Mientras experimenta con su proyecto solista, está al frente de La Cosa Mostra y Las Taradas, dos bandas que vienen pisando fuerte en la escena emergente. Lo suyo es la fusión de estilo y artes. “Una disciplina se agota si la trabajás dentro de sus propias leyes”, sostiene.
Por Paula Sabatés
Fotografías: Sebastián Freire (1) y Victoria Schwindt (2)
Buenos Aires, marzo 8 (Agencia NaN-2013).- Paula Maffía es de esas músicas de raza que no tiene problema en decir lo que piensa con tal de defender su arte. Cantante desde los 15 años, sabe muy bien que nadie va a hacerlo por ella. Por eso durante la charla con NaN no le tiembla la voz (vaya voz) al decir cosas como que el público del under a veces es muy cerrado, que los nuevos músicos hacen poco por el circuito y que los consagrados deberían dejar de reeditar sus célebres discos y dejarse de joder. Inquieta, es una de las mujeres más importantes de la nueva escena: está al frente de La Cosa Mostra y Las Taradas, dos bandas que en los últimos años ganaron una relevancia notoria en la escena emergente, pero también se deja tiempo para experimentar con su proyecto solista, donde hace lo que, dice, la llena por completo: componer.
Si tiene que describirlas, Maffía marca una diferencia entre sus bandas, aunque aclara de antemano “no hay una división de prioridades”: “Las Taradas es un proyecto que en un muy poco tiempo se volvió muy popular, lo que me permite no tener que trabajar tan cuesta arriba y que igual sea redituable. La Cosa Mostra en cambio me da algo extra que tiene que ver con poder trabajar con mis propias canciones”. Pero si bien son genéricamente distintas (Las Taradas es una orquesta íntegramente femenina que rememora canciones de los años 40 y 50 y La Cosa Mostra tiene influencias en el trip-hop y el rockabilly), los dos conjuntos condensan la misma fórmula triunfante: la inigualable voz de Maffía, la fusión de estilos y disciplinas artísticas y la exploración especial a la hora de subir a un escenario.
Tanto con sus bandas como en plan solista, la cantante y guitarrista tocó en varias oportunidades por Mariano Ferreyra, Natalia Gaitán, la despenalización del aborto y el día de la mujer, entre otros eventos de importancia social. Ese compromiso también lo expresa cuando habla de cuestiones de género. Sobrina directa de Diana Maffía, doctora en filosofía, actual miembro del Consejo Académico del Centro de Formación Judicial del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires e indiscutible referente de pensamiento sobre género, cuenta que la relación con su tía determinó en gran medida sus intereses: “Me interesa esa lucha y obviamente saber y entender desde chiquita todo lo que hacía Diana me dio curiosidad, por lo que cuando tuve edad para meterme en estas cuestiones empecé a leer mucho e indagar.”
A una semana de dos importantes presentaciones, la cantante –que se confiesa fan de las locales Liza Casullo, Marina Fages, Rosario Bléfari y Flopa, y que además escucha “toda la música que exista en el mundo por una cuestión de investigación y curiosidad extrema”– le cuenta a Agencia NaN sobre su presente musical, su relación con el universo femenino y el panorama de la música local.
–Independientemente del proyecto con el que toques, siempre parece haber dos cosas que buscás para tus shows: la fusión con otras artes y la intimidad. ¿Es así?
–Absolutamente. Primero, no concibo trabajar solo con músicos. Para mí una disciplina se agota si la trabajás dentro de sus propias leyes. No por esto voy a fusionar cosas porque sí, claro. Pero está bueno que los músicos se mezclen con poetas, con bailarines, que en los shows de bandas haya disciplinas performáticas. Es parte de abrirle la cabeza al público, de crear un movimiento cultural y generar otros intereses. Porque el público se estanca mucho y a veces es medio obtuso y no se da cuenta de que lo más interesante es cuando se producen intersecciones. Por otro lado, sí, aprecio mucho más un show íntimo, bien preparado, con ese tipo de fusiones y dirigido a un público puntual que un despilfarro de energía y de información que no termina diciendo nada.
–Dijiste en una entrevista de hace unos años que los músicos tenían que hacer mea culpa por la situación del under. ¿A qué te referías?
–A que hay muchas cosas por resolver y los músicos no llegamos a ponernos de acuerdo ni en cómo tomar el toro por las astas. Es como ver una habitación completamente dada vuelta y no decidir nunca si empezar por barrer o por hacer la cama. Los que nos antecedieron se apoyaron mucho en que la industria discográfica funcionaba muy bien. Pero ahora hay una realidad que es que no se venden discos y algunos no saben cómo lidiar con eso. Y yo creo que no puede ser así, que hay que ser inteligentes, adaptarse a la nueva realidad y proponer y organizarse en vez de quejarse. En los últimos 20 años los bailarines se unieron en Pro Danza, los actores formaron un montón de agrupaciones que los nuclea y nosotros no fuimos capaces de armar un ente que nos ampare. Salvo la ley de música no hay nada que nos garantice el poder cobrar una jubilación, una obra social…
–El problema es que muchos músicos ni siquiera se consideran trabajadores. Hay muchos que dicen que hacen música por “hobbie” y que no reclama ese tipo de cosas. Me parece genial que lo hagan por “hobbie” pero la realidad es que no dejan de acceder a un mercado, que abarca mucho más que a la música como arte y disciplina. Y si en ese mercado acceden a pagar por tocar, por ejemplo, y a otras tantas cosas que suceden cuando se es un músico por “hobbie”, se perjudican a ellos pero también a todo el resto de los músicos que entendemos que eso no es así. Entonces tiene que ver con una consciencia, con un despertar ideológico que falta. Por suerte hay organizaciones y movimientos como el MECA (Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos) que se encargan de estarle atrás a todas esas irregularidades como pagar por tocar. Pero ese es un tema complicado, porque muchos todavía creen que hay una especie de condena, que si sos músico tenés que pagar por tocar. Y eso es grave, es menospreciar tu arte.
–En Las Taradas, fundamentalmente, las letras están dedicadas a la mujer. ¿Es el público que buscan?
–Obviamente hay un declarado amor a la mujer y se nota en todas las letras. Pero eso tiene que ver con nuestra orientación sexual y con que no la ocultemos y la hagamos evidente. Le dedicamos las canciones a nuestros objetos de deseo. Pero queremos que nos escuchen abuelas, niños, adolescentes, de todo, de ninguna manera buscamos que el público sean sólo mujeres. Eso sería sexista.
–¿Creés que el ambiente musical lo es?
–En los últimos diez años cambio un poco la cuestión porque si bien todavía es extraño ver a instrumentistas mujeres, nacieron muchas más bandas lideradas por minas. Pero sin embargo sigue existiendo el pelotudo que después de un show se te acerca y te dice “che bastante bien por ser mujeres”. Igual el machismo no viene sólo del lado del hombre, he escuchado a muchas minas decir “yo con tal no toco porque se cree la nueva Courtney Love o yo con ella no hago una fecha porque me robó a mi novio”. Esas cosas de mujeres comiéndose entre sí como carroña también me parecen súper machistas. Más allá de eso, no creo que el ambiente de la música sea más sexista que otros ambientes del mundo.
–Pero los que son considerados como los grandes músicos nacionales son todos hombres. Charly, Fito, Spinetta, Pappo, Cerati…
–Sí, bueno, pero también es porque los grandes del rock no dejan de tocar más, salvo que hayan muerto o estén en coma. No digo que tengan que colgar los guantes ni dejar de tocar para siempre pero sí creo que deberían dejarle espacio a nuevos músicos. Y que el público debería ampliar sus gustos y admitir nuevos “grandes músicos”. Ya no hay necesidad de hacer un show por los 20 años de El amor después del amor, sacar un DVD y dos discos del recital. Todo bien, pero aunque sea hacé un disco nuevo.
*El jueves 14 Paula Maffía se presentará con su proyecto solista junto a Loli Molina en Casa Brandon (Luisa María Drago 236) y el viernes 15 tocará con las Taradas en el Teatro IFT (Boulogne Sur Mer 549).
Escuchá Las Taradas: http://www.myspace.com/lastaradas
Escuchá La Cosa Mostra: http://www.myspace.com/lacosamostra

