciembre 24 (Agencia NAN–2012).- El mundo cabe en una canción dice Fito Páez en uno de los tantos discos que sobrevinieron a ese clímax de belleza que significó El amor después del amor. Pues si tuviéramos que guardar el mundo en una canción de ChauCoco!, esa definitivamente sería “Caca y cal”, la última de su más reciente disco, editado en marzo de este año que se apaga en pocos días.  
Es que el tema que cierra la producción de este cuarteto de jóvenes músicos lleva como ninguno en  la docena que ofrece Dispersión la esencia de la fórmula que la banda repite en su quehacer musical: un menjunje de partituras nutridas y serpenteantes que imprimen una identidad bien marcada a cada instrumento que las ejecutará, lo que logra que –juntas- hagan estallar al minimalismo tan presente en la canción emergente de los últimos tiempos.
 
Los ChauCoco! son  cuatro –Rodrigo Ruiz Díaz, Tomás Finkelsztein, Juan Huici y Martín Rur– pero sus capacidades multiplican la riqueza instrumental del disco: cuatro pares de manos y pulmones dan vida a clarinete, piano, guitarra, batería, contrabajo y voces. Las voces son, tal vez, la riqueza particular del grupo, que más que una banda de rock es una orquesta: las combinan y juegan con ellas a contratiempo de los instrumentos, engordando cada tema, elevando su potencia, fortaleciendo su cuerpo.
El piano no disimula su amplio protagonismo en todo el disco. Es el instrumento que marca la personalidad de las canciones y que acompaña palmo a palmo el crisol de voces. El resto de los instrumentos tienen sus momentos de gloria, pero en general nutren la espina dorsal sonidera del hombre maduro de la música, el de teclas. “Te Veo” es, tal vez, la combinación más aguda e interesante de piano, violines y clarinete.
El mundo cabe en una canción, dice Fito. Y es que se puede adivinar fácil la influencia fuerte del rosarino y de su música en el último trabajo de ChauCoco! Es inevitable el viaje que provocan temas como “Distinto” a los signos característicos de ese ritmo que no es rock del duro, del puro, pero que sin duda dejó una huella imborrable en su historia a nivel local. Entre melodías y melodías, también se percibe la marca de Luis Alberto Spinetta, sobre todo en algunos puentes que permiten darle una vuelta de tuerca más a los temas.