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Superchería: “Nuestras letras son pinceladas de cosas”.-

Cuelgue lírico, melodía y energía: eso es esta banda de clara influencia spinettiana, como su nombre lo indica. Letra, imagen, internet y difusión son los temas sobre los que los músicos conversan con Agencia NAN.

Por Ana Camarda
Fotografía de Virginia Verstraeten

Buenos Aires, enero 6 (Agencia NAN-2011).- Si hay música que transporta, la hay también que eleva; esa que hace sucumbir embelesado ante ese hechizo y empezar a despegar. Esa fusión entre cuelgue lírico, melodía y energía tiene la banda Superchería en el escenario, y eso repica en sus variopintas canciones.

Agencia NAN
se apresura para llegar puntual a la entrevista. Los músicos de ese conjunto le van a donar tiempo de su ensayo, aunque –le avisa Joaquín Álvarez (guitarra, voz) a esta cronista más temprano en un mensaje– “no hay historia, venimos ensayando todos los días, venimos bien”.

Superchería es una banda del under surgida en 2007 con formación tradicional: además de Álvarez, la integran Pira Bastourre (voz, guitarra), Martín “Tino” Tuffano (bajo, voz) y Jerry Ferela (baterista, percusión, voz). Su debut tuvo lugar de forma “no oficial” en el Salón Pueyrredón ese mismo año. Difícil de definirlo, el género musical en el que se inscriben es el crisol propio de varias influencias, muchas de ellas rockeras, por supuesto. Así, se funden Nirvana, Radiohead y Blur con bandas menos populares, todo es parte de una misma ruta.

En los comienzos cada uno aportaba algo, aunque ahora se dedican a escuchar y volver a escuchar de forma más colectiva. “Es como El principito –dice Jerry–. Lo volvés a escuchar y encontrás otras cosas.” Justamente, fue él quien estaba a punto de tirar la toalla cuando decidió quemar el último cartucho mandándole un mail a Pira, quien le respondió que estaba buscando batero.

De clara influencia spinettiana, Superchería (a Pira ya le gustaba ese nombre para una banda y cuando le consultó a Jerry, acordaron sin problemas) luego sumó a Joaco y Damián, primer bajista que ese mismo año sería reemplazado por Tuffano. También, en 2007, grabaron el primer EP, Una casa detrás (producido por el prestigioso productor `Tatu´ Estela), aunque éste salió al ruedo un año más tarde y el verdadero desafío del disco lo enfrentarían en el 2010.

Ninguno llegó a los treinta aún, aunque tanto no les falta. La pertenencia a una misma generación –coinciden– les permite compartir la experiencia de haber sido adolescentes en los ’90 y una misma forma de experimentar.

En un entorno que se vuelve casi confesional por momentos, comparten con Agencia NAN parte de ese sortilegio que es Superchería. El ámbito no puede ser más propicio: la sala de ensayo, que oportunamente estrena aire acondicionado. Mientras la entrevista se anticipa a la pronta llegada de Joaco, que llegará recién para el ensayo, comienza la ronda de mates y, con ella, la de preguntas.

–¿Cómo fue la experiencia de grabar y producir el disco con “Tatu” Estela?
Pira Bastourre:– Fue muy integral. Estábamos buscando a alguien con quien nos sintiéramos cómodos a la hora de grabar el disco, que pueda entender lo que estábamos buscando. Nos juntamos con él, le gustó la banda y la verdad es que participó a nivel artístico y sonoro.

–¿Cómo hicieron la selección de temas para el disco?
P.B:– Teníamos un poco más de treinta temas y nos quedamos con lo más sólido, con lo que más estábamos convencidos los cuatro en general.  Había canciones que no sabemos por qué pero no funcionaban y ahora las dimos vuelta y les encontramos una vida que no tenían antes. Así que ahora están entre las opciones para el próximo disco. Y como hicimos la vez pasada, vamos a elegir lo mejor.

–¿Qué influencias reconocen en la lírica?
P.B:– Es como una relación de un millón de cosas. Escuchando un disco de Miles Davis, una palabra de Calle 13 y leo un libro de Cortázar a la vez, y todo eso, junto con cosas que me están pasando en la vida, forma algo que tal vez no tiene nada que ver. Las influencias son temporales.

En el campo de la imagen, los Superchería se definen como “una mente creadora”: trabajan todos juntos desde que salió el disco hasta ahora y nada está librado al azar. Así se incorporan en una misma estética engranajes, gatos y otros animales hechos de estrellas coloridas, que pululan desde los flyers a la página web de la banda. “Todo está concebido por todos y nada está dejado al azar”, afirman.

–En Superchería, ¿la estética visual surge en paralelo o como consecuencia de lo musical?
P.B:– Para la tapa del disco o la página web, la diseñadora, Rox, primero escuchó la banda, entendió nuestro background y se movió desde eso. Nos mostró, nos copamos. Eso tiene que ver con que hay un vocabulario desde la lírica. Decimos que las letras son como pinceladas de cosas. Cada uno tiene que leerlas a su manera.

–¿Cómo ha sido el vínculo de Superchería con los nuevos mecanismos de difusión y el consecuente rol de Internet?
Jerry Ferela:– Hay que abarcar todo lo posible. No podés pelearte con internet porque te pasa el tema gratis porque es inevitable. Tampoco podés pelearte con la discográfica. Hoy la industria se está aggiornando. No hay una fórmula. Nadie sabe cómo pararse frente a todo esto. Nuestros discos se descargan gratis y además tenemos el disco físico en venta pero vendemos la décima parte. Es que hoy el disco funciona como suvenir para los fans o la gente que atesora eso. Nosotros nacimos dentro del nacimiento masivo de internet a nivel descarga y estamos caminando con la evolución. Y es que hoy los artistas independientes nos vemos beneficiados por internet, por las redes sociales, porque no tenemos acceso a los grandes medios, entonces, el boca en boca nos da poder e internet es su gran aliado.
P.B.:– Tenemos la suerte de vivir en esta época, en que ser independiente puede ser redituable y sólo hay que encontrar la manera. Por eso estamos caminando ahí, buscando el cómo. El año que viene, Una casa detrás ya va a ser viejo porque va a salir el disco nuevo. Entonces estamos casi terminando su etapa. Tuvo su pico y ahora las descargas no disminuyen pero tampoco suben, salvo que toquemos o haya un video nuevo y ahí tenés algún otro pico, pero no como los primeros tres meses.

–¿Creen que un artista debe tener un compromiso social y plasmarlo en el contenido de sus canciones?
J.F:– Creo que el arte per se está dotado de mucha sensibilidad. Tener sensibilidad social es muy normal, por eso es tan frecuente lo social en el arte. Hay maneras de representarlo y de llevarlo a cabo. Una es más obvia, es hacer la Marcha de la bronca y otra es desde otra poesía. O también podés no participar y estar apoyando desde otro lugar como ciudadano. Todo es compatible.
P.B:– Cada quien tiene su propuesta artística y debería poder decidir involucrarla o no en su arte. “Sr. Cobranza” o “Las golondrinas en Plaza de Mayo” son dos opciones completamente diferentes pero tienen un contenido. Cada uno con su voladura y con su lenguaje. Por eso está muy bien si el artista lo desea, pero no creo que sea un deber.

–¿Y creen que se puede leer en las letras la biografía del músico?
P.B:– Es inevitable que el autor hable desde su experiencia, de su visión. Por más de que hable en tercera persona. Igual, son fragmentos de la vida del artista, no es la biografía. Sí hay un contenido biográfico, con imágenes, con una voladura que tal vez sólo el autor entiende y es a libre interpretación. Pero por ahí vos podés conectar, generar algunas cosas, pero no creo que leyendo las letras entiendas directamente la referencia real.

–¿Qué hacen cuando no son Superchería?

P.B:– En este momento no vivimos de Superchería pero lo estamos desarrollando y vamos camino a eso, aunque estamos todavía bastante lejos. Pero queremos que Superchería crezca y por eso trabajamos todo el tiempo para hacer mejor las cosas. Y eso uno lo disfruta y lo elige.