Nueve temas grabados por tres bandas y músicos invitados componen un disco marcado por la variedad de estilos, la simpleza de las canciones y la fluidez de una charla entre personas que hablan el mismo idioma.
Buenos Aires, julio 5 (Agencia NAN-2010).- Un punkie tradicional, de ciudad o de suburbio, podría afirmar que sólo la cresta y las tachas anuncian estéticamente lo que esas las cuatro letras de punk implican. Sin embargo, la aparición de Elesplit, disco en conjunto de Sr. Tomate, Shaman & Los Hombres en Llamas y Prietto Viaja Al Cosmos Con Mariano, tres de las bandas que suman más seguidores en el indie, parece indicar lo contrario.
Fieles a su tradición de músicos de ciudad, encerrados en el patio de alguna casa amiga o bien en una de las tantas plazas que hay en La Plata, estos once músicos y amigos invitados decidieron componer un disco en conjunto que reflejara justamente la fraternidad gestada por un grupo de personas que, durante tantos años de ensayos, recitales y bandas en común, fueron afinando una línea estética.
Así, haciendo honor al espíritu punk y a su costado comunitario, como alguna vez lo hiciera La Cofradía de la Flor Solar en los ’70 y su espíritu latente en el rock local, grabaron un split, formato de disco compartido por dos o más grupos que, debido a los costos de grabación, se hace para enfrentar el avance de los precios. Con la aparición del cassette, muchos grupos punk y hardcore solieron hacerlo para mostrar lo suyo. “Recuerdo haber tenido varios cassettes de bandas independientes grabadas de esa forma. 2 Minutos, Flema y Attaque lo hicieron. Son artesanales, discos especiales como el espíritu de tomar mate con unos amigos”, confirma Eduardo Morote, baterista de Sr. Tomate.
Elesplit está constituido por nueve temas –tres de cada banda– que fueron grabados y arreglados por la “comunidad” de músicos, que se encerró durante dos días en Kraut, la sala de ensayo y grabación del músico patagónico y colaborador de varias bandas de la escena local Shaman Herrera, y frenó sólo para dormir, para darle rienda suelta a su poder creativo, catártico.
El resultado es un disco cargado de variedad de estilos pero con el mismo camino trazado: el de la simpleza de las canciones y la fluidez de una charla entre personas que hablan el mismo idioma. Ese recorrido lo inicia Prietto, banda porteña pero platense por adopción, con “Me vas a recordar” y la impronta de una voz llorona y guitarras monotónicas del clásico indie. Sin llamar mucho la atención, una voraz canción de Shaman, “Vendaval”, se impone con un rock y una voz más potente en esencia que la de Prietto. El siguiente es de Sr. Tomate, “Llano”, donde se dibuja un tema recurrente de la banda: el desamor, el vacío, la dificultad de levantarse de la cama y el claro contraste con una música alegre.
Así será el proceso hasta el final, pero por triplicado. A partir del cuarto tema, la cosa se pone más colectiva y se ve la intención primigenia del disco cuando los músicos comienzan a mezclarse e, incluso, a invitar amigos, como en “Canción para el Afro y Shaman”, de Prietto, donde participan músicos de Sr. Tomate, o “La casa está en llamas”, de Shaman, en el que se suma la voz grave de Natalia Politano, de Sr. Tomate y Lucas Borthiry, de La Patrulla Espacial.
La cuenta continúa con “Papá”, de Sr. Tomate, “Los perros del lugar”, que le da cierre al viaje de Prietto y Mariano, “El río en el camino”, una explosión de Shaman por temor al desencanto y al escepticismo, y “Oso de invierno”, de Sr. Tomate, que es cantada a coro por los once músicos que le dieron vida a esta maquinaria de sentimientos compuestos por los clásicos acordes simples del punk.
MySpace: http://www.myspace.com/vivaelesplit