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jueves de cine con gabo, manu, fabricio y gal go

reseñas

Gabo Ferro - El lapsus

EL LAPSUS DEL JINETE CIEGO – GABO FERRO

Un grito. Una canción o un disco también pueden ser un grito de época. Eso intenta en cada disco Gabo Ferro, uno de los músicos más inspirados y rupturistas del nuevo siglo. El lapsus del jinete ciego, su octavo disco solista sin contar los dos en colaboración: uno con el escritor Pablo Ramos y otro con la cantora Luciana Jury, va en esa dirección: cada vez más incómodo con los adornos, los arreglos y todo aquello que distraiga, el músico, poeta e historiador entrega catorce canciones poderosas y urgentes que le queman en las manos y en la voz. Es que fueron compuestas entre diciembre y los primeros meses del año, en un contexto de cambio de gobierno, incertidumbre y vaciamiento cultural. En principio, Ferro usó un gesto para reflejar esa situación: grabó el disco en un ND/Teatro vacío. Solo él, su guitarra y el ingeniero de sonido Alejandro Pugliese. “Cantarle a un teatro vacío no es cantar para nadie. Es cantarle a este propio vacío que no es ausencia ni es silencio nunca. Cada silla vacía es acción provocada y no construcción dada. Efecto cultural, histórico, amoroso o contra amoroso y político de algo o de alguien”, explica en el librito del disco. El nombre del disco es una metáfora de los tiempos políticos: un jinete ciego nos lleva hacia el abismo. Otra vez aparece en su obra la tensión entre cultura y naturaleza. Según Ferro, la naturaleza el caballo, en este caso es la esperanza de la supervivencia. El animal no se arrojará al vacío. ¿Y nosotros?

 

La primera canción que se dio a conocer fue “El beso urgente”, una especie de banda sonora de los despidos masivos en el campo de la cultura. “Entre tanto grito y dolor yo te necesito/ Necesito que digas que aún tengo mi trabajo, para poder pararme en mis pies/ Para poder desahogarme, mi amor, por favor dame un beso”, canta con su voz siempre expresiva y asexuada. “La bestia se soltó (…) Que cuando nos anclen la noche nos vamos a abrazar de luz a luz/ Su furia descampa, amaina la trampa, con cuánta claridad se ve su oscuridad”, entona Ferro en “La silla de pensar”, mientras se acompaña apenas por su guitarra, cada vez con más austeridad y más aliado con el silencio. No es un disco fácil de digerir, por suerte. Es directo, pero va creciendo a medida que se suceden las escuchas. Aparecen guiños (con su material anterior, por ejemplo), sutilezas, palabras ambiguas. Vuelve a desafiar y preguntarse sobre el amor en “Puesto a germinar” (“No estoy para el romance esta vez, solo estoy para el amor”) y en “Ya nunca hasta la suerte” (“Para qué toda esa ropa que te vas a guardar / Cuántos inviernos pretendes abrigar, si el frío está conmigo”), el tiempo y la memoria (“Que si el pasado es un campo, yo voy a ararlo”, en “Que si el pasado es un campo”), la incertidumbre individual y colectiva (“La peor suerte”). En fin, Gabo Ferro. /Sergio_Sánchez.doc

 

 

 

 

FABRICIOALGO

 

HONEY, THIS IS SOUL – FABRICIO ALGO

En su nuevo disco, Fabricio Algo sigue el camino electrónico que empezó con Neo Geo (Dice Discos, 2014). Las cinco canciones de Honey, This is Soul fusionan sus cualidades de cantautor pop con un enfoque compositivo breve y minimalista. Este EP también se puede entender como un sucesor natural del experimental Noche en la cafetería (Dice Discos, 2015), el trabajo más ambicioso de sus cinco discos hasta la fecha. Pero si en esas canciones el uso de samples funcionaba como el núcleo creativo, en Honey, This is Soul Fabricio vuelve a la guitarra eléctrica, a las canciones simples y a los mensajes directos. Una fuerte inspiración romántica mueve el fraseo de las letras, y si bien es algo usual en muchas de sus canciones, esta vez lo tiñe al disco de principio a fin de un tono meloso y honesto. “Me gustaría que con cada apagar y prender este velador/ suceda algo distinto cada vez”, su voz temblante canta en el final “El cartero Malone”, entre las más inspiradas de su repertorio. /Eric_Olsen.doc

 

 

 

Gal Go

 

2016_A – GAL GO

Agazapado como un muestrario de sonidos salvajes, Gal Go, el proyecto solista de Ignacio Cz, comenzó a hacerse más que una idea en la lejanía de una ciudad noruega, cuando tras un “beat y sample de quena” la flasheó. En los huecos de una gira por Europa junto a Marina Fages inició eso que sería el primer disco en solitario del artífice de Los Hermanos McKenzie. El rombo de canciones que integran 2016_A concentra una fuerza hipnótica e inmanente que refleja la búsqueda permanente del autor hacia nuevos senderos estéticos. Demuestra a la vez, una eficaz intuición en esa tarea de mezclar sonidos. El resultado es hibrido: mezcal de folcklore nac, rarezas de hip hop y traducciones by synth pop de la riqueza autóctona de África. Así, la habilidad delicada de colocar el ruido y la furia en los recovecos adecuados, junto a una voz tenue e imperfecta y la espontanea forma devenida de las letras, hicieron del primer trabajo de Gal Go una obra sintética e impactante. /Walter_Sosa.doc
 

 

 

 

 

Manu Sija Trío

TRÍO EN VIVO – MANU SIJA
El tucumano Manu Sija no es precisamente un músico que apueste a los lugares comunes o se conforme con lo dado. “Horrible degenerar el tema original que es todo un himno del folklore nacional” (sic), le escribe un usuario en YouTube y es señal de que el músico anda por buen camino. Se refiere a la versión de “Luna Tucumana”, un clásico de Yupanqui que Sija lleva al terreno del jazz y la improvisación. Nacido en Simoca, Sija es multiintrumentista (toca bombo legüero, guitarra, teclado, acordeón, canta), pero su instrumento principal es el violín. En este disco en vivo –grabado en San Miguel de Tucumán— propone lecturas muy personales de canciones de Violeta Parra (“Casamiento de negros” y “La jardinera”), Yupanqui (“Zamba del grillo”), el venezolano Henry Martínez (“Los grifiñafitos”) y Lucho Hoyos (“Juntarnos”), un autor tucumano poco conocido, pero influyente. Y una propia: “Te extraño”. El trío que conforma con Guido Martínez (bajo) y Juanjo Bravo (batería) es una aplanadora sonora que se permite la libre experimentación de los instrumentos. Si bien se proyecta desde la raíz folklórica, el disco es un buen paso hacia una idea que lo apasiona: un sonido universal, pero para nada carente de identidad. /Sergio_Sánchez.doc

 

 

 

 

 

Juevesdecine

ESPORA – JUEVES DE CINE

Tras un lustro de odiseas cautivas, Jueves de Cine lanzó su primer LP. Un álbum de garage-rock y orgullo pop que se sustenta en un sentido de pertenencia al barrio. La banda de Yamil Sarquis se asoma inquieta con un tracklist oscuro y bailable devenido de bardos vividos en las manzanas aledañas a esa avenida con la que bautizaron al disco. Egocéntrico y locuaz, Espora mantiene vestigios de simples anteriores. A los sonidos catódicos de cuerdas distorsionadas se acopla un dejo de gravitación nocturna donde sintetizadores y fanfarronería eléctrica zarpan protagonismo. Sus ocho canciones se nutren de mambos autobiográficos, coloquios de una noche atrás, deseos irreversibles, pegadas en la pera y desamores furtivos que se reivindican en melodías  propias de un brit-pop rabioso. La obra de veintidós minutos resulta afable, potente y se presume obvia e intempestiva al enriquecerse en el dolor de los placeres: manía de una referencia ceratiana. /Walter_Sosa.doc